Cap. 5 “Un nuevo fan”

1521 Words
“No siempre puedes tener suerte, o, ¿sí? ” Estaba en la oficina con mi amigo, habían pasado unos días y no la podíamos contactar ni encontrar. Cada vez que sabíamos que estaba en algún lugar o evento nos trasladabamos ahí, sin embargo, llegábamos cuando ella ya se había ido o que se estaba yendo. Así que, ahora estamos pensando en qué debemos hacer para volver a verla y entrevistarla. — Mi amiga que trabaja en la agencia de ella dice que hoy tendrán una sesión de fotos en la playa tamarindo. Afirmó Luis felizmente. Al fin, recibimos una buena noticia, después de la penumbra en la que estuvimos envueltos los últimos días. Podremos conseguir más información de ella. Pronto tendré el puesto que tanto anhelo. El jefe nos había felicitado por la información que logramos obtener de ella la otra vez. Él tiene sus esperanzas sobre nosotros. — Oh qué bien, parece que la suerte está de nuestro lado nuevamente. Respondí emocionado. — Sí, eso parece. Pronto conseguiremos por lo que hemos estado peleando con uñas y dientes. Contestó con entusiasmo. Sin dudas, Luis es el mejor amigo y colega que pude tener. Él y yo hacemos un perfecto dúo. Espero poder ayudarlo cuando obtenga el puesto. — Bueno, ¿qué estamos esperando? Vámonos. Exclamé mientras me levantaba y tomaba mi libreta, mi portafolio donde tenía todo lo necesario para la entrevista. ... Al llegar, ella se encontraba posando. Se ve hermosa con esa blusa roja y esa falda azul floreada, con un sombrero café claro. Sonríe y posa, con esa hermosa mirada. Su cabello ondea con la brisa del mar. Las olas chocan en la orilla, el agua le salpica sutilmente las piernas. Incluso da la apariencia de una sirena recién salida del Mar. — Bueno, señorita, ya acabamos. Anunció el fotógrafo con amabilidad. — Es nuestra oportunidad. Comentó mi amigo aproximandose hacia donde se encontraba. — Sí. Dije mientras lo seguía. Ya cerca de ella. Pude notar que su piel estaba un poco bronceada. «¿Cuánto tiempo debió haber pasado? ¿Este es el precio de vivir una vida glamorosa? Pobre. » — Oh, son ustedes. Exclamó sorprendida en cuanto nos vio. — Sí, señorita. Lamentamos mucho venirla a molestar. Pero, ¿ahora si nos podrá dar una buena entrevista? Respondió mi amigo sonriendo con buen humor. — Bueno chicos, sé que se los prometí. Pero, no tengo tiempo ahora. Tengo un compromiso muy importante, si quieren me pueden dar su tarjeta y yo los contactó, creo que mañana tendré el día libre. Dijo con tranquilidad. Bueno, al menos nos contactará. Ella es tan bondadosa con nosotros. Hemos tenido mucha suerte. Porque si fuera otro ya nos habría denunciado por acoso de tanto que la seguimos. — Sí, cómo no, nos parece bien, amigo, dale nuestra tarjeta. Dije sin dejarla de mirar. — Aquí tiene, señorita, gracias. Mencionó mi amigo sonriendo sin apartar ni un solo segundo su vista sobre ella. — De nada. Bueno, adiós, chicos. Nos vemos. Se despidió mientras se marchaba hacia su auto. — Es muy bella, un verdadero Ángel. — Tierra llamando a Samuel, ¿me escuchas? Habló mi amigo en tono celoso. — Oh sí, aquí estoy. Mi amigo entrecerro los ojos, me contempló con seriedad, hasta que rodó los ojos hacia arriba y se giró, encaminandose de regreso a nuestro auto. — Bueno, vámonos. Dijo apresurando su paso. ... Al llegar de nuevo a la oficina, mi amigo estaba viendo su teléfono. Mientras que yo estaba arreglando y detallando unos documentos. — ¡Vaya! ¿Quién lo diría? Cada vez no deja de sorprenderme. Exclamó sorprendido. — ¿Qué ocurre? Pregunté curioso mirándolo. — Hoy nuestro bello ángel fue a grabar una nueva serie. Habló emocionado mientras me mostraba su teléfono. «¿Ella? Ah, cierto. Se me había olvidado que además de ser modelo, también es actriz. ¿Cómo será de actriz? Nunca he visto ninguna actuación de ella. Necesito ver cómo es su interpretación» — Oh, bueno. Qué bien. Contesté tratando de sonar calmado. Aunque, me siento muy intrigado por saber más sobre esa serie que hara. — Sí, pero aún no sabes lo mejor de todo. Volvió a decir más emocionado. — Bueno y, ¿qué es? Pregunté totalmente curioso, mi amigo últimamente se emocionaba bastante y eso era raro. — Van a grabar en tu antigua preparatoria, será una serie escolar. Contestó emocionado. — ¿Qué? Ahora yo fui el sorprendido, me dejó sin palabras. Si esto es verdad, yo... No sé qué decir. Seguramente esto se trataba de una broma, tiene que serlo. Hace mucho que no he regresado ahí. Me trae duros recuerdos, no son para nada agradables. Aún recuerdo cuando lastimé a aquella chica que se me había confesado. Con ella había descargado toda la presión que se me acumuló por culpa de mis malas notas y por mis padres. Además, que posiblemente solo me quería por el hecho de ser “atractivo”. — Sí, mira. Contestó mostrándome el artículo. — ¡Oh, vaya!, sí, es cierto. Ahora debía confrontarme a aquel lugar. Me pregunto qué habrá ocurrido con aquella pobre chica. Desde que nos graduamos ya no supe nada sobre ella. Me parece que se llama Melissa. Debería de buscarla y disculparme por el daño que le hice. Ella no se merecía lo que le dije ese día. — Con más razón deberíamos hacer preguntas para que nos la responda. Comentó emocionado, sacándome de mis pensamientos. — Sí, es cierto. Contesté feliz Un buen rato estuvimos formulando las preguntas, hasta que... — Oyes amigo, el teléfono está sonando. Le advertí aun concentrado redactando las preguntas. — Sí, ¿acaso será la señorita Ángela la que llama? — ¿Será? Si es ella quiero escuchar su hermosa voz. Yo quiero hablar con ella. Lo mejor es que yo le contesté. Estaba a punto de tomar el teléfono cuando mi amigo se impulsó y me lo arrebato. — Yo contestó — se apresuró a decir y se alejó de mí, previniendo a que no se lo quitara. — No, mejor yo contesto. Dije levantándome rápido y quitándole el celular. — No, amigo. Déjame contestarle, anda. Suplicó desesperado. Lo siento mucho por él, pero realmente deseo mucho volver a escuchar esa melosa voz. Aquella que es una caricia para mi oído y regocijo para mi alma. — Lo siento, pero yo lo haré. Me disculpé para luego contestar. — Bueno. Habla el periodista Samuel de la agencia Trenden. — Hola, soy Ángela. Respondió con su hermosa voz. — Oh, señorita Ángela, me da gusto oírla. Solté emocionado, sin darme cuenta había exagerado mi respuesta. — Oh, gracias. Hablo para ponernos de acuerdo a qué horas voy a su entrevista. Comentó con una dulce voz. — Oh sí, ¿qué le parece si a las 9 de la mañana? — Me parece bien. Bueno, mañana nos vemos. — Sí, nos vemos mañana. Qué descanse. Me despedí felizmente. — Gracias, hasta mañana. Al colgar, mis manos y piernas temblaban. Mi boca formaba una sonrisa y mi corazón latía como loco. — Amigo, ella mañana vendrá. Al fin la podremos entrevistar. Afirmé emocionado. — Sí, amigo, sí. Ya quiero verla. Exclamó también emocionado tanto que daba saltitos. Acabamos y nos fuimos a descansar. Mañana será el gran día y si todo sale bien, mañana mismo tendré lo que me prometió mi jefe. Todo iba marchando a la perfección, ¿qué más podía pedir? Aunque si ella respondía a todo, ya no la vería. Eso sí me desconcertó y desilusionó un poco. Su amabilidad y su bondad me habían cautivado. ¿Cómo es que podía existir una persona tan asombrosa como ella? Ella es un verdadero ángel bajado del cielo, que ha llegado a mi vida para mejorarla. Sin saber por qué, la mayor parte del día me la pase pensando en ella. En cómo iba su día a día. ¿Qué es lo que hace? ¿Ya habrá comido? ¿Se estará cuidando bien? ¿Descansará lo suficiente? ¿Tendrá novio? Esa última pregunta es la que más me interesa saber. No creo que una mujer tan maravillosa como ella esté sola. «Tranquilo, Samuel. Basta, ella es libre de salir con quien quiera. Qué bien si ya tiene alguien que la haga feliz, y qué desafortunado, bueno, también qué oportuno si no es así. Ay, pero, ¿qué cosas digo? Debo ser profesional» ^°^°^° Bonus A media noche, la luz artificial del celular alumbraba el rostro de Samuel, quien con eficacia y sin perder ningún detalle buscaba las series y películas que Ángela había filmado. — Wow, son bastantes. En tan poco tiempo ha hecho muchos trabajos, sí que es una chica asombrosa y muy trabajadora. Creo... Creo que me he vuelto un fan de ella. Susurro Samuel mientras se giraba de un lado a otro con un extraño sentimiento desbordandose dentro de él. Este extraño sentimiento que alguien podía llegar a conocer al admirar a un cantante, famoso o actor, modelo. — Desde hoy me declaro su mayor fan.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD