-Los dos sonríen cómplices de sus gestos, Ella tan simpática, guapa, graciosa e inteligente, y él, bueno es él, están allí junto al auto de Damián, hablando de lo que ha sucedido cuando se conocieron, disculpándose entre ellos, el pequeño corazón de Raquel late rápido, una experiencia el cual nunca ha sentido, todo por aquel chico de ojos pequeños y mirada dulce, que se conozcan tan bien es cuestión del tiempo, que se enamoren es cosa del amor, Raquel se siente extrañamente a gusto con la compañía de Dylan.
-Decime ¿Vivís por aquí?- Pregunta Dylan
-No, vivo en Maracaibo, vine de visita
-Mmm, ya- Dylan se da cuenta a tiempo, su amigo Nico esta como loco buscándolo, ya no quiere estar con él, ni con ellos-¿Te puedo acompañar?- Toma de los hombros a Raquel, y con cuidado la lleva al otro lado del auto, dándole la espalda al lugar donde se encuentra Nico- Claro, eso si queréis
-Iré por aquí mismo, bueno tendrías que caminar algo, me falta comprar algunos panes- Raquel siente aquellas manos en sus hombros, le gusta, se ruboriza y suelta una risita tonta, trata de componerse, pero no puede evitar suspirar y humedecer sus labios
-Me gusta caminar- Mira donde está su amigo, Nico saca su móvil- caminemos- Su celular suena piensa
-Creo que te están llamando- Dice Raquel
Dylan contesta la llamada -¿Aja?, no iré chao
-Vaya, sí que sabes hablar por teléfono
-Era un amigo, iba a ir a su casa para ver un partido de beisbol
-¿Por qué no vas?- Pregunta la chica, mirándolo
-Porque ahora estoy en el mejor momento de la noche, te acompaño…
Ella…
-No lo puedo creer, yo caminando junto con él, si me ve mi madre de seguro que llama a la policía, sigue hablando, solo lo escucho, no vaya a ser que meta la pata si digo algo, cuando me mira una media sonrisa se le sale, haciéndole un pequeño agujero en su cachete, se ve tranquilo, relajado, me hace algunas preguntas y le respondo lo más normal posible, es realmente guapo, no sé porque me hace reír bastante, lo llevare a la panadería más lejana posible, no me importa si se da cuenta, ojala que surja algo bueno en esta caminata.
-¿Te gustan las poesías?- Pregunta él, mientras mete sus manos en sus bolsillos, no sé qué responderle
-No- Miento- son muy tontas, y en estos
Tiempos
-¿Qué tiene que ver el presente con las poesías?
-Que ya nadie les lee- Veo que se pone serio, metí la pata
-A mi si, escribo desde pequeño
-Pensé que no, tienes aspecto así de…
-¿De vago?- Me mira serio
-No iba a decir eso
-Me gusta leer- Sigue, se vuelve más interesante para mí- escribo, se componer canciones- Me sonríe- practico Box, Futbol y un poco de Beisbol, las poesías claro, están en mi lista
-Dime una, a ver si eres un buen poeta- Le digo, deseando que me diga una buena en este momento
-En mi cielo al crepúsculo eres como una nube y tu color y forma son como yo los quiero. Eres mía-Me mira con sus ojos pequeños- eres mía, mujer de labios dulces, y viven en tu vida mis infinitos sueños.
-¡Vaya!-Sí que es bueno, lo que dijo encajó en esta joven noche a penas naciente, me ruborizo y mi corazón late con entusiasmo, pero no le digo- ¿Es tuya?
-No, es de mi amigo Pablo Neruda
-Me dijiste que escribías, ¿me mentiste otra vez?
-Hermosas pupilas alumbran la ciudad, se fijó en ellas un nómada sin rumbo y sin dirección, ¡Que alumbren ahora! Mi triste caminar, porque no pude evitar enloquecer por tus ojos color Sol- Suelto una sonrisita tonta, como siempre, suspiro, sonrió, y deseo una larga caminata en una noche infinita
-¿Neruda?
-No, esa si es mía, te he dado un pequeño historial de mi vida, ahora contame vos, no toda tu vida claro, no quiero aburrirme- Me mira y sonríe
-Soy zurda- ríe- se tocar guitarra, piano, el violín, la armónica, entre otros instrumentos
-¿Me estáis vacilando?
-No, es la verdad. He leído a varios autores, Benedetti, Bécquer, Neruda. Escritores como Galeano, García Márquez, gallegos, Víctor Hugo, Otero Silva, Cortázar, Blue Jeans, Moccia, Glines, Sparks, Hervas, J. K. Rowling, y mucho más
-Las venas abiertas de América Latina, Cien años de soledad, Doña Bárbara, Los Miserables, La Rayuela, Buenos días princesa, Tres Metros sobre el cielo esa es muy vieja, Chico Malo, El Diario de Noah, y la otra escritora sí que no sé quién es y por último, Harry Potter
-Te falto Otero Silva- Le digo expectante
-La Muerte de Honorio- Es simplemente perfecto
-Me has sorprendido y bastante
-Nombraste algunos poetas, me dijiste que no te gustaban las poesías- Doblamos en la esquina del semáforo principal hacia la derecha
-Pues sorpréndete, todavía hay mujeres les gustan aquellas cosas, aunque sean tontas, mentí para no parecer aburrida
-Ninguna poesía es tonta
-¿Y tú como lo sabes?
-Porque para mí, vos no sois tonta- Cualquier mujer diría que fue muy cursi lo que dijo, pero para mí no lo fue
-Lo observo, sí que me es simpático, guapo, es lector y escribe, compone canciones, a juzgar las apariencias engañan, tiene un lunar en su rostro lo cual lo hace más simpático, seguimos hablando de cosas sin importancia, pues no me importa, hay algo en él, pero no tengo idea de lo que es, les nombré mis autores favoritos, y me dijo sus libros en orden, no es perfecto, es real, tiene un pequeño tatuaje en el cuello, al parecer es un nombre, no le preguntare todavía-Esa panadería sí que está lejos- Me comenta, pues queda algo de camino, más el recorrido de regreso se hará más largo todavía-Hubiéramos ido en el carro- me dice con una expresión de cansancio-¿No te gustaba caminar?- Le pregunto me responde de inmediato, una respuesta sarcástica, cuando la sarcástica debió ser mi pregunta.
-Ya se ve la panadería a la vista, reímos, nos damos cuenta que tenemos gustos comunes, al mismo tiempo sabemos que somos demasiados diferentes uno del otro.
Unos chicos me ven y me silban-Mami, todo eso es tuyo, porque quiero un poquito- me dicen con aquel escándalo, él se detiene, sus ojos son más pequeños, empuña su mano derecha, la izquierda se encarga de señalar al chico que me dijo eso-Vos, yo te puedo dar un poco, ¿Me vais a decir que ya no queréis un poquito?- va hacia él, tiene tanta seguridad en sí, que logra intimidar al chico, este se disculpa-Perdona viejo, no sabía que ella es tu novia-Dylan le ofrece un sonrisa-Pues sabelo, la próxima vez, te mando al dentista- vuelve a mi lado, me sonríe, me tome por los hombros y empezamos a caminar de nuevo-Yo tampoco sabía que soy tu novia- Comento sin mirarlo-Por ahora no- Me detengo- ¿Qué quieres decir con eso?- Le pregunto, esta vez sí lo miro-Esta historia ya es predecible- ¿Quién sabe?, ¿Pasara algo?, no quiero que sea la típica historia del chico malo y la niña buena, ¿Ya es predecible?, lo miro le sonrió, no pude evitarlo, quiero escribir mi propia historia, ¿Dylan me ayudara a hacerlo?, pues yo quiero, a nuestra manera original.
Él…
-Las cosas pasan por algún motivo, el destino nos estrecha un leve empujón para cumplir unas pocas premeditaciones, hasta que seamos capases de escribir nuestro propio destino, o tal vez no, pero le agradezco la tardanza de Nico, ese coño de su madre, pero ya no importa, estoy con alguien mejor, aunque al principio de todo fue un desastre, no puedo dejar de mirarla, es tan única, original, su personalidad es agradable, tiene unas pequeñas pecas en su rostro, ojos azules, nunca había conocido una mujer así, las he visto, mas no las he conocido, Raquel es la excepción, tiene un buen culo, al parecer se cambió de ropa, lleva un jeans descolorado, la camisa de las Águilas del Zulia, mi equipo de Beisbol, su cabello está atrapado bajo una gorra tricolor, ya sé cuál es su partido político, no me importa, aunque el que la puso de moda es su contrario, que en paz descanse, nunca me agradó, pero no es motivo de alegrarme de su muerte, la burla hacia el dolor ajeno, solo demuestra la pobreza del ser humano, lo dijo Coelho, algo así fue lo que dijo, falta algunos pasos para llegar a la panadería, me fijé en sus manos, no trae nada, quiere decir que apenas iba saliendo cuando me encontró, me le acerco un poco, huele bien, vainilla mezclado con algo de limón, tal vez naranja, quizás chocolate, puede ser un perfume caro, la verdad no tengo idea de lo que es, pero huele bien.
-Luego de un buen rato de la panadería salimos, la noche se acentúa sobre la ciudad, un par de taxis pasan al lado nuestro, ella sonríe, los apartamentos brillan con su luz, más brillan la luz de sus ojos azules, unas adolecentes esperan para cruzar la avenida, están vestidas como si fueran a grabar una porno, están buenas las carajitas, pero sé hacia dónde van, lo sé muy bien y no es a rezar precisamente, me fijo en ellas cruzando la avenida, tan rápido como inmediato se suben a una camioneta, lo sabía, irán a estudiar anatomía, ginecología, traqueotomía vulgar, eso no faltará, vuelvo y miro a Raquel, ella no haría eso, lo sé, es imposible, límpida, belleza indivisible, orbe son sus ojos azules dentro de un universo destellante, tan apreciable y dócil, a la vez fuerte y precisa, su rostro una silueta dibujada por manos de un gran artista, quisiera abrazarla, besarla, celarla, quererla para luego amarla, pero es muy pronto.
-¿Qué compraste?- Le pregunto, ella me mira un poco seria
-Panes, nata, como ves un litro de jugo de naranja, y otras cosas
-Ven te ayudo- Le digo, tomo su bolsa de compras, no pesa mucho a decir verdad, pero me da igual
-Caminamos lento entre el algarabía de la ciudad, el bullicio de los autos, las personas saliendo de sus casas, unos novios tomados de la mano discutiendo quien sabe que, el anciano tomando café y diciendo “Maldito Gobierno” mientras que otro le explica lo de las pensiones, es partidario al gobierno el otro anciano, los dos terminaran borrachos y pidiéndose perdón, los conozco siempre hacen lo mismo, la política no los separa, un auto de transporte público de la línea de “Coromoto” esta accidentado, el chofer está llamando por teléfono, -¡Que molleja!- sí, lo sé, a esa palabra aquí en el Zulia.
-¿Por qué esa expresión?- Pregunta ella
-Porque somos unos mal hablados- La miro riéndome, ella no lo está
-¡Tonto!- dice ella seria
-Discúlpame, no lo vuelvo hacer-Ella me mira con una ceja arqueada
-¿Lo prometes?
-Sí-Acelera el paso, trato de disculparme pero me ignora, trato de alcanzarla, pero no puedo por la risa-¡Espérame!- camina más rápido, hasta que por fin, vuelvo a estar a su lado.
-Eh, lo siento de verdad- Le digo, estoy algo intrigado
-No digas groserías por favor
-Está bien, lo hare
-En general me importa un coño lo que digan de mí, pero esta vez trataré de hacer lo que me dijo, caminamos un par de paso cuando suena mi teléfono, es Damián.
Yo: Decime
Damián: ¿Dónde estáis?
Yo: Caminando por ahí, ¿Y vos?
Damián: ¿Dónde coño creéis que estoy?
Yo: No se
Damián: ¿Siempre vais a venir o no?
Yo: Estoy comprando unas cosas, baja y me esperáis en la placita
Damián: La plaza de los maricos
Yo: Si esa misma- Miro a Raquel, observa mis pies
Damián: Dale viejo voy bajando
Yo: Dale- Cuelgo el teléfono
-Eres muy solicitado- Afirma ella
-Es mi mejor amigo, casi siempre me está fastidiando
-La canción que tienes como alerta en una llamada entrante, la he escuchado, pero no recuerdo donde
-Es de mi banda favorita, Calle 13, ojos color Sol es el nombre del tema
-Ellos no me gustan son satánicos- Me mira como si supiera de lo que habla
-¿Te refieres a la canción tango del pecado? Para mí es una metáfora, Infierno se refiere al barrio, hay una parte que dice, vamos a quemarnos en el infierno con el diablo, quiere decir vamos a bailar en el barrio con los pobres, y súbele volumen a la música satánica, es una parte sarcástica, hubieron varios cristianos de la alta sociedad, acusándolo de tener canciones satánicas, o fue una señora no recuerdo bien, solo por el hecho de criticar su gobierno
-Sabes mucho de tu banda
-Por algo soy fans
-¿Ellos están con el gobierno de acá?- Hace una pausa- ¿Verdad?
-No sé ni me importa, y si lo estuvieran eso no cambiaría mi admiración por ellos, ¿Y tú banda favorita cuál es? una cristiana me imagino- Me mira y le sonrió
-Hillsong, es mi banda favorita
-Me gusta un disco de ellos, Hillsong Uinited, es bueno a decir verdad
-¡Vaya! ¿Conoces esa banda?- Me mira sorprendida
-Sí, y hay varias bandas, es una cuestión de varias bandas pero con el mismo nombre
-A eso se le llama ministerio, en realidad es una iglesia internacional, pero la sede queda en Australia
-No lo sabía- Le digo como si me interesara, en absoluto, no me importa
-¿Escuchas a bandas cristianas?- Me pregunta, expectante a una buena respuesta
-Sí, he escuchado a Rojo, Generación-Me mira con ojos de platos y una leve sonrisa en sus labios, ¡Está preciosa!- a Credo y muchas más
-¿Más? ¿Cómo cuáles?
-Eh, a ver te digo, Korn, Iron Maiden, My Chemical Romance- Le digo riéndome- Slayer
-No las he escuchado-Claro que no, porque estas bandas si las calificaría como “Satánicas”, no le digo, la terminaría de espantar
-Somos tan contrarios, tan diferentes, polos opuestos, en ella hay algo que me gusta, y no tengo idea de lo que es, Tiene aspecto de niña en su rostro agraciado, aparenta de unos 14 años, pero la contextura de su cuerpo refleja de unos 20 años, buenas piernas, buen culo, cintura, sus senos no son tan grandes, esa carita de niña con ese cuerpazo, sí que esta buena, pero no es eso lo que me atrae, bueno si, un poco o demasiado más con sus ojazos azules, pero más allá de su cuerpo, es su humildad apreciable.
-Cruzamos a la izquierda, luego de pasar una esquina, de lejos puedo reconocer el auto de Damián, ¿Habrá bajado?, aun no lo sé, ella sigue hablando de diferentes bandas de música cristiana, me imagino a unas de esas tocando Heavy Metal. Humedece sus labios, cuerpo erguido, acomoda su cabello, lo tiene liso, la miro, la aprecio > John Lennon.
-Tal vez el próximo encuentro con vos, sea al azar- Le comento
-¿Qué quieres decir?
-Te vi ayer en la noche, hoy en la tarde, y en esta noche- La miro, no puedo evitar dejar de sonreír ante sus ojos azules
-Quizás están escribiendo una historia sobre nosotros- Dice ella con una pícara sonrisa
-Ese escritor debería estar bien loco o no sabe escribir
-A mí- hace una breve pausa, me mira, sonríe, arquea una de sus cejas- me está gustando- Me quedo sin palabras
-Estamos a punto de llegar a la plaza, de inmediato identifico a Damián, pues es único, lleva una gorra tricolor con el “4F” a un costado, una franela que dice “Juventud Revolucionaria”, sí, mi mejor amigo es oficialista, siento pena, pues soy opositor totalmente, y mi mejor amigo es… bueno eso mismo, me espera con los brazos cruzados, sentado en la capota de su auto, una sonrisa irónica dibujada en su rostro, trato de no mirar a Raquel, trágame tierra.
-Ese que está sentado en tu auto ¿Lo conoces?- Pregunta ella curiosa
-Si- Suspiro- ese de allí, es mi mejor amigo
-Tranquilo, es de ley- Dice ella
-¿Qué es de ley?- Pregunto
-Casi todos tenemos un amigo chavista- Reímos los dos, está aún más hermosa
-Trato de caminar lento, hacen falta unos cuantos metros para llegar donde Damián
-Y dime- La miro, y cada vez que la miro, veo algo nuevo- si es así, como tú dices, de un encuentro al azar, ¿Dónde quisieras encontrarme?
-No sé qué responder, me resulta curioso y difícil, estos nervios no lo había sentido con otras chicas, no sé qué responder, camino más lento aún, pienso
-A ver… en una cita
-¿Una cita?- Pregunta ella
-Si
-Eso no sería al azar, Marcos ¿me estas invitando a una cita?
-Raquel- La tomo dulcemente por un brazo, la detengo en su caminar, miró fijamente sus ojos- Álvarez, te atreverías a salir conmigo, así le daríamos un argumento interesante al escritor
-Lo interesante empezó ayer en la noche- Ella solo sonríe…