—¡Te imaginas ser papás de dos hermosos angelitos! —íbamos en el auto, su rostro lo decía todo estaba emocionada. —Asi será amor—entrelazo mi mano con la de ella. —Empezaremos por equipar bien esas habitaciones —mi felicidad ahora era por doble. —Además tenemos que ir escogiendo los nombres de nuestros hijos —su mirada seguía con esa ilusión, asentí con la cabeza. Al llegar a nuestro departamento la tomo en mis brazos y la llevo hasta la habitación, retiro sus zapatillas y beso su frente. — ¿A dónde vas amor? —me pregunta extrañada. —Iré a prepárate algo de comer… debes alimentarte por dos hermosa —susurre y me acerque para depositar un frágil beso en su cabello. —Te amo por eso y mucho más... —mi corazón se estruja al oír decirme eso. Preparo algo rico y saludable. Ella me tiene lo

