Lo que ha sucedido con Piero preocupa a José y Valeria, porque no es normal en él y los dos saben que aquello solo significa que está realmente enamorado de Petra, pero no intervendrán en lo que ocurre entre los dos, al menos no por ahora. Para cuando reacciona, sus padres le dan el sermón que jamás tuvieron que darle y para cuando terminan de comer, se siente mucho mejor porque después de todo la familia siempre es capaz de sanar hasta el corazón más triste y quebrado. —No la llames, es obvio que no te responderá. Ve por ella a su casa o a la universidad, dile lo que necesitas y déjala que ella termine de decidir —le dice Valeria con su rostro entre sus manos—. Y si necesitas lo que sea, sabes que estamos para ti… te amamos. Piero los abraza, cierra la puerta y mira todo a su alrededor

