Toda una vida acostumbrado a tener el control me hizo caer en un bucle de seguridad perjudicial, el hecho que solo importe tu vida no te deja prestar atención alrededor. Ahora estoy aquí hablando ante el país, deseo que sepan que la mujer que fue lastimada es mi esposa y que acabaré con el pedazo de miserable de Tulio pero no puedo, debo contenerme, a veces las emociones nos hace cometer errores. Solo escucho preguntas estúpidas de por qué la llevaba en mi brazos ¿acaso eso es relevante? Sin importar quién sea la víctima todas merecen ayuda y atención inmediata. Termine la rueda de prensa y me dirigí hacia la oficina del presidente, desde que llegué requería mi presencia, todo el gabinete estaba presente. -Buen día.- mencioné ingresando -¡Primer ministro!- mencionaron los presentes.

