Quiero hablar contigo ahora Jane, te veo en casa en media hora.
Su mensaje no era ni la mitad de lo que esperaba... pero mi corazón aún así latía con fuerza.
— Llévame a casa de Max- le dije a Andrews a penas se subió.
Había tratado de controlar a la multitud, sin embargo, no lo había logrado, así que después de unos minutos se resignó y se subió.
— ¿Es una broma?, sabes que Turner está loco Jane, no puedo dejarte con él.
— Es algo que tengo que resolver... jamás pensé que las cosas se darían así, pero eso no quiere decir que no tenga que enfrentarme a ellas.
Angélica me miró con orgullo mientras tomaba la mano de mi hermano.
— Es cierto, Jane es una adulta y esto lo tiene que resolver por sí misma- concluyó Angélica y a pesar de la expresión de mi hermano, empezó a conducir sin decir nada más.
Al llegar Max me estaba esperando fuera de la puerta principal, Angélica y Andrews me miraron... como si me desearan suerte.
Andrews se bajó del auto y me abrió la puerta antes de que Max pudiera llegar a ella.
— Cuidado con lo que haces, recuerda que se trata de mi hermanita- le dijo Andrews a Max con una voz seria, mientras él se quedó observándolo y asintió.
Cuando mi hermano entró nuevamente al auto, Max me extendió la mano para que entráramos a la casa.
— ¿Embarazada?- preguntó a penas entramos- ¿por qué no me lo dijiste? - preguntó muy tranquilo.
Entonces me di cuenta que él no sospechaba que ese bebé no fuera de él.
— No lo estoy Max- le dije fríamente.
— Ya no es algo que puedas ocultar... sé que esto sucedió en un momento en el que nos dejamos llevar pero me voy a hacer responsable- noté como su mirada se desviaba hacia otro lado, ni siquiera podía mirarme a los ojos.
— No querías ser papá, ¿o me equivoco?- le pregunté algo decepcionada.
— Por supuesto que no- contestó muy distante- ni siquiera imagino que tú seas la madre de mis hijos.
— Bien, me alegra saberlo.
— ¿Qué harás ahora?, todo el mundo lo sabe y no creas que saldré a defender esto... no puedo permitir que la gente siga hablando de mí.
— Ya lo resolví- oculté que en ese momento mis ojos solo querían llorar, que mi voz se quería quebrar y por supuesto que mi corazón estaba destrozado en mil pedazos- no necesito que te hagas cargo de esto Max, a mí no me interesa que la gente hable de mí.
Salí de la casa, envuelta en furia y dolor... un dolor que no sabía explicar.
Él es peor de lo que esperaba. Escribí en un mensaje que le envié a Angélica.
Empecé a caminar, las lágrimas ya no las podía ocultar, sentía como si Max hubiera pisoteado la muerte de mi bebé...
No podía dejar de pensar en lo mucho que odiaba todo... solo quería escapar y no regresar más.
Empecé a recibir llamadas insistentes de Max, una tras otra y al no contestar empezó a enviar mensajes que decidí no leer, lo estuvo intentando por alrededor de 15 minutos, hasta que por fin dejó de molestar.
Vi una cafetería, me parecía muy extraño pues todo se encontraba algo lejos de la ciudad, sin embargo, cuando entré el ambiente era espectacular y el aroma del café me envolvía.
— Hola, bienvenida- dijo una señora de avanzada edad muy amablemente- te indico el lugar y el menú.
— Gracias- le dije con una sonrisa.
— Debo confesar que muy poca gente se aparece por aquí... te ves triste- su mirada parecía preocupada.
— Tengo algunas cosas en la mente que me tienen algo triste- confesé.
— No se diga más- dijo ella llevándome hacia una mesa frente al televisor y dejándome ahí sin dejarme decir nada más.
Al ver el programa que presentaban en la tele la tristeza solo volvió. Era un programa llamado "Te lo cuento " muy famoso por exponer a la gente de dinero como mi familia.
— Es inaudito lo que ha pasado con la familia Smith y la familia Turner. Nadie ha querido darle ninguna declaración a nuestros reporteros a cerca del supuesto embarazo de la hija menor de la familia Smith- decía la conductora principal, una joven de aproximadamente treinta años, rubia y delgada con muy mala fama.
— Es increíble... pues este no sería el primer escándalo de la familia, hace un tiempo hubo uno que la cabeza de la familia, el señor Carl Smith intentó ocultar a toda costa, ¿pero esto será algo que sus influencias podrán ocultar?- decía el segundo conductor mirando directamente a la cámara.
— Sí me lo preguntas, no quisiera ser Jane Smith en este momento- dijo ella en tono de burla- su futuro esposo, el señor Max Turner no ha querido dar declaraciones respecto al tema y hay una especulación que nos resuena a todos... ese bebé no es de él y ella intentó ocultarlo.
— Suena como algo que ese tipo de familias haría, no me sorprende que incluso sus padres la hayan obligado a hacerlo. Pues realmente me sorprende que Max Turner no se involucre en esto teniendo tanta cola que le pisen, ¿por qué simplemente no apoyar a la mujer con la que se va a casar?
— ¡Vamos!- contestó ella nuevamente, su voz empezaba a molestarme- las mujeres como ella quieren que todo salga a su favor. Estoy de acuerdo a que él no salga a defenderla y estoy segura que romperá el compromiso... es lo que más mujeres como Jane Smith merecen.
— ¿Qué estás tratando de decir?- preguntó él con curiosidad.
— Que ella debe cargar con todo el peso de las mentiras que dijo, al final no es más que una niña mimada a la que seguramente sus papás le conseguirán otro matrimonio- concluyó con una enorme sonrisa en su rostro.
Empecé a preguntarme, cómo era posible que alguien que no tenía idea de quién era yo sé sintiera con el derecho de opinar sobre mi vida tan cruelmente.
— No se vayan, regresamos en breve con una sorpresa para ustedes- dijo el conductor.