— ¡Mami! —exclamaron las gemelas al unísono y Jared en los brazos de mi madre las imitó haciéndome sonreír. Dios. Me recordaba tanto a mi pequeño Jace. Mi corazón se arrugó ante el recuerdo de mi hijo mayor. Lo único que pido es que esté sano y nadie le haga daño. Mis ojos comenzaron a cristalizarse pero me forcé a ser fuerte para que las gemelas no notaran nada. —Hola mis niñas preciosas. Me bajé para poder abrazarlas a ambas y poder besar la frente de cada una sintiéndome un poco más aliviadas al verlas. Al levantarme saludé a mi madre brevemente y tomé a Jared en brazos a quien besé sus mejillas varias veces haciéndolo reír. —Mami ¿Ya descansaste? —me preguntó Sabrina ocasionando que mis ojos se desviarán enseguida a ella. La única diferencia entre Sabri y Bri es que Sabri tie

