Capítulo 5

1616 Words
Al momento en que subí juré que había visto al chico Rosternat en mi habitación, justo frente a la ventana, mirando afuera, pero cuando entré ya no estaba, moví mi cabeza sacudiéndola, quizás me estoy imaginando cosas. La antigua dueña de la casa también se llamaba Elizabeth, así que Bera era la hermana, la dueña de los otros libros, incluso de uno de los diarios, pensé. Bera, no podía quitármela de la cabeza, si eran hermanas que le habrá pasado que no tomó la casa como heredera después de la muerte de su hermana, después de todo era la familia más cercana y ni siquiera estoy segura de ser su familia. Mis padres nunca me habían mencionado que teníamos familia en este lugar, es más, todos son de ciudad y no de un simple pueblo.       Ya dentro de mi habitación me dediqué a ordenar mi ropa, pensé que sería menos, pero la verdad es que tenía mucha, supongo que algunas ni las usaba porque no las recordaba, me probé todo y lo que no me quedaba o lo que no me gustaba lo tiraba dentro de una bolsa, para llevarlo después a un centro donde puedan dársela a personas que la necesiten. Ordenaba de cajón en cajón, uno para pantalones, otro para las poleras, otro para los chalecos y así sucesivamente, los pantalones y poleras no cayeron sólo en un cajón así que usé uno restante. Ya cuando terminé quise seguir leyendo el libro que había empezado, pero luego recordé que desde que llegué no checo el email, ni los mensajes del celular y tengo que hablar con mis amigos, no tengo la intención de perder contacto con ellos. _"Hola... me han extrañado" 09:21pm – escribí un mensaje a nuestro grupo de w******p, dónde estaba mi mejor amigo y mejor amiga, los únicos que tengo. _"Obvio que sí" 09:22pm – respondió Alfredo casi de inmediato, sonreí por su rapidez. _ "Claro que sí amiga" 09:23pm – escribió Luisa, sólo un minuto después de Alfredo, este par me ha apoyado demasiado, más en momentos malos que en buenos, creo que les debo mucho. _ "Cuéntenme, ¿Cómo les ha ido? 09:24pm – respondí cuando había leído sus mensajes, los extraño demasiado, aunque en mi antigua casa tampoco pasaba mucho tiempo con ellos. _ "Muy bien y, ¿A ti? 9:24pm – respondieron ambos al mismo tiempo. Dudé un poco en preguntar lo que tenía atorado en la punta de la lengua, pero ya sabía que ellos dos se gustaban, pero ninguno quería dar el siguiente paso y eso me frustraba, espero que ya sean novios. _ "Mmm y porque será" 9:25pm – respondí, pensaba que ya eran novios, espero que se hayan decidido, pues cuando estábamos los tres la atracción entre ese par era evidente y yo sólo estaba estorbando entre ellos. _ "Tú ya lo sabes, somos novios" 9:25pm – respondieron al mismo tiempo nuevamente, sí que les pico fuerte el amor, pensé. Sonreí por aquel pensamiento. _"Que bueno, hacen muy linda pareja" 9:26pm – mencioné cuando volví a tomar el teléfono que había dejado caer en la cama pensando en cuando me pegaría también la flecha de cupido. _"Tenemos algo más que decirte" 9:27pm – dijo Alfredo. Mi mente fantaseó un poco y lo único que se me pasaba por la cabeza era un bebé. _"No me digas... ¡Luisa, estás embarazada!" 9:28pm – escribí yo, no lo puedo creer, existe la protección muchachos, pensé. No tenía el valor para decírselos. _"¡No loca! Que dios no nos bendiga con un bebé todavía”. 9:28pm – respondió Luisa. Sonreí por su comentario y tiene mucha razón, si quiero un sobrino para malcriar, pero aún no tengo ni un trabajo para obsequiarle cosas. _"Encontramos a Max" 9:29pm – dijo él. Max era mi perro, antes de mudarnos mi madre dijo que se había escapado, les comenté esto a mis amigos y ahora me dicen que lo encontraron. Definitivamente se confundieron de mascota, ellos saben el daño que me provoca hablar de mi cachorro, no deberían hacerme esto. _"Imposible, Max está perdido... eso me dijo mamá" 9:29pm. – escribí con algunas lágrimas en los ojos, no puedo creer que me estén haciendo pasar por esto. _"Foto" 9:30pm – abrí la foto, no era posible, en verdad se trataba de mi perro, Max. Lágrimas caían por mis mejillas sin que pudiera controlarlas, no es posible.       No podía creer que me hubieran mentido... y con Max, mamá sabía que él era lo más preciado para mí, ahora solo hay dos opciones, la mujer que llamaba madre, dejó a Max en alguna parte para que no lo encontrara y así dejarlo, o en realidad se escapó y él no era de esos. No podía creer que mamá lo haya dejado solo, Max es de la familia y yo prácticamente lloré mucho cuando supe que había desaparecido.       Estaba enojada, probablemente si bajaba haría un escándalo. Me dedique a leer el libro, era uno acerca de hombres lobos, además, era de Bera, tendría que averiguar más acerca de ello, por ejemplo, ¿Por qué no heredaría ella la casa, u otra persona de la familia? Era mucho más lógico eso, es más creo que Elizabeth ni siquiera sabía quiénes somos, seguramente tenía demencia o algo así y se equivocó de apellidos. _Elizabeth. - escuché una voz extrañamente familias, fue tan repentina escucharla que casi me da un infarto. _Me asustaste, no te enseñaron a tocar la puerta... espera, esa voz... ¿Tú? – volteé y efectivamente, cera el chico Rosternat. – ¿Qué haces aquí? _Tú madre dice que bajes a comer, mi familia esta abajo. – no me había percatado de la hora, pues estuve toda la tarde hablando con mis amigos y digamos que con lo de Max no me dieron ganas de hacer nada. _Y a mí que, no quiero cenar. – respondí groseramente, sabía que no merecía que lo tratara de esa manera, pero sentía un dolor en el pecho a causa de Max y la falta que me hacía. _Tienes que hacerlo Elizabeth, es por tu bien. Se lo que pasó con Max, pero pueden resolverlo. – comentó, enarqué una ceja, ¿me a estado espiando? _ ¿Cómo dijiste? ¿Cómo sabes lo de Max? – pregunté curiosa por su respuesta, mis ojos aún deben tener lágrimas y con mi mano las retiré. _Yo, yo te escuché, Elizabeth. - dijo mirándome fijamente. – Unos ojos tan preciosos cómo los tuyos no deberían empañarse por lágrimas. – agregó. Tragué fuertemente la saliva que tenía en mi boca, ¿cómo puede decir esas cosas? _No... no te han enseñado que espiar es... es malo. – poco a poco me fui perdiendo en su mirada. ¿Qué es lo que este chico tiene? Estoy anonadada por su mirada y sus ojos, estoy presa por cada una de sus facciones, son tan perfectas.  _Sí, en algún punto de mi vida me lo han dicho. - dijo él como si fuera mucho más mayor que yo y sólo se veía de unos ¿19 años? Veinte a lo más. _ ¿En algún punto? ¿Cuántos años tienes? – pregunté volviendo a enarcar una ceja, este chico se me hacía tan extraño, si fuera una película de terror seguramente sería el psicópata asesino, o simplemente el chico de la escuela al que nadie nota, pero aún así es increíblemente guapo. _Sí, bueno, tengo veinte, pero no estábamos hablando de eso. – dice él siento extremadamente serio, su cara siempre tiene la misma expresión, me pregunto si alguna vez tiene alguna distinta o si enojado se ve de la misma manera. _Lo sé, yo tengo diecisiete. – comenté tratando de mantener una conversación con el serio muchacho que nuevamente se encontraba en mi habitación. _No te lo pregunté o ¿Sí? Ven, vamos a cenar. – respondió de manera tosca, es un neandertal, pensé. No puedo creer que siendo tan bello sea tan antipático y grosero, ¿es que sólo le gusta a él preguntar y responder? Idiota, refunfuñé en mi mente. _No tienes por qué ser tan serio ni distante. – comenté. No puedo creer que sólo haya dicho eso teniendo en mi garganta tantas palabras para que no le quedaran ganas de volver a responderme de esa manera. _No lo soy. – aseguró y yo sonreí por su respuesta. Maldito idiota. _Sí lo eres. No bajaré, es mejor que te vayas chico Rosternat. – pero que acabas de decir Beth, de nuevo metiendo la pata hasta el fondo. _ ¿Cómo me llamaste? – preguntó enarcando una ceja. _ ¿Yo? ... no sé de qué me estás hablando. – dije tratando de desviar el tema, no lo puedo creer, cómo lo llamo de esa manera ahora. _Me llamaste chico Rosternat, creo que así se llama el lugar donde nos encontramos hace unos días, ¿No? – comentó él con la intención de que le dijera la verdad. – Pero la pregunta es, ¿Por qué me llamas de esa manera? – volvió a decir. _Pues fácil, porque no sé tú nombre. – comenté diciéndole la verdad, no tiene caso negarlo, ¿O sí? _Fácil, lo hubieras preguntado. – mencionó él. Comportándose tan idiota cómo solo él sabe hacerlo. _Cada vez que lo intentaba te ibas. – dije encogiendo los hombros. Después de todo, no le miento, siempre se va antes de que le pregunte su nombre. _Ah ... – ¿Qué? Primera vez que no tiene algo que decir. – Bueno... ahora me tengo que ir, diré que no quieres bajar. – agregó. _A eso me refiero. No importa, bajaré. – comenté algo enojada por su actitud. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD