Terminé una copa y luego Belinda me sirvió otra, la imagen que miré de Elena con Michael y Victoria fue la que un día desee tener. Pero ya era muy tarde y ahora entendía bien el motivo por el cual ella estaba pidiéndome el divorcio. —Se quiere casar — murmuré con amargura —, por eso me pidió el divorcio. —¿Qué has dicho? No te he escuchado, disculpa. —Dame esa botella —puse de lado la copa y bebí del envase —ahora déjame solo. A lo lejos escuché el timbre y solo me enfoqué en acabar el líquido ámbar que me ayudaba a olvidar aunque fuera por un momento. —Qué bonito escenario —Elena entró en mi casa con Victoria y Rex —ten, has dejado a Rexi abandonado. Ya deja de beber. —¿Qué haces aquí? —Belinda siseo con rabia —no puedo creer que tengas el descaro de venir hasta acá. —No te respond

