Ganas de ti

1613 Words
“Hola mi cielo, buenos días, tengo muchas ganas de vos”, —me dijo al abrazarme, apoyarme las tetas de pezones endurecidos y mirarme con una mirada de entrega que, sinceramente, esperaba—, no obstante, se cuidó de besarme nada más que en la mejilla pues sabía que mi hermana miraba desde la galería de la casa. Caminó delante de mí, seguramente para que le mirara el culo apretado por el short de jeans y cuando se juntaron para saludarse me sentí un beneficiado por los Dioses. Dejó su bolso en una de las habitaciones y regresó diciendo que tenía ganas de tomar un café, ella misma se puso a prepararlo y le preguntó a mi hermana como estaba, haciendo hincapié en que la veía mucho mejor y que se alegraba por eso, luego nos comenzó a contar. - De los dos comatosos no se supo más nada y no creí prudente tratar de averiguar más, sólo sé que siguen internados. - Sobre eso tendremos que hacer un “borrón y cuenta nueva”, ya veremos de hacernos cargo cuando surjan problemas, aunque no creo que surja nada, —acoté no dándole importancia al tema—. - Lo otro que me preocupa es vuestro padre, está irascible, se encierra en sus pensamientos, aparece poco por casa, no da explicaciones. - ¿Está peleado con vos?, —preguntó Mariana—. - Que yo sepa no, no le llevo la contra y lo corro para el lado que dispara, según él, es porque han bajado mucho las ventas y se incrementaron los gastos de personal y de servicios, la gente no abona las cuotas y sale más caro contratar a los Abogados y hacer un juicio que rescatar el bien adeudado. - Eso es porque él atrasa dos siglos, insiste con absorber las deudas y financiar directamente y la gente ya no es como era entonces, además la Economía de bolsillo anda por el piso, la gente ya no puede bancar con sus ingresos la cuota del auto 0Km, el combustible, la patente, la cuota del seguro y ni hablar si cae en un taller mecánico, te “matan” con un usado y los servicios de concesionario a los nuevos son carísimos, sin contar que son importados y que en el país el Dólar no tiene techo y crece todos los días. - Habría que hablar con él y hacerle entender otras soluciones, —acotó Mariana—. - Ya lo hice, ¿por qué te crees que quedamos distanciados. Le dije de entrada que tenía que vender las deudas en cuotas a los Bancos, ellos te sacan un porcentaje, pero te pagan el 0Km al contado y luego se encargan de cobrarle a los deudores, además tienen un batallón de Abogados para tratar con los morosos. Reaccionó como si yo fuera el enemigo. - Creo que eso es precisamente lo que no quería, abrumar a los clientes. Él es el que entiende en esto de vender autos. - Sí, pero el que tiene estudios y llegó a ser Licenciado en Economía soy yo y nunca quiso entenderlo, él asume las deudas con sus ingresos y su capital, pero va a terminar por fundir a las Concesionarias y a nosotros, las deudas firmadas no le van a servir ni para limpiarse el culo y si ahora lo está entendiendo es porque el agua le llegó al cuello, espero que sepa cómo actuar antes de quedar en la lona. - Tenés que hacerlo entender hijo, yo sé que es difícil, pero tenés que intentarlo y, además, felicitaciones y gracias por decirnos que ya tenés el título de Licenciado, creo que recién nos enteramos las dos porque lo que es vos…, —expresó mi madre con cierto retintín, pero sobre esto no le seguí el tren—. - Eso es algo que sólo ustedes pueden cambiar, si no se bajan de su “nube de pedos” no van a ayudar a nadie, ni a mí, ni a mi padre ni a ustedes mismas porque van a quedar en la calle y con el culo al norte. Si no hacemos un frente común ante todo esto, nos vamos “al tacho”, yo decido, ustedes me siguen y obedecen, acá, en la casa, en la cama, dónde fuere, de lo contrario, en poco tiempo van a quedar en la calle, vendiendo lo poco o mucho que tienen para sobrevivir. Se miraron las dos y quedaron flotando en el aire un montón de interrogantes, principalmente por lo que había dejado deslizar sobre “la cama”. “Hablen entre ustedes y piénsenlo bien, yo me voy a pescar”, —les dije yéndome para el muelle, donde habían quedado las cañas desde la noche anterior. Los anzuelos estaban pelados, encarné con salame y unos pedazos de grasa de la carne del asado, no era lo mejor, pero, mi meta era intentar que “picaran” en la casa y en el río, ya se vería lo que resultaba. Estaba intentando sacar algunas mojarras con la caña chica, habían pasado como cuarenta minutos y vi que las dos mujeres se acercaban para el lado del muelle y venían tomadas de la cintura, riendo y con sendas tangas que apenas si tapaban sus intimidades, la “cosa” pintaba bien, por lo pronto no me tirarían al agua. - Hijo, estuvimos hablando con tu hermana y expusimos nuestros “trapitos” al sol, —me dijo mi madre mientras yo las miraba a las dos sin emitir palabra—. - Mami me dijo de lo que pasaba con ella y sus necesidades y yo le conté de las mías y de mis equivocaciones que ya no quiero volver a cometer. - Hemos decidido ser “tus” mujeres y queremos que seas nuestro hombre, nuestro macho y quien nos lleve adelante, pero, hay un “pero”, Mariana no tiene problemas, soy yo la que aún no se decide, —imaginé cual era, aunque pregunté sólo por “pinchar”—. - No soy muy amigo de los “peros”, ¿cuál es ese por el que no te animás? - Me costaría participar en la cama con una mujer, más todavía si es mi hija. - Está bien, eso lo acepto, ya veremos cuanto se estira el “AÚN”, pero te tengo que dejar algo en claro, por si todavía no lo entendiste, cero hinchapelotismo, cero celos y reproches, el culo me lo mostrás sólo a mí, se terminaron las sesiones de gimnasio para que te miren un montón de babosos, el único que besa, chupa, lame y penetra en ustedes soy yo, ¿están de acuerdo?... - Eso me mantiene bien, necesito esa gimnasia. - Bueno, perfecto, hacela en casa, tenés varios aparatos ahí y no necesitás mostrarte. - Sí hijo sí, igual jamás habrá alguien más y Mariana piensa igual, ya lo hablamos, besame por favor. No podría evitarla así hubiera querido, se prendió a mi boca luego de pasar sus brazos por mi cuello y, no me quedó más que aferrar esas nalgas con mis dos manos y acariciarlas a discreción sumando algún que otro apretón que recibía con gemiditos. Mariana se reía y no se quiso quedar mirando, era un poco más alta que mamá y le hicimos un sándwich entre los dos, el beso en el cuello y el apretón de las tetas desde atrás la hizo pegar un gritito de placer y estuve seguro que algunas reticencias durarían poco. Me separé riendo y diciendo que “polvo a polvo” me consumiría, enseguida pregunté quien haría el almuerzo porque yo quería tratar de pescar algo y se fueron las dos para el interior de la casa. Yo me quedé pensando que todo se encaminaba para mejor, lo más peliagudo de todo sería tratar de convencer a mi padre con el tema de las Concesionarias, era lo único que me preocupaba, lo de mi madre hacia él no me afectaba en lo más mínimo. La caña moviéndose con ganas me sacó de mis pensamientos, era la encarnada con salamines y los tironcitos cortitos, repetidos y con fuerza que sentía al recoger la tanza me indicaban que se había enganchado uno de los peces más ricos del río. Seguro que era una boga y no debía ser chiquita, me llevó un rato arrimarla hasta la escalera del muelle y el medio mundo hizo el resto. Más justo imposible, no bien entró en la red, el anzuelo se soltó, no es como la carpa, la boga tiene la boca más débil, como sea, encendí el fuego y me puse a limpiarla, pesaba como cinco kilos y yo parecía un chico con juguete nuevo. Mi madre se acercó para ayudarme y me preguntó si íbamos a comer ese pescado. - Si mamá hoy comemos boga y a la tardecita me pienso comer un culito que se sigue escapando. - Ese debe ser el mío y te está esperando, Mariana no quiere ni hablar de usar su culito, dice que anoche se lo dejaste echando humo, jajaja. Me da un poquitín de miedo este pedazo de v***a, —me dijo acariciándome el bulto—. Me puse a desparramar las brasas ya formadas y pronto estuvo listo para poner el pescado abierto con las escamas sobre la parrilla, mucho limón sobre la carne y un cartón encima para que no se fuera el calor. Comimos y luego de eso dije de irme a dormir un rato la siesta, al despertar estaría bastante ocupado.
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