-Hay decisiones que tomar, nos arropan los problemas. Hace un mes que el rey Trhoas falleció y la princesa aún mantiene el encierro.- Las palabras de los nobles buscan crear un caos.
El consejo Nerio se ha mantenido en sesión permanente desde el deceso de su rey. Las honras fúnebres duran una semana, en la que primero los reinos amigos envían a sus representantes, luego los cortesanos, nobles y familiares despiden al monarca. Por ultimo las personas de todos los pueblos y aldeas acuden a dar el adiós a quien les gobernó por más de treinta años.
-Parece que es la primera vez que ustedes presencian la muerte de un monarca ¿acaso no saben cuánto tiempo tarda el duelo? – Herrand los cuestiona.
-El duelo es una cosa y otra es la disposición para llevar las riendas de un país. Las recaudaciones han disminuido y no podemos cumplir con los compromisos de estado. - El ministro de finanzas aporta su opinión conociendo la situación. - El jefe de consejeros emite una opinión parecida.
-Solo piensas en eso Máximo ¿No pueden esperar que se cumpla el tiempo reglamentario?
-Propongo que hablemos con la princesa, que designe a alguien para tomar decisiones mientras se cumple el luto.
-La princesa pidió no ser molestada, - Insiste el jefe del consejo- Como consejo tenemos la potestad y el deber de tomar las decisiones que más le convengan al pueblo.
En estas situaciones de paso de mando está estipulado que el consejo sabe que debe hacer para que la dinámica se mantenga en la monarquía. Regularmente el monarca entrega la corona al sucesor antes de perder facultades. El caso del rey Trhoas con sesenta años aun le faltaban diez en el trono de no haber sido herido.
-Los Nereos están presionando por el pago- insiste el consejo de nobles.
-No entiendo cómo nos endeudamos, el rey no aprobaba los prestamos- nunca supo el consejo que tuviesen problemas económicos hasta que el rey presento la gravedad.
-En los últimos años lo hizo, nuestras minas cada vez producen menos, no tenemos los equipos modernos que permitan la industrialización de los materiales. - Se justifica el ministro financiero.
-Vayamos tres de nosotros a negociar por un plazo para pagar. Deben entender la situación en la que estamos ahora. -
Es una idea magnifica, Máximo, pero no olviden la fama del rey Farid, es posible que pida algo a cambio. - Las miradas que intercambian los nobles con el más antiguo de los consejeros pone en evidencia que lo hablaron antes.
-Eso no lo sabremos hasta que vayamos a negociar. - el Duque de Lemos trata de disipar dudas- Lo que necesitamos es tiempo, hasta que se haga la coronación.- todos asienten ante la mirada perspicaz del mas anciano.
***
-Cada vez se esparce más el rumor de que su majestad fue quien hirió al rey Trhoas- Una vez más los Nereos deliberan sobre la situación de los Nerios. Desde que el rey Trhoas fue herido, la nebulosa que envuelve el hecho ha empeorado las relaciones con ese reino.
-Eso es una locura- el rey Farid alude pensativo. Su actitud emana molestia. Le desagrada no tener control de las cosas. Hasta el momento no sabe cómo ni quien hirió de muerte al rey de los Nerios.
-Todos los soldados saben que nunca deben atacar a un m*****o de la realeza, eso solo lo haría un rey. - el comentario mal intencionado de Baltasar hace que el rey dirija su mirada acerada hacia él.
-No pueden probar eso- sus palabras no admiten ni niegan lo dicho por Baltasar.
-Su majestad regreso de su viaje integrándose a la batalla del campo Medar, hasta nuestros soldados lo vieron- Baltasar trata de explicar su comentario.
- ¿Esta insinuando algo general? - la pregunta es intimidante. El ambiente se torna pesado.
-Disculpe el rey si le molestan mis palabras- habla cabizbajo. El rey le ignora despectivo.
-Calixto ¿Has averiguado algo de esa batalla? - Hace la pregunta mirando a su general y a su ministro consejero, ambos han emitido comentarios que insinúan
-No majestad, pero sigo trabajando en eso
- ¿Qué hay de la deuda? - se dirige al contador.
-Los delegados de Neria trajeron una propuesta muy conveniente para nosotros, - arruga las cejas- ellos proponen entregarnos dos de sus minas como compensación- El contador mira a Baltasar rogando su intervención.
-¿Cubre eso su deuda con nosotros?
-No la cubre majestad, pero nos ofrecen un contrato donde se comprometen a pagar en dos meses- Baltasar toma la palabra persuasivo- Las minas son una garantía de pago o pierden sus tierras.
El rey escucha a su consejo deliberar, cada intervención lo hace más perspicaz. Arruga las cejas, la boca y los ojos antes de interrumpir la siguiente alocución.
-Ya tenemos otro contrato como ese y han pasado diez meses. - Hacen silencio- Dile a sus delegados que perdieron sus tierras y quiero que me las entreguen.
En reuniones anteriores en los que se tocaron esos temas ya los ministros habían expuesto esos argumentos. El día de hoy esperaban persuadir al rey para aceptar las minas. No contaban con que el recordara esos detalles.
Farid ignora que tanto los ministros de Neria como los suyos mantienen negociaciones paralelas en las que han ido despojando a los Nerios de recursos que les impiden mantener la producción de sus minas razón por la que han pedido dinero a Nerea. Tanto que no tienen como pagarlo.
-Así se hará su majestad. Notificaremos el embargo a los Nerios.
El grupo se retira. La decisión del rey de reclamar las tierras debe hacerse lo antes posible. La escasa producción de minerales en Neria limita el abastecimiento de las tropas para elaborar sus armas. De seguir así serían vulnerables. Este momento es crucial ya que tiene problemas con los Narvas.
-Calixto, quédate un momento- los miembros del consejo salieron del salón. Quedando solo ellos.
- ¿Qué pasa Farid? - cuando están solos dejan los protocolos.
-Necesito que investigues todo sobre el contrato, los delegados y cuando termina el luto para poder reclamar las tierras. - Expresa sus dudas a su primo.
-¿Tienes alguna duda sobre el contrato?- afirma.
-Imagino que son personas distintas a las anteriores o son muy estúpidos. Han enviado la misma propuesta dos veces en un mismo año cuando ya la habíamos firmado.
-Tienes razón Farid.
-Deben estar desesperados para tomar esa decisión.
-El luto por la muerte de su rey se lleva por tres meses, la princesa esta afligida por la muerte de su padre. - Calixto espera que Farid sea considerado.
- ¿Una princesa? ¿Van a poner su reino en manos de una mujer? - Explota sorprendiendo a su primo.
- ¡Una muy bella! - arruga la cara al escucharlo.
-Calixto amigo mío, no te dejes llevar por la belleza, las mujeres suelen ser engañosas, frívolas, embaucadoras- habla con autosuficiencia.
-Lo dice alguien que vive entre bellezas- ríen.
-Pero no me dejo engañar de ellas. Las conozco y evito sus mañas. - se acerca al otro- Las utilizo para algo que nadie más que una mujer puede dar. - su voz es un susurro.
-Si tu madre te oyera tiraría de tus orejas- palmea la espalda al rey.
Ya no soy un niño Calixto, tengo en mis hombros las riendas de este reino. -Pavonea- Debo tener la mente fría y despejada. Las mujeres me ayudan a eso.
Las puertas se abren. Los jóvenes se miran compartiendo cierta complicidad por la identidad de la recién llegada.
-Su majestad- se inclina cortes la dama.
-Pasa Inhara- la invita besando sus nudillos.
-Yo me retiro- anuncia Calixto, saludando con una inclinación de cabeza nada reverente a la duquesa de Ramas.
-¡Te he extrañado, me tienes abandonada!- dice al quedarse a solas con el rey.
-He estado ocupado Inhara, no debes angustiarte.
-Dices estar ocupado cuando siempre te encuentro con el secretario, para el tienes tiempo- hace pucheros.
-Es una broma o es que no sabes mis funciones y las de Calixto- se aleja de la chica, ocupa su asiento en la mesa.
-No te enojes, si no me dejaras sola por tanto tiempo, no te reclamaría por ello. - va tras el colocándose a su espalda.
-Te lo voy a compensar- la mira sugerente- Ven al palacete esta noche. Después de la fiesta me quedaré contigo. - la joven se alegra.
-Creí que me invitarías, nunca me llevas a tus actividades. - la mira con advertencia.
-Te hare llegar una invitación, pero es posible que nos veamos a distancia. - Nunca se lo ve acompañado de damas en los eventos formales. A los informales no asiste. Prefiere mantener su privacidad.
-Es más que nada Farid, poco a poco nos iremos acercando. - anuncia entusiasta, la sola idea de recibir la invitación del rey le crea expectativas.
-¿Para qué lo haríamos? Solo somos amantes, ya eso es mucho acercamiento- enfatiza las palabras con frialdad.
-Se lo que somos Farid, también sé que no soy la única, pero podemos ser algo más. Nos entendemos muy bien. - las últimas palabras dejan claro a que se refiere.
- ¿Qué insinúas Inhara? - indaga con fingida ingenuidad.
-Ya se te está acabando el tiempo permitido para la soltería, no veo que te interese un compromiso arreglado, es mejor que elijas antes de que te obliguen a aceptar una desconocida virginal.
-Ese no es tu problema – responde cortante- Te recomiendo que no te hagas ilusiones. Si quieres un anillo puedes ir detrás de un noble ya que no soy el único en tu lista de opciones. - Se concentra en sus papeles ignorando a su acompañante.
- ¿Es de caballeros dirigirse así a una dama? - reclama ofendida.
-No es de damas acostarse con algunos solo por diversión, al menos por estos lares. - ni siquiera la mira.
-Te resistes porque te asusta tener sentimientos por alguien. - Inhara insiste en llevar la conversación.
-Seguimos como estamos o lo dejamos digna dama- la dura mirada del rey la reta.
-Te veo esta noche en la fiesta Farid- los ojos del rey ríen- Hazme llegar la invitación, luego te espero como siempre.- Acaricia su escote para que entienda cual fue su decisión.
***
- ¿Farid, me invitas a bailar? - La mujer de pelo blanco se dirige al rey con gesto imperativo.
-Por supuesto, madre. - la reina consorte se interpone entre el juego de miradas que comparte su hijo con cierta dama de la fiesta.
-He escuchado que andas liado con cierta mujer cuyo proceder es poco claro. - le aborda al iniciar la pieza de salón.
-Madre, te agradezco que no te inmiscuyas en mis asuntos personales. - dice amable.
-Es mi deber hacerte ver con claridad la nebulosa. No es momento de jugar a los enamorados con una plebeya. El reino tiene muchos conflictos como para involucrarte con una don nadie.
-Tiene un título nobiliario- no niega ni admite nada.
-Que heredó de su marido que le llevaba treinta años. Muy caritativa ¿no te parece? - usa un tono condenatorio- Que importa que sea una condesa, duquesa o varonesa ¿Dónde está su linaje? – ve los ojos verdes del rey- Ahora va por el título de alteza. Es muy pretenciosa.
-¿Sugieres que no tengo méritos para atraer a una mujer por mis cualidades?- dice al oído de su madre.
-Eres temible hijo mío, tu fama de implacable te antecede. Eres poco sociable. En las fiestas solo hablas con los caballeros, de negocios o problemas. Jamás accedes a salir con las jóvenes en edad casamentera de tu estatus y siempre estás en el mar. Pareces un pez, en todo caso un Tritón que debe buscar a su sirena.
-Me encanta la descripción que mi propia madre tiene de mí, así las hijas de tus amigas se mantendrán alejadas en lugar de asediarme con picnics o juegos de criquet.
-Te he concertado una reunión con jóvenes de la nobleza genuina de nuestro reino, no allegadas oportunistas. Es en el fin de semana, no lo olvides.
-La reunión debe ser en el mar si es una sirena lo que debo buscar- su madre lo ve desdeñosa- Lo siento, pero tengo algo que hacer invita a uno de mis hermanos.
El secretario Navid, se acerca con un mensaje interrumpiendo el baile conversación.
-Majestad, es urgente.
-Me disculpas madre- le pide a uno de los nobles que continúe la pieza con Gea.
-El sábado nos vemos Farid, no tientes la suerte. - le advierte antes e despedirse.
-¿Qué ocurre Navid?
-Los Narvas, atacaron una de las aldeas fronterizas, saquearon los depósitos de sal. - la noticia lo enfurece. Su cólera lo lleva a culpar a los Nerios, por incumplir con la entrega.
-Necesitamos organizar el ejército, esa afrenta no la vamos a tolerar.
-Los materiales para la elaboración de las armas se han escaseado. Necesitamos la cooperación de los Nerios para abastecer los campamentos.
-Otra vez los Nerios ¿por qué no llegaron los insumos? - camina de un lado a otro.
-Recuerde que nos culpan por lo que paso al monarca- Eso ya lo sabe, pero negocios son negocios.
-Reúne el consejo, mañana tomaremos una decisión, ellos nos deben a nosotros. Sabrán lo que significa oponerse a sus acreedores. - La noticia altero su ánimo.
Vuelve a la fiesta, debe anunciar unos logros e iniciar el banquete. También aprovecha para hablar con los generales y ministros asistentes al evento.
Acordaron salir en dos días hacia Neria.
Es la noche siguiente a la fiesta. Todo el día estuvo en reuniones. Visitando los campamentos de entrenamiento de las tropas. Van a enfrentar a Narva con lo que tienen.
-Inaha ¿Por qué estás aquí? - Llego a su habitación de palacio.
-Me dejaste esperando anoche- Olvido totalmente ese encuentro.
-Tuve que reunirme con el consejo.
-Lo imaginé, por eso vine esta noche, debes estar tenso.
-No debiste venir a mis habitaciones, es osado de tu parte- empieza a desvestirse. Solo piensa en ducharse para descansar.
-Ser la amiga especial del rey tiene sus privilegios, nadie se ha reusado a dejarme pasar, relájate Farid.- bajo las relajantes caricias se entregaron a la noche sin freno.
-Inhara, despierta- uhhh- me tengo que ir, voy a una misión.
-Quiero dormir un poco más.
-Te quedaras sola- sale de la cama impaciente.
-Voy a soñar aquí contigo hasta que regreses- él se alza de hombros.
-Tendrás que esperar mucho. - ¿Está aceptando que me quede? No lo negó, piensa la chica.
-Soy una mujer muy paciente. - sonríe tirándose la sabana dando a entender que seguirá durmiendo.
***
- ¿Estamos listos para salir? - pregunta al llegar al barco.
-Solo esperamos por usted- responde el capitán.
-¿Qué está pasando en la frontera?- pregunta a uno de los generales.
-Logramos frenar a los Narva, pero no podemos bajar la guardia- asiente.
-Regresaremos con todo lo necesario para abastecernos. Los nervios lamentaran haberme molestado.
-Si hace buen tiempo llegaremos en tres días navegando. - Calixto y Baltasar le acompañan como delegados.
-¡Zarpemos!
-Llegamos majestad, usted dirá si nos quedamos aquí o desembarcamos. - Calixto le informa. El arribo tardo menos tiempo. Sus destrezas en la navegación ahorraron tiempo en el camino, llegaron a aguas Nerias seis horas antes de lo estipulado.
Sus naves se quedan a una distancia prudente, anclan mar afuera por si tiene que salir de prisa.
-Envía una comitiva e informa a sus ministros y consejeros a que vinimos. - ordena el rey.
- ¿Qué te dijeron? - la comisión tarda todo el día en tierras Nerias.
-Están preparando la coronación, será mañana – No es la respuesta que le interesa. La expresión del rey denota impaciencia.
-Se negaron a entregar los insumos- Calixto procede a informar.
-Ni siquiera nos recibieron- Agrega Baltasar.
-¿Les dijeron que estoy aquí?- las venas de su cuello se alteran, el bronceado de la piel se torna más oscuro por el paso de la sangre.
-Lo hicimos y… la princesa- Calixto traga en seco antes de proseguir- dijo que su majestad tiene que respetar sus ceremoniales, que nos avisara cuando esté dispuesta para recibirlo. - Termino la oración con monosílabos, pero fue literal.
¿Qué reina, acaso tiene un reino para coronarse? Estas tierras le pertenecen a Nerea y la quiero ahora. Acerquen el barco al puerto, voy por mi nuevo reino.