La noche y nuestros cuerpos.

3087 Words
Siento que el tiempo avanza muy rápido, pero no lo suficiente para poder volver a mi país. Sé que mi madre aún está sumida en una gran tristeza, pero por más doloroso que eso me pueda parecer, debo ser fuerte y esperar hasta que mi padre me indique que, el Alfa ha sido puesto a disposición del consejo, solo cuando eso suceda, me encargaré de llevar las pruebas que lo refundirán en un calabozo. Mi padre me llama muy de vez en cuando, no desea ponerme en evidencia y menos generar cualquier tipo de sospecha que lleve a la revelación de mi verdad y mi paradero. Se que está tranquilo porque estoy junto a su gran amigo y mi padrino humano, uno que jamás nos fallará. David se ha convertido en mi segundo padre, me guía, me enseña y me cuida como si fuese su hija, aunque en realidad soy la novia de su hijo, una noticia que no tomo del todo bien, sabe que si mi pareja destinada aparece, él sufrirá, porque, por más que yo desee estar con Santi, el amor que nacerá por mi alma gemela, será más fuerte que el sentimiento que pueda tener por mi actual pareja, esa que pasará a un segundo plano y es algo que no deseo, tanto Malai y yo, estamos más que enamoradas de ese bello guerrero y no deseamos que sufra por nuestra culpa, es por eso que le pido a la Diosa Luna que mi pareja nunca me encuentre o aparezca. Mi padre tomo mejor la noticia y aunque no se sorprendió, si me pidió que no fuese a lastimar al hijo de su gran amigo, que es un chico de gran corazón e igual de inocente que yo en cuestiones del amor, pero más susceptible a ser sustituido o remplazado a causa de los designios de mi naturaleza, una que estoy dispuesta a cambiar de ser necesario, solo espero tener la fuerza, para hacerlo. Llevo más de año y medio en este país y me gusta, todo en realidad me gusta. Su gente es calidad y amable, pese al temor por los constantes ataques de los roguer y aunque son cada vez más, igual es nuestro entrenamiento para poder repeler su ataque. Mi hermoso guerrero es sin duda el más fuerte de este lugar, él, aunque es humano, es muy poderoso y ágil con el manejo de sus armas y cada día se esfuerza con dedicación por proteger a los suyos; su padre terminó por aceptar su ayuda en los enfrentamientos, creo que por fin entendió que sería su sucesor y debe estar preparado para cuando le entreguen por completo el cargo. Es difícil no temer a que sea lastimado, herido de gravedad o de muerte, pero es más difícil evitar que no sea el primero en salir ante un ataque, es como si una fuerza se apoderara de él y todo lo que desea es cuidar de su aldea, así su vida este por medio. ─Feliz cumpleaños ─dice mi bello novio abrazándome por la espalda y regresándome a la realidad. Hace más de ocho meses que acepte ser su novia y recodar su propuesta aún me llena de felicidad.   ─Quién no, ver ese corazón hecho de pétalos blancos y con esa pregunta en su interior, fue lo máximo ─habla Malai ante mis pensamientos. ─Es verdad, aunque por un momento creí que te negarías a aceptar su propuesta, pero, por el contrario, fuiste la que más insistió. ─Y como no hacerlo, sabes que siento una conexión con Santiago que no tengo con nadie y que tampoco puedo describir, así como sabes que desde que lo vi, me lo pedí y lo aparte, porque de lo contario, alguna de estas resbalosas ofrecidas ya me lo habrían quitado ─sonrío ante su clara confesión de amor. ─¿En qué piensas, hermosa? ─Que eres el mejor novio del mundo. ─¿Y cuantos novios ha tenido la señorita? ─pregunta dejando un beso en mi cuello. ─Muchos ─contesto descansando mi cabeza en su pecho. ─¡Así! ─me gira y sonrío coqueta. Se que, aunque mi español no es el mejor, nos podemos comunicar sin necesidad del traductor y me agrada ─Pues ahora, no tendrás regalo de cumpleaños ─pica mi nariz. ─Ya tengo mejor regalo ─le doy un beso rápido ─Tu ser mi regalo. ─Cada día te amo más mi pequeña loba fugitiva. ─¡Dale! No ser fugitiva, solo jugar ─le digo como explicación ante lo sucedido en nuestro primer beso. Ese día me llene de temor y solo opte por correr hacia el lago con mis mejillas calientes y el corazón acelerado. Nadie me había besado y experimente un sin número de sensaciones que me llevaron a realizar la peor de las estupideces. ─No creo que huir sea una estupidez, pero si fue una acción muy infantil ─habla Malai con burla. ─Ven, padre y todos nos están esperando ─toma mi mano y me lleva al comedor. David tiene en sus manos una torta hermosa con un numero 17 como adorno, Francisco tiene un ramo de flores y los más allegados a la familia, tienen cajitas envueltas en papel regalo, sé que son obsequios para mí y al verlos a todos reunidos es inevitable no sentir tristeza, tristeza al recordar que cada año mi madre era la encargada de organizar una pequeña celebración junto a mi padre. ─Feliz cumpleaños ─gritan al unísono los presentes y mi Santi retira una lagrima traviesa que se me escapo. David me acerca la torta y soplo pidiendo un deseo como es costumbre. ─Gracias ─contesto con una reverencia y con mi corazón oprimido. ─Toma, pequeña ─David me pasa una caja, sé que es el obsequio que mi padre me envió, lo tomo y dejo que unas pocas lagrimas mojen su envoltura. ─Tranquila mi bella ─soy cubierta por los brazos de mi novio y sin dudar me aferro a él para dejar que mi dolor fluya al compás de mis lágrimas. ─Te amo tanto ─digo entre sus brazos, esos que me ofrecen la calidez y cubren mi soledad como nadie más lo puede hacer. ─Yo más. ─¡Caray! Tortolos, les recuerdo que no están solos y que muchos de los presentes, aun esperamos por poder abrazar y felicitar a la cumpleañera. ─Envidioso ─le contesta Santiago a Francisco por su quejadera, algo que cambia el aspecto de mi rostro. Ver a este par pelear es la mejor distracción que cualquiera puede tener, menos mi padrino David, para él, es una falta de respeto que un mayor y un chiquillo se traten con tanta informalidad o confianza, pero aun así y pese a sus innumerables llamados de atención, este par no aprende, ni aprenderán y para ser sincera, no deseo que cambien. Pasé una tarde increíble y todo gracias a mi nueva familia. Esperé a que todos se retiraran para descubrir lo que me habían regalado, luego me dirigí a mi cuarto llevando en mis manos el obsequio que mi padre me envió. Retiró el papel, miró su contenido y una sonrisa melancólica se dibuja en mi rostro. ─Son todos nuestros obsequios ─habla en tono bajo Malai. ─Si, padre sabe que para nosotras todos los detalles que ellos nos han dado año tras año, son un tesoro─. Saco uno a uno cada regalo que me fue dado, los ubico en la repisa junto al oso de felpa que me envió en mi cumpleaños número 16. ─No te olvides de la carta ─afirmo y tomo el sobre. Inicio a leer los bellos mensajes y palabras de aliento que me escribió mi padre. ─Por lo menos puedo ver su letra ─le comento a mi loba sin ocultar la falta que me hace, que todos me hacen. ─¿Puedo? ─al observar el marco de mi puerta, sonrío pese a mi tristeza. Afirmo y mi hermoso guerrero ingresa ─. Pensé que quizá, podría ser útil en este momento. ─Sabes que siempre lo eres ─palmeo a mi lado para que él se ubique mi cerca. ─Tenía organizada una pequeña cena para dos, pero si deseas la cancelamos ─habla acariciando con ternura mi mano. ─Es un buen momento, así olvidar un poco ─contesto aferrándome más a su agarre. ─Vamos ─tomo la iniciativa levantándome sin soltar su mano. Salimos rumbo a la montaña, esa que hoy es nuestro lugar favorito. ─Espera ─dice colocándome un pañuelo n***o sobre mis ojos ─, es que te tengo una sorpresa. ─¿¡Otra!? ─dice Malai muy feliz y yo lo repito en voz alta. ─Si otra mi hermosa, porque te mereces muchas ─deposita un beso en mi mejilla y me dirige con firmeza. Me descubre los ojos y mi nivel de felicidad no puede ser mayor. ─Gracias ─digo observando el kiosco que resalta en el lugar. Recuerde que un día le comenté que desearía que, en este lugar, pero muy cerca del lago, hubiese una pequeña estructura de madera en la que pudiésemos pasar tiempo sin importar el clima, algo así como un refugio de amor. ─¿Te gusta? ─Por eso no dejabas, que nosotras volver a este lugar, ¿Verdad? ─hablo sin dar respuesta a su pregunta, pero creo que mi expresión lo dice todo. ─Así es, solo quería cumplir uno de tus deseos. ─giro, tomo su rostro y lo beso con todo el gran amor que siento por él. ─Te amo ─hablo sobre sus labios sonrientes. ─Vamos ─toma mi mano e ingresamos. Su diseño es hermoso, tiene una chimenea, una especie de bar y un centro de entretenimiento, pero lo que más llama mi atención, es la mesa de centro adornada por velas, flores y platos ─. Señorita, hoy seré su mesero personal ─sonrío observando como toma una lonchera y saca de ella lo que sé, es nuestra cena. ─No sabía de tus habilidades ─hablo divertida al ver como deposita en mi plato una pequeña cantidad de espagueti.   ─Este es solo el principio ─comenta regalándome un giño cargado de coquetería. Cenamos no solo a la luz de las velas, sino de la luna. ─Eres buen cocinador ─él ríe ante mi comentario. ─Cocinero, muñeca ─me aclara limpiando un poco mi boca ─. Toma ─me pasa una copa con helado de fresa. Sin duda pensó en todo que, trajo hasta el helado favorito de Malai y mío ─ahora veremos una peli. ─¡Sí! ─grita Malai aturdiéndome un poco por su inesperado grito. Nos ubicamos en una colchoneta muy cómoda, pero antes de poder escoger la película, un sonido diminuto llama mi atención. ─Genial, ¿verdad? ─dice bajando por completo unas persianas que forman las paredes del kiosco. ─Hermoso ─agrego con algo de timidez ante lo íntimo que se torna el lugar. Pero cuando creí que nada podría ser mejor, su mano en forma de puño deja caer una delicada cadena con un dije de luna. Me enseña la cadena que cuelga de su cuello y en ella lleva un sol. ─Porque tú eres mi luna y yo seré tu sol ─dice en el momento que tomo la cadena en mis manos. Me levanto alzando mi cabello para que su cadena sea el mejor adorno sobre mi piel. ─Es el mejor regalo ─me acerco con una sensación inesperada que recorre mi cuerpo, contemplo su rostro y lo beso, lo beso dejando que nuestros cuerpos demuestren la necesidad que tiene el uno por el otro. Deje que sus besos me recorrieran y que sus manos me contemplaran a plenitud; no dude, no pensé en nada que no fuera en nosotros, en este momento no había cabida para nadie más, solo era él al que mi cuerpo reclamaba, solo a él se le quería entregar y que fuese el primero en explorarlo sin límites.  Evite que Malai lo reclamara, no es momento y aunque ella estaba más que satisfecha, no quedo tranquila hasta que deje que se uniera a mí para poder ser una entre los brazos de nuestro amado. ─No era lo planeado, pero ─pongo mi dedo en su boba para silenciarlo. ─Solo paso lo que debía pasar, ahora somos uno. ─hablo regulando mi respiración. Ubica mi cabeza sobre su pecho y me abraza como si fuese una frágil muñequita. ─Sasi, quiero que sepas, que sea quien sea mi pareja destinada, la voy a rechazar. Amo y seguiré amando a Santiago por sobre todas las cosas y esto lo demuestra, porque ahora solo le pertenecemos a él. ─Lo se ─contesto. Se que mi loba en verdad ama a este hermoso guerrero, de lo contrario, no hubiese permitido que él fuese el dueño de nuestra primera vez, una que debía ser con nuestra pareja destinada, pero como dice Malai, en este momento le pertenecemos en cuerpo y alma este maravilloso humano. Si de mi hubiese dependido, creo que dormir no era permitido, no esta noche, pero sé que su resistencia no solo la s****l es diferente a la mía y aunque me complació más de lo que me hubiese imaginado, no negaré que mi cuerpo aun reclama por sus caricias. ─Es muy lindo, ¿verdad? ─Así es Malai, Santiago es muy guapo. ─digo mirando embobada su perfil. ─Y solo es de nosotras. ─agrega orgullosa. ─¿Qué hora es? ─dice adormilado. ─Casi las 6. ─contesto acariciando su pecho con algo de timidez, pero a estas alturas, creo que eso sobre. ─¡Diablos! Nena creo que mi padre me va a matar ─deposita un beso en mi cabeza y me retira con cuidado ─, debemos volver y no te preocupes, sea lo que sea que diga, la culpa es mía ─sonríe. ─Sí, buenas. ─escuchamos la voz de Francisco en el exterior. Santi se levanta, se viste y sale con cautela. Me arreglo y afino mi oído cuando el entrenador de mi novio dice: ─¡Vaya! Pero veo que alguien paso muy buena noche. ─Con esto no juegues Fran, por favor. Te permito que a mí me mofes todo lo que quieras, pero a ella no la molestes. ─Tranquilo, se perfectamente que fue su momento de amor y eso es algo sagrado, pero… ─¿Pero? ─Pero creo que tu padre no opinará lo mismo. ─Lo tengo muy claro. ─Por suerte me tiene a mi ─agrega cómplice ─. Tu viejo se durmió temprano y me pidió que estuviese pendiente de tu llegada junto a la de tu novia, así que le dije que habían llegado pocos minutos después de que él se fue a descansar. ─Creo que te debo una. ─Una no, dos, porque hoy también cubrí tu espalda y no solo la tuya. Tu padre lo primero que pregunto al llegar al comedor, fue por su bella campanita y por su adorada nuera.   ─Gracias Fran. ─Toma, te traje ropa para que te cambies, pero date un chapuzón en la laguna porque apestas a sexo. ─siento que mis mejillas se calentaron ante las palabras del señor Francisco. ─Tú y tus apuntes fuera de lugar ─contesta con molestia ─, pero te los paso, porque te debo la seguridad de mi trasero. ─Uno que en este momento estaría siendo devorado por los chulos, así que deja de dar tanta papaya con tu padre. Se muy bien que amas a Sasi, bueno Alma, pero debes tener claro que ella es una loba y tarde o temprano su pareja aparecerá y no creo que se sienta muy contento al descubrir que fue otro el que le destapo el tarro de la mermelada primero. ─Créeme que lo tengo claro, pero no quiero pensar en que puede o no pasar en ese momento, solo me limitaré a amarla mientas pueda. ─Espero no verte sufrir en un futuro, sabes que te quiero como a un hijo y no soportaría tener que consolarte ante la falla de tu primer amor. ─esas palabras me queman el alma. ─No te preocupes, dejemos todo al tiempo. Pero, gracias por tus palabras. ─Por favor no te demores y repórtate cuanto antes ante tu padre, yo llevaré a la señorita Alma a casa. ─Aja ─es lo único que contesta. Santi ingresa con una sonrisa forzada, sé que lo que dijo Fran, lo afecto y lo peor es que sabe que yo escuche todo. ─No te dejaré ─digo acercándome, me abraza y acuna su rostro en la base de mi cuello. ─Lo se ─dice en tono sueva ─, ahora hermosa, debemos apurarnos. Francisco te llevará a casa, más tarde nos vemos. ─me da un beso en la frente, acaricia mi rostro y besa mis labios con ternura. Tomo mis cosas y salgo ante la atenta mirada de su entrenador, uno que baja la mirada por sus comentarios. ─Cuídale ─grita desde el kiosco mi novio. ─Como diga el señorito ─contesta Fran. Inicio a caminar sin emitir palabra alguna, pero luego de un par de minutos digo: ─Sé que no crees en mi amor por Santi y quizá el hecho de ser una loba, así como mi destino frente a tener que amar a una pareja que se me designa, es lo que no te deja confiar en mis sentimientos por ese guerrero. ─ante mis palabras Francisco se detiene ─. Al fusionarme con mi loba, puedo y logro comunicarme sin complicación alguna, pero eso lo logré hace menos de un mes ─aclaro ante su gesto de confusión ─por el momento no le he dicho nada, con él solo hablo lo que sé y lo que puedo en español. ─¿Cuándo le dirás? ─No sé, la verdad es ─suspiro y le confieso lo que realmente me pasa ─con Santiago no logro comunicarme como lo hago con otros, con él es diferente, todo es diferente. ─Veo… Sasi, no es que no crea en tus sentimientos por el pequeño líder, es solo que ustedes son de mundos diferentes y eso es algo que no se puede cambiar, ¿lo entiendes? ─Claro que lo entiendo, pero estoy dispuesta a descubrir la forma de cambiar mi destino. Tanto mi loba como yo, solo queremos en nuestras vidas a ese guerrero a nadie más, así no me creas, pero es la verdad. ─después de hablar y tratar de convencer a Fran de que estoy dispuesta a hacer lo que sea por su pupilo, llegamos a la casa y sé que él no me cree, pero haré que me crea, sé que lo haré. ─Se nos volvió como negativo el señor Fran y creo que él no confiará en nosotras tan fácil. ─Tranquila Malai, sé que algún día nos creerá, así como lo harán todos aquellos que aun dudan de nuestros sentimientos. ─Eso espero. ─comenta antes de ingresar a nuestra habitación sin ser descubiertas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD