El duelo final

1508 Words

No hubo anuncio. No hubo cuernos ni estandartes. El heredero me esperó donde siempre se resolvían las cosas que no podían seguir fingiendo ser políticas: en el claro de piedra, fuera del castillo, donde la tierra recuerda cada sangre derramada. Llegué solo. Él también. Eso fue lo único justo de todo aquello. —Así que al final te atreves —dijo, sin saludar—. Sin pueblo. Sin testigos que te sostengan. —Nunca los necesité —respondí—. Solo necesitaba que dejaras de esconderte detrás de otros. Sonrió, pero no había burla en su gesto. Había cansancio. Y algo peor. —¿Sabes qué es lo que más odio? —continuó—. Que incluso ahora… no te siento como enemigo. —Porque no lo soy —dije—. Soy lo que negaste. Desenvainamos casi al mismo tiempo. El sonido del metal fue seco, definitivo. No hab

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD