— Mmmmm, me encanta este pecado – dijo la religiosa — Siiiiii – decía Sofía El timbre del recreo sonó muy fuerte y todos quedaron paralizados — Estamos en el baño de mujeres, salí vos rápido – le ordenó la monja a Mateo — Sí, si — dijo él abriendo la puerta del cubículo y saliendo raudamente — Vos quedate acá – le dijo la monja a Sofía y salió disparada del baño metiéndose en otro Mateo se topó en la puerta con una alumna que entraba y se quedó mirándolo — Me equivoqué – mintió En el otro recreo, Sofía y Mateo hablaban de lo ocurrido. — ¿Me vas a contar? – le decía Mateo — ¿Que queres que te cuente? – reía Sofía — Como convenciste a la monja de esto — La verdad es que desde que te vio, está con ganas de probar tu pija

