9. hay besos que lo complican todo

1165 Words
No estaba entrando en pánico pero estaba casi segura de que si no lo hablaba con alguien lo entraría en serio. La noche anterior se había besado con alguien con quien planeaba viajar por tres meses y eso no era tan grave, sino fuera que viajaría con su novia. Bueno, también le tranquilizaba saber que sería grave en serio si tuviera una relación monógama con su novia. Ella solía ser dramática y sabía que en realidad no era para nada grave, sino, más bien complejo.  Apenas se despertó fue a prepararse un café a la cocina sin hacer mucho ruido, Calihue seguía dormida, así que tuvo que levantarse con cuidado.  Pensó en juntarse a desayunar con su amigo Samuel, así hablaba con alguien y no entraba en pánico. Coordinaron por mensajes, no era muy difícil hasta tenían una cafetería a la que iban seguido. Antes de salir, le dio la llave a Calihue y le explico cual era cual, parecía medio dormida, así que por las dudas le mando un mensaje que cualquier duda le hablara mientras caminaba al bar. Era una de sus cafeterías favoritas, principalmente le gustaba un sandwich vegetariano de queso que era de sus almuerzos rápidos favoritos, también le gustaba  porque era muy barato. Por fuera era bastante normal, mesas de metal con sillas que convinan de color n***o, dentro tiene muebles de madera. Está dentro de una cuadra tradicional de la ciudad. Le gustaba mucho venir a dibujar a la salida de clases o a veces a leer. Era un lugar tranquilo.  Llegó antes que Samuel, así que se sentó afuera y se armó un cigarrillo para fumar. No era algo que hacía seguido, como máximo fumaba dos por día. Para esperar y no entrar en pánico estaba bueno hacerlo. Le pidió a la mesera lo de siempre porque básicamente cada vez que se juntaban a desayunar o merendar iban allí. Samuel estaba vestido con un jean doblado a la altura de los tobillos, una  remera negra de mangas cortas con un estampado de dragón —¿Qué pasa, bebé? ¿Qué te hace fumar tan temprano? —Todavía no se había sentado en la mesa con ella, así que habló alto para que la escuchara, una pareja en la mesa del lado se giró hacía ellos, Harlet le sonrió amplio.  —Ayer besé a Calihue. Las interrumpió la mesera con sus café, jugo de naranjas y los sandwichs de siempre, que no fallaban.  —¿La chica con la que van a viajar en el verano? —Harlet asintió en respuesta, Samuel se sentó en la silla. —No es para nada grave, amor. Dilara y tú han salido con personas que la otra conoce, van a la misma facultad. Y es bastante endogámica —hizo una mueca al decirlo. Harlet suspiró antes de hablar. —Si lo sé, apenas pueda lo voy a hablar con Dilara. Creo que incluso le gusta a ella.  Samuel la miró con una ceja alzada y sabía que estaba insinuando: “trío”. Se rió. —Parece que fue ayer cuando comenzaron a salir. —comentó Samuel, suspirando tierna y exageradamente. Harlet volvió a reírse por lo dramático que sonaba ese suspiro.  Recién en la quinta o sexta cita salieron de sus departamentos. Y en realidad se juntaron en el de Dilara pero hacía calor y se estaban aburriendo, así que decidieron ir a un bar cerca del parque, no iban a estar en la naturaleza precisamente, pero por lo menos podían respirar mejor.  Antes de salir se vistieron, lo único que aguantaban por el calor y la humedad para estar sin aire acondicionado o ventilador eran corpiños de bikinis y eso fue lo que se pusieron, con shorts de jeans.  Fueron a uno que a ambas les gustaba. Se llamaba Fuego, tenía mesas adentro oscuras pero sus partes favoritas eran la terraza o a lo sumo el patio. Encontraron una mesa en la terraza así que fueron a ella. Había macetas grandes con plantas y una decoración un poco bohemia pero vintage, con muebles viejos y algunos reciclados.  —Que raro es tener una cita en un bar —murmuró Harlet, apenas se sentaron en el bar.  —Sí, ¿no? —le contestó Dilara, sonriendo. —Hicimos las cosas diferentes saliendo, primero tomamos confianza, nos juntamos en nuestros departamentos y recién ahora se nos ocurre salir.  —Igual tiene que ver con que nos conocimos en la facultad, sabemos más o menos como somos con otras personas y casi siempre estamos cursando —Harlet soltó un suspiro antes de continuar —con gente así que lo que queríamos era estar solas y así conocernos.  —Sí, eso tiene sentido.  Apenas llegó la moza, pidieron un par de cervezas artesanales, Harlet una roja y Dilara una negra. Después de que se fuera con su pedido y por varios minutos quedaron en silencio. —¿Qué es lo que se habla en estas citas? —Preguntó Harlet, Dilara levantó los hombros haciendo una mueca, diciendo corporalmente que no sabía, pero después rió.—Voy a buscar temas de conversación en google.  De un artículo que se llamaba como conocer a alguien en veinte preguntas, saco temas de conversación absurdos y preguntas muy triviales. Por lo menos no había más silencio. Ni siquiera había sido incómodo el silencio,pero a veces Harlet era ansiosa y prefería estar haciendo algo. Pero  fue divertido porque aunque eran preguntas consideradas como básicas no sabían esa información de la otra.  Cuando volvió al departamento después de su desayuno con Samuel, se sorprendió cuando Dilara le atendió el teléfono del portero de su propio departamento. Le pidió que comprara paltas para el almuerzo que estaban por preparar, eso fue a hacer. Le sorprendía un poco no haberse enterado antes de llegar pero en realidad le pudo haber mandado mensajes o preguntado, ella no revisó su celular mientras estaba con Samuel.   Fue a la verdulería y volvió con paltas, cuando volvió se encontró con una escena hasta familiar, que rápidamente se pudo imaginar en el viaje. Las tres se llevaban muy bien, por ahora mantenían una buena convivencia y natural. Por supuesto que se imaginaba pequeños problemas o discusiones, pero ver la escena de Dilara y Calihue cocinando en su pequeña cocina le daba tranquilidad sobre cómo se llevarían en el viaje.  - Le tocó preparar la mesa para el almuerzo, su mesa de comedor era chica, para dos personas, así que con la silla de su escritorio entraron apretadas per bien.  —No podíamos comer esta ensalada sin las paltas —habló Dilara, apenas tenía comida en la boca cuando comenzó la frase. Harlet rió por ello —Sí, es como la textura cremosa y fresca que necesitas. —comentó Harlet después. —Es como el tofu con la salsa de soja. Dilara  asintió mientras comía.  —Otra cosa que combina también es wisky con películas —comentó Caliehue riendo, mirando de costado a Harlet. Dilara frunció el ceño.
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