De nuevo oscuridad, igual que aquel día. Pero esta vez no me puedo mover, y no veo la fogata por ninguna parte; ni siquiera la luz de la luna ha entrado, tal vez esté dentro del velo, pero ahora con la fuerza de tres cristales. Aunque también puede que haya entrado de nuevo en “ese lugar”.
- Anath, Ana…
- ¿Siri? ¿Estás aquí dentro?
- Anath, despierta… Por favor…
- ¡No te puedo ver! ¿Dónde estás? ¡Yo estoy despierta!
Un momento. ¿Dónde se supone que estoy?
Es desesperante escuchar a Siri llorar; me llama a gritos y me pide que despierte, como si mi cuerpo estuviera inerte en el suelo del Valle. Espero que no sea así, pero no sé cómo salir para verificarlo.
¿En qué momento mi vida de escapadas nocturnas para venir al Valle de Bruma se convirtió en una serie de eventos abrumadores? Tengo que despertar, bueno, si es que de alguna manera estoy dormida.
Siento, que alguien más me observa. No estoy segura de que sea así, de hecho nunca antes había sentido la presencia de alguien, pero ahora parece que hay una onda de energía a mi alrededor. Es extraño, demasiado para mi gusto.
- ¡Siri! Aléjate de ella ahora…
- ¡Maestro! ¡Dorian! Por fin llegaron.
- ¿Qué le sucedió a Anath?
¿Qué me sucedió? A mí nada, se supone que Siri era la que estaba en peligro. Los estuve llamando pero llegaron pasados de hora ¿Estaban muy ocupados?
- Yo… lo siento… no quería hacerlo… Pero ellos insistieron en que era seguro.
- ¿Quiénes son “ellos”, Siri?
- Usted sabe, Maestro, ya los ha visto antes.
- Dorian ¿Crees que haya alguna posibilidad?
- Tal vez, Thot. No sabemos que han estado haciendo ni observando durante este tiempo.
- Se acercaron demasiado y no pudimos notarlo, pero debemos averiguar qué le sucede a Anath. Necesitamos que despierte.
- Maestro, ¿se va a poner bien?
- Espero que sí, pero antes debes contarnos qué fue lo que sucedió.
Listo, apenas Siri le explique, estoy segura de que Él sabrá solucionarlo. Aguanta un poco Anath, no seas impaciente.
Bah, sí que es incómodo no poder decirles nada aun cuando están demasiado cerca. Demasiado desagradable.
- Bueno, Anny y yo vinimos acá a través del Portal de la Luna, como de seguro ya sabe.
¿Anny? En todos estos años, Siri nunca me ha llamado así. Además su voz suena más infantil de lo normal, parece una niña mimada y es una de las cosas que odiaría ella misma. No puede ser ella, pero no había nadie más en el Valle.
- Sí, las vimos partir, pero después de eso perdí mi conexión con Anath, o Anny, como prefieras llamarla.
- De hecho, Siri, sentí un halo de oscuridad manifestándose pero no podía detectar de dónde provenía. Me preocupé y desde entonces Thot y yo llevamos saltando a cada rincón de Atlantis; en los tiempos que vivimos, no podemos bajar la guardia.
- No habrás intentado polarizar tu alquimia ¿O sí?
- No, Maestro. Traje cristales atlantes para mostrarle algunos experimentos a Anny. Estoy probando algunas fórmulas que nos ayudarán a utilizar mejor los metales.
¿Siri? ¿A qué juegas? ¡Cuéntale la verdad ahora! Es momento de hablar sobre tu locura de experimentar con el círculo de fuego. Apenas pueda salir de aquí te colgaré de los pies por horas. ¡Lo juro!
- ¿Y cómo fue que Anath perdió el conocimiento?
- No lo sé, de pronto apareció la bruma y todo estuvo muy denso, no pude ver nada hasta que se disipó y Anny ya estaba en el suelo inconsciente.
- Que la bruma la haya dejado así no es una buena señal Thot.
- Ciertamente no, pero debemos asegurarnos de que despierte antes de moverla. Dorian, si despierta de nuevo la Llama escarlata, no sabemos lo que podría ocurrir luego.
Si se callan por tanto tiempo no puedo evitar preocuparme. Por mí, por ellos, Siri…
¿Acaso lo planeaste desde que llegaste al Bosque del Silencio? ¿Qué hice para que quisieras encerrarme en este lugar?
- ¡Anath! Tal vez puedas escucharme. Creo entender lo que pasó, no puede haber ese tipo de coincidencias, no en nuestros días. Estoy seguro de que el halo de oscuridad va relacionado con esto, pero no te preocupes, ya tengo un plan para sacarte de allí.
- ¿De qué hablas Thot?
- Sentiste un halo de oscuridad, Dorian; lo hemos estado buscando y cuando llegamos aquí, Anath está inconsciente. Eso no puede ser casualidad. Es probable que la mente, el alma o ambas partes de Anath estén sumergidas en ese halo.
- En ese caso, puedo mostrarle cómo regresar con mi propia luz. Tomará un poco de tiempo, pero puede servir.
- Dorian ¿Puedes traer a Anny de vuelta?
- Tú tranquila Siri, pronto lo resolveremos.
- Jajaja… ¿Resolverlo? Apenas crees que lo entiendes. ¡No eres más que una estrella bastarda!
Definitivamente esa no es la voz de Siri, cambió por completo y suena a tres o más personas al unísono.
- Ya veo… Ya estabas aquí.
- No importa si despiertas a la niña, cuando lo hagas, asegúrate de mirar el rostro de cada Atlante. Pronto todos quedarán reducidos a cenizas.
- Eso si te la dejamos fácil, estimado Lyrano.
- Lyra está lejos de esto, eso te lo puedo asegurar.
- Bien, entonces permítenos conocer quién nos ataca. Hemos construido un continente de paz y creemos no tener enemigos a lo largo de la constelación. ¿Quiénes son? ¿Hace cuánto llegaron a Atlantis? Y lo más importante ¿A qué vinieron?
- Anciano… Agradece que esta niña no tiene suficiente control sobre la magia. Es muy buena en alquimia, pero conjurar no es lo suyo. De lo contrario, esta conversación tendría otro sentido.
- No tienes por qué lastimar a Siri. Es solo una niña.
- No lo haremos, no por ahora… Permíteme ilustrar cuán oxidada y desgastada está tu memoria.
…
Las palabras de un extraño
Hace 2000 años, mi casa aprendió el lado opuesto de las artes atlantes. No puede haber luz sin oscuridad; la fuerza necesita la debilidad, el rico del pobre y viceversa. Así ha sido siempre y siempre lo será; es la manera de completar el todo en algo.
Había euforia porque no hallaríamos algo que pudiera limitarnos como r**a. Dominaríamos lo que otras civilizaciones llaman “bueno” y “malo”. Sería lo más parecido al poder del Todo.
Nuestros ancestros te revelaron lo descubierto con emoción, pero tú… El gran Thot, el forajido que terminó gobernándonos... El ser de otro mundo que se divierte con humanos... El ser que se considera a sí mismo como uno de nosotros aunque pueda vivir miles de años y dominar el Ether… Tú, tú desaprobaste lo que querían hacer.
Dijiste que no aceptarías que bajo tu mandato, los Atlantes alcanzaran su máximo potencial con el dominio del Claroscuro. Sabías que cuando eso sucediera, no podrías seguir en el trono que tanto te gusta; que tu magnífico cetro sería solo un palillo de dientes en comparación a las armas que podríamos construir.
Bajo ese ideal, desterraste a mis ancestros antes de que pudieran dominarlo. Borraste la treceava casa de Rina y prohibiste hablar de ella.
Ciertamente no asesinaste a ninguno, pero los enviaste al borde más retirado de la civilización.
Llevamos 2000 años en las Ruinas Atlantes. Atrapados con una barrera que levantaste; ningún ser podría atravesarla sin tu consentimiento, o por lo menos así era hasta ahora que hemos demostrado que sí es posible.
Aquí estamos, Cario, Myra y Flin; tres exiliados en el cuerpo de Siri. Pobre niña, ella ni siquiera sabe lo que su “maestro” había hecho con nosotros.
Tan inocente… Ella sólo quería sorprender a su amiga cuando regresara del despliegue que ordenaste. A estas alturas sabrás que Baal tiene los ojos puestos en esta tierra, y si no eres demasiado estúpido, entenderás que es cuestión de tiempo; nunca antes Baal ha encontrado una verdadera resistencia.
…
- Así que estás aquí para vengar el exilio de la treceava casa y por eso quieres acabar con la vida de dos niñas inocentes.
- No me malinterpretes Thot, no somos unos monstruos como tú dices que somos. Hoy estamos probando que eres vulnerable.
- Si ataco, puedo dañar a Siri o a la misma Anath ¿Qué hacemos?
- No te preocupes, estrellita, ya nosotros nos vamos.
- Una charla nostálgica Cario, pero ustedes no van a ninguna parte. Prisio Da Mentis An Alma.
No puedo creer lo que acabo de escuchar. Mi cuerpo sigue sin reaccionar, pero ahora no sé si quiero realmente despertar, Atlantis se ha vuelto demasiado peligrosa.
- Thot ¿Qué le has hecho a Siri?
- A ella nada, Dorian.
- ¡Pero si la has dejado inconsciente en el suelo!
- No te preocupes, ¿Ves que cada cristal atlante tiene un color distinto? n***o, gris y otro gris más claro. Es un hechizo simple, lastimosamente tuve que apresar a nuestros tres invitados para que Siri vuelva a ser ella y nos cuente cómo fue que ocurrió esto. Además, ahora sí puedes despertar a Anath.
- Debo admitirlo, Anny le quedaría mejor.
- ¡Date prisa, Dorian! No es buen momento para bromas.
- Anciano aburrido… Anath, sé que puedes escucharme, voy a guiarte de nuevo hasta acá. Desde donde estés comenzarás a ver un rayo intenso, camina hasta él y luego aférrate, yo me encargo de sacarte de ahí.
¿Cómo voy a seguir la luz si no puedo mover ni un dedo? ¡Menudo idiota!
Bueno, sólo está preocupado, y se está esforzando.
Ahí está, veo la luz pero sigo sin moverme.
- Vamos Anath, sé que puedes verme, ve hacia la luz, es un rayo de luz plateada, aunque no creo que haya otra iluminación donde estás.
¡Que no puedo moverme! No tengo cómo decirte nada…
- ¿No puedes moverte?
- Dorian, ¿Me escuchas?
- Sí, tal vez porque estoy dentro de donde estás, pero sí… Camina hasta donde estoy, yo no te puedo ver a menos que entre por completo, pero tal vez se complique regresar luego y terminaríamos perdidos ambos.
- No me puedo mover, veo tu luz, pero no puedo llegar hasta ella.
- Thot, parece que Anath perdió la movilidad.
- En ese caso, voy a entrar, mantén direccionada tu luz.
- Bien.
Y allí estaba de nuevo. El Maestro sí que sabe hacer entradas, en medio del rayo de luz plateada se comenzó a formar la silueta de mi salvador.
- Hola pequeña, tranquila, ya nos vamos de este horrible lugar.
- Gracias, Maestro.
- ¡Salgan rápido! Las cosas no están muy bien por acá.
De un momento a otro estábamos de nuevo en el Valle y Dorian cerró el portal.
- ¿Qué pasa muchacho? Ya la sacamos…
- Thot, el color de los cristales se disipa lentamente.
- ¡No es posible! Están burlando el hechizo.
- ¿Qué clase de hechizo era?
- Se trataba de una prisión de mente y alma, pero parece que tienen en sus manos un manojo de llaves.
- ¿Y eso qué significa?
- Pues que no habrá días aburridos durante un tiempo.