5. Déjame encontrarte

1464 Words
Rose . . Mi tía me entrega un vaso con agua, mi respiración aun es errática, me asustaría que apareciera uno de esos hombres que me buscan. Ni siquiera sé cuantos son. —¿Estas segura de que quieres irte? —preguntó mi tía. —Será lo mejor, si llegaron hasta aquí es por alguna pista —tome un poco de agua intentando relajarme. —Si compras un boleto de avión será mas fáciles que te encuentren, aquí casi nadie te conoce Ros, más que uno que otro cliente al que has atendido —suelto un suspiro mientras observó el vaso con agua en mis manos. —Ya hiciste mucho por mi tía, y te lo agradezco infinitamente, pero si descubren que son mi familia… yo no… —Ros, yo haría todo por protegerte, no creo que sepan que soy tu familia, hubiera venido directamente a casa, llevo años usando el apellido de mi difunto esposo —en eso tenía razón pero no quería correr riesgos. —¿Taylor dijo algo más?. —No, el hombre se puso reacio a responder sus preguntas, solo le mostro una fotografía tuya y le pregunto si te había visto, no dio razones de su búsqueda, Taylor dijo que por este lugar nadie le ayudaría, no parecías ser se aquí así que nadie te conocería —sonreí, se que mi primo hizo eso solo por ayudarme. —No quiero problemas para ustedes tia… —Ni te preocupes por eso, tu primo es un necio, ese muchacho está dispuesto a hacer de todo por saber que quiere ese hombre —me sorprendieron sus palabras. —Tía en verdad no hace falta, ellos tienen mucho dinero y no quiero que los perjudiquen por ayudarme… —¿Adonde iras? —preguntó ella. —Pienso volver a Estados unidos o Francia —respondí dudosa. —¿No será más fácil para ellos encontrarte allí? Ellos podrían llegar a tu padre —mencionó con preocupación. —No iré con mi padre, estoy seguro que lo tienen vigilado si es que me buscan a mi, no se ni porque me buscan, se supone que el no sabe nada de mi bebé —acaricié mi vientre con delicadeza, mi bebé se movió, creo que siente mi preocupación. Mi tía coloco su mano en mi hombro, me sentí tan apoyada, y es que a veces a pesar de tenerla a ella me sentía tan sola, se que mi bebé está conmigo pero es diferente. Jamás me imagine estar en esta situación. —Se que estas decidida a irte, pero también quizás debas buscar a ese hombre —negué, no quiero a la loca esa cerca de mi hijo, ella suspiro —bien, pero espera unos días, te prometo que no te encontrarán, veremos la forma para que puedas irte sin que se enteren —asentí. Las personas que llegan aquí la mayoría son turistas, así que espero que se olviden de mi rostro y no den información a ese hombre, algo me dice que pronto me encontrarán. No podré esconderme para siempre, pero si puedo proteger a mi bebé… Tristán Meses… han pasado más de tres meses de que vi a Rose en aquel aeropuerto, lo único que pude saber fue que viajo a Australia y eso no fue hasta después de que contraté un investigador y otro, pedí toda la información que se tuviera sobre ella, aquí solo descubrí que la corrieron del departamento donde vivía ¿Quién carajos se atrevió a hacerle eso? Si eso hubiera sucedido ella hubiera estado aquí cuando yo regrese. El investigador dijo que había hablado con una vecina de ella, que le dijo que una mujer muy bien vestida le había dejado dinero y dicho que el lugar era suyo y que la quería fuera cuanto antes, tengo una ligera sospecha de quien es y lo comprobaré pero ahora lo que más me importa es encontrarla. Tengo el impulso de ir yo mismo por ella, pero no se por donde carajos empezar y el estúpido investigador no ha logrado nada, supe que viajo con su padre, pero solo el regreso al menos ese es el registro que se tiene en el aeropuerto. —¡Maldita sea! ¿Cómo que nadie la ha visto? ¿acaso estará en una cueva? Si es así búsquela, ella no puede desaparecer en un puto país —grité furioso, el investigador había llamado desde Australia le ordené buscarla en cada lugar de ese país y hasta ahora no hay nada, en la gran ciudad fue donde empezamos, creí que estaría ahí en un trabajo o algo, luego que se desplazo a pueblos más lejos de Sídney qué fue donde le pago a un hombre por su información y lo mando a la otra punta del puto país, estoy perdiendo la paciencia estoy a punto de volverme loco. —Señor… nadie la ha visto, es como si ella hubiera desparecido… —Imbécil, sino quiere el trabajo dígalo. ¿Cómo carajos puede desaparecer una persona? —si se que puede desaparecer pero se que ella esta bien, ellos están bien, en algún lugar del mundo. —Lo entiendo, pero hay muchas posibilidades, como el que haya salido de Australia en un vuelo privado… —Haga su trabajo sino el que va a desaparecer será usted —corte la llamada y arroje el móvil en el escritorio, pase mis manos sobre mi rostro cansado, cerré mis ojos y me mantuve así. ¡Joder! ¿Por qué te escondes de mi Rose? Sino le intereso yo por lo menos quiero conocer a mi hijo es mi derecho, después veremos la forma de que ella esté a mi lado. No falta mucho para que ella de a luz, quisiera estar con ella. ¿Acaso no sabe que ese bebé es mío? ¿Por qué tuve que ser tan imbécil y conformarme con solo verla sentada en ese escritorio. Debí haber actuado, debía haber hecho algo, pero nunca supe como hacerlo, jamás me había interesado alguien a como ella lo hizo. Rose me hizo pensar en muchas otras cosas de la vida, ella era como una brisa fresca en mi vida, un paisaje hermoso que le dio color a lo que yo mantenía entre tonos grisáceos, ella ni siquiera se fijo en mi y eso fue lo que mas me intereso, cualquier mujer estuviera dispuesta a ofrecerse a mi. Pero ella, ella es diferente en todos los sentidos, quizás ella nunca lo supo, pero mientras ella miraba al idiota de mi hermano yo solo la miraba a ella, extraño ver como frunce el ceño cuando revisaba algún documento, su sonrisa, sus bellos ojos, extraño verla… únicamente levantaba las persianas solo para poder verla mientras trabajaba, y eso fue lo que llamo la atención de Olivia, ella siempre ha estado tras de mí y supo ver que aquella mujer hermosa que llegó a la empresa se robo mi atención, una atención que Olivia jamás había tenido. Déjame encontrarte Rose… Déjame conocer a mi hijo o hija… Quiero saber si se parece a ti o a mi… Se que es mi hijo, lo siento en mi corazón, esa noche todo paso sin esperarlo, no use protección… Rose estaba borracha, lo se, y me siento tan imbécil por haberme acostado con ella en ese estado, pero siempre soñé con tenerla en mis brazos y esa noche caí antes sus besos, esa noche me invadía muchas veces en mis sueños, aunque últimamente tenia muchas pesadillas en cada una de ellas Rose se alejaba más de mi, no quiero eso, la quiero tan cerca como se pueda, no quiero usar a mi hijo pero eso me ayudara a poder estar más cerca de ella, tan cerca como quiero… Cada día que pasa es una posibilidad menos de disfrutar de ese embarazo, me voy a volver loco, no me he atrevido a hablar de esto con nadie, más que con mi amigo, el me dice que tengo que estar seguro de eso, que Rose podría engañarme cuando la encontré, el cree que ese bebé no es mío. Se que mis padres se volverán locos si llegasen a tener un nieto, es lo que siempre han deseado y me negué a darles, y es que la correcta no había llegado, pero es ella… Rose lo es… me importa poco lo que pase cuando la presente ante mi familia. Thomas tiene a su esposa y yo tendré a mi mujer e hijo. Una sonrisa se dibuja en mis labios al pensar en eso, Rose… Rose… eres muy escurridiza... pero no me rendiré así le de la vuelta al mundo te encontraré y no habrá escape Mousey, eres tan ágil para esconderte, pero te encontrate y me adueñare de ti, de tus sonrisas, de todo lo que puedas darme...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD