— ¿Estás lista? — me preguntó del al volver a entrar a nuestra habitación. Y me di la vuelta para fulminarlo con la mirada. —Vuelve a encerrarme otra vez y voy a... —Se hace tarde —me interrumpió tomando mi maleta para sacarla de la habitación y no tuve más remedio que seguirlo. — ¿Dónde están los niños? — pregunté porque desde que había despertado no había visto ni a las gemelas ni a Jared que probablemente lo tuviera Claudia. —Claudia y tu mamá los están cuidando, irémos a donde están ellos —me respondió. Salimos de la casa y vi que nos esperaba un auto que no era el que mi esposo usaba y detrás de este cuatro más. —Entra —me abrió la puerta Jay después de guardar la maleta en el maletero. Lo obedecí a duras penas sabiendo que a partir de ahora todo había cambiado. Detrás de mí

