Tristan se acerca a nosotros cuando nos separamos. Tiene rostro de nada, así que no puedo distinguir que esta pensando en este momento. Trago saliva.
Finalmente habla: —. ¿Sucede algo?
—. Dixon saldrá a caminar con Amy, le estaba advirtiendo que no la lastimé.
Asiente—. Claro, Amy ya ha pasado por mucho. Me alegra que quieras ayudarla Dixon.
Sonríe—. La esperaré abajo —dice Dix y sale casi corriendo de nuestro lado.
—. ¿Vienes a ver a Amy? ¡Está en el baño!
Me hago paso para también huir de la habitación, Tristan me agarra del brazo—. Venía a comprobar si lo que escuche la otra tarde fue verdad.
Aquellos pasos que desaparecieron de la nada. Era Tristan. Me quedo sorprendida, pero decido fingir que no se de que habla—. No tengo idea de que hablas.
—. ¿A no? ¿Tengo que recitar las palabras? ¡A ver! Decía algo así como ¿Estás celosa? ¡No pará! ¡Era con más pasión!
Y también puedo saber cuando fingir no saber, no funciona—. ¿Qué quieres?
—. Sé más de lo que parece, sé que esto no empezó desde que llegaste a está casa. Lo supuse el día de la boda, por las miradas.
Rodeo los ojos —. Ve al grano, idiota. ¿qué quieres? O mejor dicho ¿Cuánto quieres?
—. No quiero dinero, quiero que termines esto con Dixon, que dejes de arruinar todo tu futuro, toda esta fortuna te perteneces, eres poderosa. ¿y la perderás por un don nadie?
—. De acuerdo, bien. Esto se acabó. Me aprieta el brazo con fuerza—. Me lastimas.
—. Habló en serio, Bea.
—. ¿Y sino?
—. No me subestimes, Bea.
—. ¡Tú no me subestimes a mí! ¡Está es mi casa! Y si quiero te pongo de patitas en la calle.
—. Inténtalo. Él saldrá perdiendo más que yo ¿no es así?
Aprieto mi mandíbula y pienso en Dixon, en la relación con su padre. Me suelto y camino hacia abajo cuando escucho la puerta del baño abrirse. Después de unos minutos, Dixon y Amy salen a caminar, me quedo pensando en la sala mientras miro las agujas del reloj moverse.
—. Cariño ¿no tenias que ir a la facultad?
Me olvide—. Iré a la siguiente clase. Estoy preocupada por Amy. Ya va a ser una hora que salieron.
—. Dix dijo que volverían para almorzar, ya deben estar…
Se escucha la puerta de entrada. Salgo de la sala bajando la escalera para recibirlos. —. ¿Qué tal todo? ¿Cómo estás? —le pregunto a Amy que me mira avergonzada.
—. Solo dimos algunas vueltas y nos tomamos un jugo ¿por qué tanto show?
Sonrío—. Lo siento, a veces me olvido que eres mi hermana mayor.
Ella me abraza y susurra en mi oído—. No tienes de que preocuparte, pero disimula, no quiero que nadie sepa donde estuve.
Subimos para almorzar. El almuerzo es silencioso, Tristan me mira y luego mira a Dixon. No le conté aún que el idiota que se hace llamar el novio de mi madre ya sabe que algo está pasando entre nosotros. En un momento, Amy comienza un tema de conversación y Dixon hace una broma y todos se ríen. Amy larga una carcajada que hace mucho no escuchaba y posa su mano sobre el brazo de Dix. Agacho la mirada cuando noto que Tris me observa mirando. Él parece darse cuenta porque aparta la mano de ella con sutileza para agarrar su vaso de agua.
Después del almuerzo me preparo para ir a la facultad. Mi hermana entra en mi habitación—. ¿Viktor fue a la empresa? Asiento—. ¿Y tú vas a clase?
—. Sí.
—. Pensé que podríamos ir de compras y a la peluquería. Me siento horrible, hermana.
Me pongo perfume y la miro. No luce horrible como ella piensa, solo está algo descuidada—. Puedo faltar por hoy y acompañarte.
Ella se emociona. Durante la tarde recorremos muchísimas tiendas para cambiar por completo el guardarropa de Amy, luego vamos a la peluquería y aclara su cabello, vuelve a tener ese rubio brillante con mechas plateadas. Vuelve a verse como mi hermana de siempre. Nos sentamos cerca del puerto a beber un café.
—. Me encantó todo lo que me compraste—me dice.
—. No lo digas así, en todo caso tampoco es mi dinero. Me hundo de hombros.
—. Sí porque te casaste con él, comparten una vida.
Asiento —. Sí, compartimos una vida. Suena lindo.
—. Resee lo decía todo el tiempo, compartiremos una vida. Y mira, lo único que compartimos son los traumas.
Resee me va a escuchar, le pedí que se alejará de mi hermana. —. ¿Qué más te dijo?
—. Hablamos de nosotros, de los momentos, me dijo que me amaba. Y después dijo algo que me molestó y le pedí que se fuera. Frunzo el ceño —. Dijo que tú no serias feliz con Viktor, que lo estaba haciendo nuestra familia estaba mal.
—. Ah.
—. Pero, ¿Tú eres feliz? ¿Verdad hermana?
Asiento —. Sí, lo soy.
Volvemos a la casa porque nos esperan para cenar, todos están esperándonos, Dixon me ve entrar por la puerta y sonríe a media. Amy cruza unos minutos después, él la mira y se sorprende, está vez su sonrisa es más amplia. Lo miro y toso.
—. Con ustedes, la nueva Amy—digo.
—. Que se parece mucho a la vieja—dice ella.
Dixon habla: —. Luces muy hermosa.
Amy decidió ponerse uno de los vestidos para volver a casa, quería que mamá la viera igual a como estaba antes de que la internaran. Así que ahora jugaremos este juego ¿o solo muero de celos?
Ella sonríe complacida —. Muchas gracias.
Camino hasta mi lugar en la mesa—. Muero de hambre ¿ya van a servir?
—. Sí, amor. En seguida traen.
Me siento—. No seas ansiosa, madre—dice Dixon tocándome con suavidad el hombro.
Amy se sienta junto a Dixon nuevamente. El personal comienza a servir la cena. Escucho conversaciones indistintas mientras llevo mis comidas a la boca, ninguna me interesa realmente. Hasta que habla mi madre.
—. Amy y Dixon hacen buena pareja ¿no creen?
Levanto la mirada inmediatamente. Amy solo sonríe—. Dixon esta de novio con Kayla, madre. La conoces, la chica que viene muy seguido, la modelo ¿la recuerdas? —le digo sarcástica.
—. Sí, la recuerdo.
—. Tu madre no está diciendo nada malo, solo dio una opinión, algo que todos pensamos ¿no? —la apoya Tris.
Kayla aparece por la puerta y en mucho tiempo, al fin estoy contenta de verla —. Buen provecho, lamento haber entrado así, llamé mucho.
Dixon toca sus bolsillos y se pone de pie para caminar hacia ella—. Lo siento, amor. Lo dejé en mi cuarto ¿Cenaste?
Niega con la cabeza—. Quedamos en ir a cenar.
Dixon se pasa la mano por la cabeza—. Lo siento.
Kayla mira a Amy que estaba sentada junto a él. Sonrío divertida—. Kayla, ella es mi hermana Amy.
Kayla se siente avergonzada por la mirada que le estaba echando —. Oh. Un gusto.
—. ¿Por qué no se quedan a cenar? ¡Recién empezamos! Amy —le hablo—. Podrías correrte un lugar para que la novia de Dix se siente.
—. No, Bea…no hace falta puedo sentarme en cualquier lugar —dice Kay.
—. No, como crees, siéntate junto a tu amor.
Amy obedece corriéndose un lugar, después de la cena me sirvo una copa de whisky mientras todos hablan de las vacaciones de invierno. Miro hacia la ventana un poco apartada de todos, pensando. Dixon se acerca y saca un cigarrillo de su bolsillo.
—. Que siniestra eres a veces —me susurra.
—. Aléjate de Amy…