Evitando Errores

1985 Words
Me desperté temprano, eran las seis de la mañana y lo hice escuchando a las mujeres que se movían por la casa preparándose para concurrir a la Sala de Velatorios. El mate lo comencé a preparar yo, ellas ya habían desayunado y tampoco hubo mimos, besos ni “rapiditos” o “mañaneros” que valieran, parecía que la proximidad de la cremación del cuerpo de mi padre apagaba libidos, atenciones y manifestaciones cariñosas para con el que había pasado a ser el “hombre de la casa” y eso no me gustó ni medio. “Hola Alejandro”, —saludó mi hermana cuando salí del baño—… “Buen día hijo”, —expresó mi madre desde su habitación—. En ningún caso contesté, me cambié, dejé las cosas del mate y salí dando un portazo, me subí al auto y me fui a desayunar a un barcito que quedaba cerca de la Sala de Velatorios. Si les decía algo en ese momento era probable que el día se convirtiera en algo mucho más funesto pues dejarlas hacer lo que ellas querían o que decidieran como tratarme no comulgaba con mi modo de ver las cosas. Me llamaron por el celular unas cuantas veces y me mandaron un par de mensajes de audio pidiéndome perdón por no haberse dedicado a mí en la mañana. Entender habían entendido el mensaje, pero no les contesté, luego fui a la casa mortuoria minutos antes de que cerraran el cajón, ya había derramado el par de lágrimas que me surgieron recordando a mi “viejo” y nada más, para mí, los muertos están muertos y nada se puede hacer por ellos más que desearles un buen descanso. Duele, claro que duele muy íntimamente la pérdida, pero nada se soluciona con tirones de cabellos, lágrimas, histerismos y recuerdos auto torturantes, lo ponen mal a uno, a su entorno y el muerto jamás resucita por esto. Saludé a algunas personas que, según se estila, habían concurrido para despedirse o dar las condolencias a la viuda y me mantuve alejado de mi madre y de mi hermana, es más, la seña con mi mano fue más que elocuente cuando pretendieron acercarse. El mensaje que les hacía llegar era claro o entendían nuestra historia acorde a lo que habían expresado en su entrega o las dejaba que se arreglaran solas. Las dos sabían o habían aprendido que conmigo no se jodía y que era difícil que cambiara mi decisión después de haberla tomado. Me jodía porque eran parte de mis sentimientos más profundos, pero, del mismo modo en que no me importaban los parentescos para estar en una cama, tampoco me importaban al momento de decidir y dar un paso al costado. Ambas tenían claro que habían “patinado” con su proceder en la mañana y se mantenían apartadas y con la cabeza gacha. El momento las apañaba ante todos los presentes, aunque yo sabía que su pesar era doble y no haría nada por aliviarles algo de eso. No me quedé a esperar que metieran el ataúd en el horno y salí de allí para irme a ver al Abogado a su casa, la tarde anterior había acordado una cita con él y me urgía dejar todo preparado para que mi madre y mi hermana firmaran la disponibilidad para moverme y decidir con respecto a todos los bienes, además, quería averiguar otras cosas que me importaban. Mientras conducía ya había decidido que seguiría viviendo en mi propio departamento pues, al margen de lo vivido con ellas y los momentos de entrega y pasión en conjunto, mi madre y mi hermana tenían incorporado el trato que le dispensaban a mi padre y, de alguna manera, lo trasladaban para conmigo, pero eso no funcionaría con mi persona, además, estaba sintiendo que me metía solo en una “jaula de oro” acomodándome en cierta forma a ellas dos y no estaba preparado para eso, por lo tanto, si ellas querían v***a y, sin dudas que eso me encantaba, tendrían que venir al pie en mi propia casa. Las prioridades serían distintas, yo me sentía mejor haciendo el amor o cogiendo con cualquiera de ellas dos, pero no tenía ninguna gana de cambiar la libertad que venía experimentando desde siempre o aguantar alguna imposición que surgiera, bastante con que me haría cargo de los negocios y las decisiones para que siguieran pasándola bien. Me convencí sobre que serían sólo otro culo más, aunque, eso sí, hasta su venidera vida privada sería decidida acorde a mi conveniencia. Eso también quería consultarlo con el Abogado porque viuda una y soltera la otra con un respaldo enorme de capital y dinero ameritaba el acercamiento de “buitres” de ambos sexos preparados para sacar partido y, aun con la experiencia que había tenido Mariana, no se las haría tan fácil. El Abogado de la familia que había sido amigo de mi padre me abrazó fuerte y se disculpó conmigo por no haber concurrido a despedirse de él. Le contesté que lo entendía, sabía que mi padre les había prohibido a sus amigos más íntimos que se acercaran en caso de fallecimiento o de internación terminal, “no quiero lágrimas ni pesares de mis amigos”, repetía en cuanta ocasión se presentara y él, junto a otro que vivía en el exterior, se lo habían prometido. Me hizo pasar a un privado y me preguntó cómo pensaba encarar las cosas desde ahora en más. - Creo que no hay Testamento de por medio, por ende, todo pasaría a manos de mi madre, pero, tanto ella como mi hermana quieren que me haga cargo de todo como si fuera mi propio padre. - Es lo más lógico, vos tenés estudios y estás preparado, en cambio tu madre y tu hermana, no lo tomes a mal, siempre usufructuaron las ganancias y, de hacerse cargo ella, se la “comerían los buitres”. Además, tu padre siempre confió en vos, sabía bien que te habías hecho de un capital propio y te mantenías por las tuyas, de haber hecho Testamento te habría dejado encargado de todo. - ¿Cómo es eso?, ni idea tenía de que mi padre sabía de mis inversiones y/o de sus resultados. - Tu padre era un tipo “especial”, quizás un poco retorcido, siempre mantuvo la parodia de pasarte dinero mensualmente, pero, sabía bien cómo te movías con lo que te daba, parecía desentenderse de todo, en cambio su cabeza caminaba a mil y estaba atento a lo mínimo, demasiado para mi gusto porque que le fallaran en la confianza depositada lo destruía y algo de eso debe haber pasado. - ¿Por qué lo dice Doctor? - Porque hace una semana me consultó porque estaba teniendo una serie de “diferencias” en las Casas de Repuestos y creían que lo estaban robando, para más, gente de su plena confianza y eso lo tenía muy mal. - ¿Se decidió algo con eso? - No, no tenía pruebas suficientes y corría el riesgo de quedar involucrado en un aparente robo de autos para el uso y venta de repuestos, quedó en consultarme si surgía algo. - Algo averiguó, encontré facturas apócrifas por ventas de repuestos que no figuraban en los Inventarios y para llegar a sentirse mal debe haber descubierto que los Encargados de confianza tenían que ver en esto, tendré que encargarme también de esto. - Vos no podés involucrarte de lleno en eso, hay que comenzar a usar la cabeza antes de decidir algo de ésta índole y no estás capacitado para meterte con gente de averías. - ¿Los está defendiendo? - ¡No seas ridículo!, ¿qué te dije de aprender a usar la cabeza?, ¿te olvidás acaso de que tu padre era mi amigo de la infancia y nosotros manteníamos Códigos de Amistad?... Cuando hablo de “usar la cabeza” me refiero a poner gente capacitada para descubrir todo este entuerto y, sobre lo que surja, después decidir lo que se debe hacer. - Disculpeme Doctor, el pendejo inexperto me juega en contra, ¿qué es lo que me recomienda? - Tengo gente que puede averiguar esto, como quien dice: “Descularán a las hormigas”, se hará todo bajo cuerda y las decisiones finales correrán por tu cuenta y no me preguntes que haría yo porque ellos, en cierto modo, mataron a mi amigo y no merecen mis lástimas. - Yo pensaba en vender todo eso para sacarme problemas de encima, pero esto que me dice cambia todo, prefiero aguantar un poco y esperar, ¿cómo se haría? - El lunes al mediodía pasá por el Estudio, voy a hacer una reunión con el encargado de esta gente, se dedican a eso así que saben bien cómo proceder, por lo pronto yo voy a hacer un escrito que tendrán que firmar tu madre y tu hermana para dejarte a cargo de todos los bienes, además de liberar las cuentas bancarias para ponerlas a tu nombre. - Sobre eso, no encontré nada, no sé si existían y de cuanto sería el saldo. - Todo llegaba al Estudio, hay tres cuentas corrientes en Bancos nacionales y una en el exterior, enseguida te paso los saldos y te aseguro que no tendrás problemas de efectivo de por vida. - ¿Tanto así? - Sí, tu padre agarró la mejor época de bonanza con el tema de la venta de autos, el boom del consumo de autos japoneses y no despilfarró, incluso hay propiedades. - Eso sí lo encontré, había Escrituras de tres departamentos y de una casa de fin de semana que están alquilados. - La casa de fin de semana está libre, hay que hacerle algunas mejoras, pero son mínimas, vos dirás si la volvés a alquilar o no, de lo que estoy seguro es que no sabés que el edificio en que tenés el loft también es de tu padre, son seis pisos veinticuatro departamentos más el tuyo, quedan cuatro sin alquilar y eso también lo administramos nosotros. - ¡A la mierda!, me toma completamente de sorpresa, pero me afirma en la otra idea que tengo y que debo consultar, es con respecto a mi madre y a mi hermana y la posibilidad de que vuelvan a hacer o rehacer su vida, máxime que usted habló de “buitres”. - Jajaja, te entiendo, a más de uno o una se le deben estar cayendo las babas y no tardarán en mostrarle los colmillos, ¿qué querés hacer al respecto? - En principio, que reciban una buena cantidad mensual para que se muevan cómodas, pero me gustaría decidir sobre posibles “arribistas” y, de por sí, que no se enteren de todo lo que tenía papá. - Dejalo por mi cuenta, vos convencelas de que firmen, lo hacemos certificar con el Escribano y quedarán supeditadas a vos hasta para la elección de sus posibles parejas, algo así tenía tu padre con tu madre, aunque no tan taxativo, por eso se le “escapó” lo de tu hermana. - ¡Perdón!, ¿cómo dice?... - Sí, no me mires con cara de sorprendido, tu padre se enteró de lo de tu hermana y de lo que hiciste, se puso mal porque no supo preverlo, los tipos zafaron porque los mandaste al hospital y siguen en coma, pero, aunque se recuperen, no podrán abrir la boca, eso ya estaba previsto. Tu padre siempre estaba un paso adelante y sabía usar el dinero y el Poder que tenía, renegó siempre de lo delicuencial, lo que sucede es que era demasiado bueno con todos los que lo rodeaban y estos muchas veces se equivocan, se ponía muy mal con esto, a vos te toca seguir en el mismo camino y no cometer los mismos errores.
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