Desperté en medio de la oscuridad, aquello solo había sido un sueño, veía unos ojos verdosos llenos de amor, los brazos que me sostenían eran musculosos pero delicados a la vez, me había tomado con tanta suavidad, sin embargo, su rostro no se me presentó con claridad y aquella voz ya ni siquiera podía recordar con exactitud de quién se trataba.
No recordaba lo que había pasado, tenía un extraño dolor en la cabeza y mi cuerpo se encontraba frío.
Me pare y tuve un pequeño mareo, así que me volví a sentar nuevamente.
Tan pronto como me repuse caminé con dirección a la calle a tomar un taxi, sin embargo, el ambiente se encontraba desolado.
Un auto se paró enfrente segundos después, enseguida se bajó un hombre alto con un traje n***o.
— ¿Qué haces aquí a esta hora?- preguntó con curiosidad.
— ¿Tú?- sentí alivio y temor al mismo tiempo.
— Súbete a mi auto, te llevaré conmigo a casa.
— No me subiré a tú auto.
— ¿Tienes otra opción?
Bajé la cabeza sabiendo que esa era la única alternativa que tenía.
— Bien, lo haré- dije subiéndome
Él me miró con una sonrisa burlona, como si acabara de conseguir exactamente lo que deseaba.
— ¿Qué haces en medio de la noche en este lugar Jane?, ¿a caso no sabes que es peligroso?
— No tenía pensado quedarme mucho aquí... fue algo imprevisto.
— Como sea, no quiero que vuelvas a quedarte mucho tiempo sola- dijo seriamente- Iván, ya sabes a dónde ir- le dijo a su chófer segundos después.
— ¿Disculpa?
— ¿Qué?- preguntó él como si nada.
— No puedes decirme qué hacer- lo miré indignada.
— Intento cuidarte- confesó.
Me quedé en silencio y miré por la ventana, noté que nos alejábamos de la ciudad.
— ¿Por qué me trajiste aquí?- dije molesta.
— ¿Qué tiene?, es solo una fiesta, quiero presentarte a todos como mi futura esposa.
Se bajó del auto sin dejarme responder, aunque no importaba, la verdad es que me había quedado sin palabras después de lo que dijo.
Segundos después me bajé desganada.
— ¿Lo pensaste no es así?
— ¿De qué hablas Max?
— ¿Vas a casarte conmigo?- su mirada estaba puesta en mi, ignorando el hecho de que algunos a nuestro alrededor nos miraban.
— Lo haré- dije resignada a hacer lo único que me salvaría de mi horrible destino con mi familia.
Él sacó una pequeña caja concho de vino de su bolsillo y se arrodilló.
— ¿Qué crees que estás haciendo?- pregunté avergonzada, llevándome las manos al rostro.
— ¿Jane Smith aceptas ser mi esposa?
Para ese momento casi todos en la fiesta se encontraban mirando como Max me proponía matrimonio, me parecía una locura estar en ese momento tan solo unas horas después del incidente con mi madre.
— Sí, acepto- dije con una gran sonrisa.
Seguido él se acercó a mí, tanto que pude sentir su respiración, cuando me abrazó sentí un aroma a chocolate fresco.
— Gracias por hacer esto Jane, definitivamente haremos grandes cosas juntos- me susurró al oído, lo que me estremeció- sin embargo, esto tiene que parecer en serio- dijo antes de alejarse unos pocos centímetros de mí.
Cuando me di cuenta sus labios ya estaban posados sobre los míos, mis ojos se cerraron solos, pero aquel beso se sentía vacío.
Él se alejó de mí segundos después, para cuando lo hizo varias personas ya habían difundido las fotos de la pedida de mano y el beso, era una de las noticias que más inundaban las r************* , para este punto sabía que no había vuelta atrás.
— Bien, es hora de irnos- dijo tomando mi mano.
— ¿Es lo único que querías lograr?, ¿qué estuviéramos en todos lados?
— Por supuesto- soltó mi mano bruscamente- esto no es más que el teatro más grande de mi vida. Ahora eres parte de él.
Vi en una misma noche al mismo hombre pasar de ser un ángel a un demonio. Un hombre frío y distante.
— Firmaremos un contrato antes de nuestra boda, del que solo tendremos conocimiento nosotros dos, busca un abogado y que te ayude a redactar uno- su voz era muy diferente, parecía incluso que me estaba dando una orden.
— ¿Eso es lo que querías verdad?, que todos nos vieran aparentar algo que nunca seremos- mi voz sonó fuerte y firme a la vez.
— Esto es un beneficio mutuo, lo que pasó allá afuera es solo lo que quería que la gente viera. Somos tendencia en redes, ambos pertenecemos a la clase alta de la sociedad, esto es perfecto, ¿no lo crees?
— Creo que me usaste para tratar de borrar el escándalo en el que siempre te vez envuelto. Esto es precisamente lo que querías ver- le dije mostrándole una noticia en mi celular.
Max Turner se compromete con Jane Smith, un posible matrimonio que surge después de varios escándalos en las que el hijo menor de la familia Turner se ha visto envuelto. Ahora nos preguntamos si esto no es más que un movimiento apurado por salvar su reputación y la de su familia, puesto que Jane Smith es el contraste perfecto para una "limpieza de vida". ¿Qué sucederá con este futuro matrimonio?, ¿es una buena decisión o la peor que ha tomado Jane Smith?
— ¿Por qué todos creen que soy quien se beneficiará con esto?, además, ¿una limpieza de vida?- dijo haciendo comillas con los dedos.
— Porque lo haces Max- dije ignorando completamente que esto me beneficiaba más a mí.
— Es una locura Jane, todos actúan como si les debiera algo. Estoy harto y juro que no saldré a declarar nada ante la prensa de hoy en adelante, no me tendrán enfrente de mil cámaras tratando de defender mi vida.
— ¿Así que no saldrás a defenderte de eso?
— He estado tratando de defenderme, sin embargo, la gente piensa lo que mejor le conviene y no me importar cambiar eso. Con este matrimonio se acabarán todos mis problemas.
Aunque no sentía nada por Max no podía evitar sentirme utilizada, sin duda no era de esa manera como había imaginado que sería mi matrimonio.
Últimamente había notado que estaba sensible ante situaciones que antes no me hubieran afectado, mi embarazo estaba alborotando tanto mis hormonas que sentía que cualquier cosa me haría llorar, esta no era la excepción, así que para que Max no lo notara volteé mi mirada hacia la ventana.