Capítulo 12 – El silencio que me mató Carlos tipeaba sin hablar. Olivia no se había sentado. Caminaba en círculos por la sala, mascando bronca, dolor y una tristeza tan honda que la estaba dejando sin fuerzas. Martín tenía los codos sobre las rodillas y la cabeza entre las manos. El peso de todo lo que había dicho recién empezaba a hacerle temblar el cuerpo. —¿Por qué no me lo contaste, Martín? —preguntó Carlos, sin dejar de mirar la pantalla—. ¿Por qué no viniste a mí? —Por vergüenza, pa. Porque ustedes me ayudaron a estudiar. Porque no podía venir a decirles que me estafaron, que perdí todo, que me mandé la cagada del siglo. Porque no quería defraudar a nadie más… y terminé defraudando a todos. —¿Y a Clara? ¿Ella no merecía saber? Martín levantó la cabeza. Los ojos vidriosos. —El

