Aún batallo con el consejo que me dió mi hermana, me cuestiono si lo debo seguir o no. Seguir mi corazón no es lo más sensato, puede traer consigo caos y es lo menos que necesito en este momento. Llego a casa aún con la mente desordenada pero con una sola cosa clara: Debo castigarla. La primera vez se lo deje pasar pero esta vez no se me puede olvidar. Camino deprisa hacia su habitación con ira al recordar su rebeldía pero algo frustra mi caminar. –Fiodor. Habrá problemas. –escuché decir a mis espaldas al subir las escaleras de mi mansión.–Me enteré que fuiste a visitar a Anastacia.–siguió diciendo, mientras yo reduje la velocidad de mis pasos, para así poder escucharlo. –El conflicto con el nuevo cartel podría arruinar el negocio, hoy perdimos otro contenedor con Cocaína. También deberí

