Capítulo 17:¿Eres feliz casada conmigo?

1483 Words
Me lleva a un restaurante elegante, nos sentamos en una de las mesas apartadas del resto, los meseros traen un vino riquísimo y caro. Me sirven y lo primero que hago es prenderme de él. Bebo un sorbo para entrar en ambiente. Viktor me mira fijo intentando penetrante, se cruza de brazos y habla con su voz ronca de hombre mayor. —. ¿Estás feliz de estar casada conmigo? Trago saliva —. Sí—miento. —. ¿Te molesta algo de mí? Bebo el vino y después entrelaza mis dedos para poner la mano sobre la mesa—. Cuando me dices que hacer, como vestir, cuando me obligas a complacer una necesidad que a mi no me nace. —. ¿Hablas del sexo? Asiento—. Me parece extraño, que una mujer tan joven, que recién comienza en la vida, no quiera tener sexo. ¿Estás segura de que no soy yo el problema? —. Viktor vi a mi padre teniendo sexo con una joven de mi edad ¿no crees que eso es suficiente trauma? —pregunto. Y al principio, creí que sí. —. Creo que sí. Ordenamos. La música del lugar es romántica, el ambiente también, las luces hacen un clímax de amor como si la noche estuviera iluminadas por velas. Viktor se pone de pie y extiende mi mano. Bebo otro sorbo de mi copa y acepto su mano. Comenzamos a bailar con él resto de las parejas. Apoyo mi cabeza sobre su pecho y me muevo lento. Él se detiene y agarra mi rostro con sus manos —. No estoy dispuesto a perderte, lucharé por ti con quien sea. Frunzo el ceño—. ¿De qué hablas? —. Es un decir, Bea. Sé que eres mi esposa, mi mujer, mía. Asiento y vuelvo a apoyar su cabeza en su pecho. Cuando regresamos a casa, me quito los zapatos ni bien atravieso la puerta, escucho las voces de todos en la sala, subimos los escalones y definitivamente todos están mirando una película. Mi madre está la primera en notar nuestra presencia, Dix se voltea vernos y ve el collar en mi cuello. Vuelve su mirada a la tele después de saludar. —. ¿Qué tal la noche? —pregunta mi madre. —. Linda —trato de sonar lo más fría posible por Dix. —. ¿Ese collar en nuevo? —pregunta Tristan. —. Sí, mi esposo me acaba de regalar. Viktor me besa la mejilla y camina para servirse un trago. Dix se voltea a verme—. No había notado el collar, que buen gusto padre. —. Gracias, Dixon. Me acerco al sillón y me siento junto a Dixon que está abrazando a Grace, ella está dormida. Me inclino sobre él para llegar a tocar a la joven. —. Grace, querida ¿por qué no vas a dormir? Ella abre los ojos y asiente. Se pone de pie—. Buenas noches—dice y se acerca a su padre para besar su mejilla. Agarro el edredón con el que estaba cubierta Grace y me cubro con él cubriendo también el cuerpo de Dixon sin querer, él acepta amable y también se cubre. Viktor se sienta junto a Dixon en el lugar en el que estaba mi hijastra. Dixon queda en el medio de los dos, se debe sentir así en este momento. Yo me siento así. Para él debe ser aún peor porque es su padre. —. Dixon cuéntame ¿no dejaste nada en tu departamento en Francia? Dixon busca mi mano debajo de la manta —. ¿Cómo qué? —le devuelve la pregunta. —. Alguna mujer embarazada—dice. Todos en la sala nos volteamos a mirar a Vik, él bebe su whisky y después larga una carcajada —. Es broma, hablo de cosas de valor, para poder vender el departamento, ya que, tienes planes de quedarte ¿no? Encuentra mi mano y entrelaza nuestros dedos. Me pongo nerviosa y miro hacia la televisión, no entiendo de qué va la película porque ya lleva más de media hora. —. No planeo ir a ningún lado, puedes venderlo si quieres. Solo deje algunas prendas y…¡No! ¡Mi Xbox!—se queja. Me da risa y me cubro la boca. Él dirige su mirada hacia mí—. ¡No te burles! —bufa divertido. —. Bien—dice brusco Viktor cortando la risa—. Creo que aquí no te hará falta, es momento de madurar, Dixon. Acaricio con mi dedo gordo la mano de Dix con suavidad, que sepa que, aunque no puedo decir palabras; estoy con él. Él teléfono del despacho suena, Vik se disculpa y va a atender. Tristan nos mira, me olvide de decirle que el idiota del novio de mi madre sabe todo o cree que lo sabe. Continuamos mirando la película, Amy apaga las luces para ver mejor, me dan unas ganas de recostar mi cabeza sobre su hombro, pero me resisto. Puedo sentir como mi corazón se acelera por estar así, es la primera vez que nos sentamos tan cerca y nos tomamos de la mano de estar forma, siento que es al lugar al que quiero pertenecer siempre. Viktor regresa y enciende la luz—. Debo salir de viaje. —. ¿Qué?—me sorprendo—. ¿Todo está bien? —. Hubo un problema en las empresas, tengo que volver para solucionarlo. Me pongo de pie y camino hasta él—. ¿En serio tienes que salir está noche? ¡Mira la hora! —. Tengo que ir querida ¿puedes decirle a Selene que ponga mi maleta en el auto si es que no la desarmó?—me ordena y camina en dirección a nuestra habitación. Lo sigo detrás preocupada de aquella llamada, entro y cierro la puerta—. ¿Es tan malo que tienes que salir en medio de la noche? —. Me habías dicho que los temas de mi trabajo te aburrían—me dice antipático. —. Dije que las cenas me resultan aburridas. —. No sucede nada, solo necesito que esto se resuelva antes de mañana por la tarde. Asiento—. Bien ¿por qué no llevas a Dix?—le digo, quizás el podría demostrarle que puede hacerse cargo de algo. —. No, no confío del todo en Dixon aún, quiero que priorice sus estudios—habla mientras se va cambiando de ropa. —. Bien. Me acerco para detenerlo y agarro con mis manos su cachete—. Buen viaje, querido. Lo beso suave en los labios, él me agarra de la cintura y profundiza el beso, lo correspondo con desgana. Me separo y salgo de la habitación y regreso al sillón, en el lugar donde estaba sentada ahora esta Amy cubierta con el mismo edredón que estábamos cubiertos nosotros, me siento donde estaba ella, podría sentarme junto a Dix del otro lado, pero quiero demostrarle mi descontento con esto. ¿Por qué sigue tapado? ¡Debería quitarse de ahí, ya! Me intento calmar. No entiendo como funciona mi mente cada vez que veo a mi hermana cerca de él, siento que el estomago me revuelve y la mandíbula se oprime. —. Familia—comunica Viktor entra en la sala nuevamente—. Me voy. En un intento de todos por ponernos de pie dice:—. No es necesario que se levanten, continúen, avísenle a Grace por la mañana. Yo sí me pongo de pie—. No es necesario, en serio, amor. Ya me voy. Te amo. Siento unas miradas detrás de mí esperando mi respuesta, creo que de está habitación todos esperan una respuesta, cada uno por sus propios motivos.—. Yo también—digo y me siento nuevamente. Él asiente satisfecho desapareciendo de la sala. Dixon se pone de pie dejando caer la manta al suelo. —. Fue suficiente para mí, me iré a dormir—dice estirándose. —. ¿Puedo hablar un ratito contigo? ¡Quiero saber que te dijo mi padre sobre la llamada! Asiento y me pongo de pie para caminar juntos hasta el despacho, cierra la puerta detrás de nosotros y se sienta en la silla giratoria del escritorio. —. No me dijo mucho la verdad... —. No me importa—confiesa. Y sonríe mostrando los dientes—. Tenemos otra noche para nosotros ¿te espero en mi habitación cuando todos se duerman?—me pregunta de manera pícara. Miro hacia alrededor esperando que no se escuche nada del otro lado de la puerta, ya que, el despacho esta literalmente pegado a la sala—. ¡Tranquila! No se escucha nada. ¿Y que me dices? ¿Quieres volver a estar conmigo?
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