Al despertar estiré mis brazos desperezándome para después bostezar. Me sentía completamente nueva y eso era ciertamente extraño cuando aún mi hermana estaba desaparecida pero algo dentro de mí me indica que la encontraremos muy pronto. Doy un paneo rápido por la habitación y mi corazón se acelera cada vez más y más ante el recuerdo de lo que pasó la noche anterior. Mis mejillas se tiñen enseguida de rojo fuego recordando cada detalle. Cada caricia que Damon me dio se grabó a fuego en mi piel como si estuviera reclamándole y yo estuviera entregándome a él deliveradamente. Me mordisqueé el labio inferior sintiendo como el deseo cubría mi cuerpo otra vez y me reprendí por ello al mismo tiempo que me horroriza. No había querido que la noche pasada acabara pues con ella terminaba la fant

