Alejandro tras unos segundos de shock, corre hacia Evelyn y la abraza.
Todos están asustados mirando el auto que se acaba de chocar contra un muro.
—¿Estás bien? —pregunta genuinamente asustado cubriendo su vientre.
Evelyn aún está en shock que ni siquiera logra asentir, ella jamás había visto un accidente así y ahora verlo le había asustado mucho.
Dorian ve a Evelyn y esta asiente, entonces corre al auto accidentado para tratar de ayudar, aunque nada se puede hacer, ya que aunque él actúa rápido, la persona en el auto a muerto en el impacto, saca su móvil, reporta el accidente a la policía y tras cerrar la llamada, gira hacia su amigo, ve a distancia como Alejandro está con Evelyn, camina a su auto en silencio, pero Christian lo detiene.
—Muchas gracias por todo —mira el golpe en su rostro.
Los curiosos no tardaron en acercarse .
—Quieres que te lleve a algún lado...? —dice, y Cristian mira a Evelyn, ella está asustada y solo mira el accidente.
—Dime —toma Alejandro el mentón de Evelyn haciéndola girar a él. ¿Estás bien?
En cuanto ella lo ve, una lágrima cae por su mejilla, frunce el ceño y le da una bofetada muy fuerte, tanto que deja su mano tan roja, como la mejilla de él.
—¡¡Me dejaste!! —grita furiosa. —Tu me dejaste —suelta como lamento y mira a Dorian. —¿me podrías llevar a mi departamento?, por favor. ─dice despertando la furia desenfrenada de Alejandro.
Dorian asiente a pesar de la mirada fulminante de su amigo.
Él, se acerca a ella y la mira a los ojos. —No te voy a seguir. —advierte —eres importante, pero no te voy a seguir todo el tiempo, porque si realmente quieres que hablemos irás conmigo a mi departamento, pero si esto no te interesa puedes irte. —dice y está se detiene por unos segundos en la puerta del auto a medio abrir.
Cristian mira a Dorian y este asiente. Christian se acerca a ella y tras mirar unos segundos a Alejandro susurra al oído de ella discreto.
—Habla con él, nosotros estaremos aquí y si necesitas algo...
—No quiero hacerlo, no ahora —dice y está por subir al auto, cuando Alejandro la toma por la fuerza del brazo.
—¿Qué crees que haces? —dice molesta.
Cristian lo ve molesto y Dorian está a la expectativa.
—Tienes a un Jerome en tu vientre, vienes conmigo o te llevaré, pero no lo pienso arriesgar de nuevo. —dice furioso sin soltar su brazo.
—Te puedo asegurar que si no me sueltas, la cachetada será una caricia en comparación a lo que te haré —responde muy molesta.
—lo siento. —la suelta. —Pero necesitamos hablar. —insiste.
—Ahora no —dice sube al auto de Dorian.
─Si algo le sucede... ─mira a Dorian.
Cristian no sabe ni a dónde mirar, así que sube también al auto y no dice más.
Dorian sube y conduce por la carretera principal un par de minutos. El silencio en el auto es denso e incómodo.
─¿Aun quieres ir a la terminal de buses?, podría llevarte yo mismo donde desees. ─se ofrece, Cristian la ve y espera que esta responda de alguna manera.
─Puedes detenerte aquí. ─dice y este lo hace enseguida, ya que conducía muy despacio.
Evelyn baja, se aleja tanto como puede y empieza a vomitar, Christian va por ella, pero Dorian llega más rápido a ella y sostiene su cabello.
─Tienes que regresar al hospital, no estás bien. ─susurra acariciando su mejilla, pálida y helada, apenas con su dedo índice.
No lo puede creer, no tiene sentido, no debería ser así, ahora los papeles se han cambiado y odia eso, porque siente que es el peor amigo, pero no le hará ningún daño a ella, aunque sabe que hay una promesa que parece más a una venganza jurada, pero eran niños y él no pidió nada de esto.
Verla allí, indefensa, pálida y triste, le causa un inmenso dolor en el pecho que odia sentir. Años sin sentir nada por nadie, sin una musa para su arte, un amor a su poema y tenía que ser precisamente ella.
Ella nota el silencio, la tensión, y la manera en la que él la mira. Separa sus labios para decir algo, pero él se adelanta.
─El agua, está en la guantera. ─dice y Cristian que está caminando a ellos, corre al auto de regreso.
Evelyn cierra los ojos, respira lento tratando de que las náuseas se incrementen. Dorian saca un pañuelo de su bolsillo y seca las comisuras de sus labios, ella no dice nada, ya que ha empezado a sentirse débil, todo se pone oscuro para ella, ve círculos de colores y escucha un frenazo muy fuerte, asume que se trata de lo que siente.
Christian, camina al auto de Dorian, cuando ve el de Alejandro acercándose a toda velocidad.
Apenas logra girarse para avisar a Evelyn y Dorian, pero este con el frenazo alerta a Dorian de su llegada, pues es tanta la debilidad de Evelyn que tras vomitar está por desmayarse.
Él corre a ella y la toma en brazos justo a tiempo antes de que se desplome.
Dorian en silencio ve como Alejandro la tomó en brazos. ─No quiere ir contigo y lo sabes. ─dice en cuanto está por subir al auto.
Alejandro se gira a él, mira su mano con un pañuelo y regresa la mirada a él.
─Pierde toda esperanza, ella es mia, y no hay nada que tu puedas hacer para cambiar eso. ─dice y va al auto.
Cristian ve todo con asombro, sin saber que hacer, decir o, a donde mirar siquiera.
─¿Vienes con ella?. ─pregunta Alejandro, sabiendo que ella se sentirá más segura con él allí.
─¿Y si ella despierta y me odia por dejar que la lleves contigo?
─Se va a enojar conmigo, y sé que puedo soportarlo. ─dice, dejándola en el asiento trasero, con mucha delicadeza. ─Sé lo que quiere y es eso lo que haré. ─dice abriendo la puerta de su lado del auto.
─¿De qué hablas? ─pregunta Dorian con preocupación.
—Nos casaremos —suelta Alejandro sorprendiendo, sube al auto y Cristian aún en shock sube con él.