➹Samara Carlsen➷ —¿Puedo pasar? Me paso las manos por las mejillas limpiando la evidencias de mi llanto, trato de controlar el volumen de mi voz al responder. —Adelante. Mi tono es un susurro. Desearía no haber llorado por lo que pasó, pero luego de que Aidan abandonara el despacho la noche anterior, tuve que pasarme dos horas autoculpándome, para llegar la habitación a torturándome y lamentarme más. No me sentí lista para salir en medio de la noche y enfrentarme a mis amigas. He estado aquí encerrada desde entonces, sola, puesto que el tirano no pasó la noche aquí. Escucho un ligero clic. La puerta se abre detrás de mí, estoy de espaldas cuando Ginebra se acerca. —Mara, te he traído té… —Su voz se corta—. ¿Qué haces? —Deja la taza de té en una de las nightstand. No respondo mientr

