Nunca imaginé que un día como hoy marcaría un antes y un después en mi vida. Cuando la enfermera me entregó el sobre con los resultados, mi corazón latía con tanta fuerza que sentía que no podría controlarlo. —Anne—dije sin poder ocultar la emoción que comenzaba a relucir. —Estoy embarazada. Anne se quedó mirándome con asombro y de repente me abrazó y brincó de la felicidad. —Felicidades amiga, esto es maravilloso, seré tía— Dijo muy emocionada. —Este es el mejor día de mi vida —confesé entre lágrimas. —Voy a tener un hijo de Jaxon, otro hijo nuestro, de nuestro amor tan puro. Anne me abrazó una vez y acarició mi espalda con ternura. —Te lo mereces, Daphne. Este bebé llega para sanar todo lo que sufriste y de eso no tengo la menor duda. Después de esa grandiosa noticia, decidimos

