Por último, Mostesquieu se separa abiertamente de los teorizados políticos de su tiempo a la hora de despojar la teorazacion política del estudio del descubrimiento Formación del contrato social. Se opone política y metodológicamente a ellas. Es absurdo preguntar por el estado natural y la elaboración del contrato, ya que lo importante no es juzgar el hecho por la ley y proponer un fin a las sociedades humanas, sino buscar la extracción de principios, basados en la naturaleza de las cosas, contentándose con tratar con la ley positiva de los gobiernos establecidos. El origen de la sociedad a través de la descripción del estado natural y el Como nos ha dicho althusser, es negarse a someter el material de los hechos políticos a principios religiosos y morales, negarse a someterlo a los conceptos abstractos de la teoría del derecho natural, que no son más que juicios de valor disfrazados. En realidad, elimina prejuicios y abre el camino real de la ciencia.
Montesquieu distingue entre la naturaleza de cada gobierno — lo que lo hace — y su principio — lo que lo hace actuar. Hay tres tipos básicos de gobierno: republicano, monárquico y no óptico.
La primera admite dos matices: la república democrática – el poder soberano es ejercido por el pueblo colectivamente, y su principio es la virtud cívica – y la república aristocrática – el poder soberano pertenece a un cierto número de personas. Y su principio básico es la moderación en el uso de la desigualdad
El gobierno monárquico, o el gobierno de uno, es en el que gobierno un monarca según las leyes fundamentales que se ejercen gracias a los poderes intermedios. El tribunal de justicia de las comunidades europeas es competente para pronunciarse con carácter prejudicial sobre la interpretación del derecho comunitario. Su principio es el honor, no sólo del príncipe, sino de aquellos alrededor de él en los poderes intermedios. Su modelo no se encuentra en fénelon o bossuet y su principio de la virtud del príncipe cristiano. Ni en los ilustrados, sino en boulanvilliers y el liberalismo aristocrático. El gobierno alce es condenado o montesquieu, ya que gobierna sin reglas, ni leyes. El viaje hecho por montesquieu a inglaterra en los años 1729-1730 fue muy útil. Sus notas sobre inglaterra muestran lo mucho que aprecia la libertad que disfrutan los ciudadanos ingleses. Reconoció que inglaterra es el país más libre del mundo porque sólo allí el poder ejecutivo del rey está sujeto a un control efectivo que lo limita. Verifica las ventajas de la libertad, que permite a la naturaleza humana expresarse con toda su originalidad.
La investigación histórica y jurfdica de finales del siglo xix y principios del xx afirma que el ideal político de montesquieu coincide con un régimen en el que está representada la separación de poderes; El ejecutivo, los ministros, la legislador-cámaras alta y baja, y los magistrados. Cada poder abarca una unción apropiada: ejecutar las leyes, legislar, y juzgar sin interferencia
Sin embargo, los estudios de eisenmann, ratificados por althusser, han modificado esta tesis, al punto de considerarla como un mito. Si se estudia atentamente el libro xi del espíritu de las leyes, se observa que no hay nada dicho arriba, ya que las interferencias entre los poderes son constantes. En ningún momento se puede hablar de separación de poderes, sino de combinación, fusión y unión de estos poderes. «E) órgano legislativo […] ] siendo compuesto de dos partes una encadenará a la otra yo.. J, todos los decretos estarán sujetos al poder ejecutivo, que a su vez estará sujeto al poder legislativo. Los tres líderes son […] ] distribuido y moldeado. ‘) orden del día de la próxima sesión: cf. Acta.
El poder judicial se convierte en un poder nulo, por lo que los dos restantes se componen de tres potencias: el rey, la cámara alta y la cámara baja. El estudio de la combinación de tres poderes (rey, nobleza, pueblo) plantea a montesquieu más un problema de relación de fuerzas políticas que un problema jurídico de legalidad.
Desde este punto de vista, la famosa separación de poderes no es más que la distribución ponderada del poder entre poderes dados. Sabiendo a favor de quién se hace la distribución, también conoceremos las inclinaciones preferenciales de montesquieu sobre quién debe caer la fuerza del poder. Para ello, nada mejor, dice althusser, que saber cuáles son las interferencias excluidas de un poder sobre otro: si se consideran las fuerzas reales existentes de la época, hay que llegar a la conclusión de que la nobleza gana, con este proyecto, dos ventajas considerables; Como clase, se convierten directamente en una fuerza política reconocida en la cámara alta; Y también, tanto por la cláusula que excluye del poder real el ejercicio del juicio como por la que reserva este poder a la cámara alta cuando se trata de nobles, se convierte en una clase cuyo futuro personal, posición social, privilegios y distinciones están garantizados contra las empresas del rey y del pueblo… Las condiciones de permanencia de una clase decadente, a la que la historia ya había arrancado y disputado sus viejas prerrogativas, no podían estar mejor aseguradas.
J.-j. Rousseau es el representante más significativo de la teoría del contrato en el siglo XVIII.
Comienza invirtiendo los términos de la teoría del contrato de Hobbes. El pesimismo del autor de leviatán se traslada del estado natural al estado civil.
Es la sociedad la que desafía al hombre. El estado natural del hombre es pacífico y virtuoso. El “estado de guerra” viene con la coexistencia propia del “estado social “. Sin embargo, el hombre no puede subsistir siempre en el estado de naturaleza: “supongo que los hombres han llegado a un punto en que los obstáculos que se oponen a su conservación en el estado de naturaleza son superados por su resistencia a las fuerzas que cada individuo puede emplear para mantenerse en este estado. Este estado primitivo ya no puede existir, y la r**a humana parecería serlo si no cambiara su forma de ser.” Más que tú mismo y permanece tan libre como antes. Este es el problema fundamental, cuya solución reside en el contrato social.
Sin embargo, en el caso de Rousseau, esta total enajenación de la libertad en favor de la comunidad sigue siendo un spinoza: “al dar cada uno a todos, no das a nadie, y como no hay un solo asociado sobre el que no adquieras el mismo derecho que le das ati mismo, obtienes el equivalente de todo lo que pierdes, y más fuerza para conservar lo que tienes”.
La transición del estado natural al estado civil representa un cambio sustancial que afecta a las propias relaciones humanas. Si en Hobbes los derechos naturales se pierden con El Paso de un estado a otro, y en Locke se conservan, en Rousseau se produce una profunda transformación. La libertad y la igualdad, típicas del estado de naturaleza, se encuentran en el estado de la sociedad, Naturalizado. En el hombre se crea una nueva naturaleza que le permite superar la contradicción inherente al estado social entre sus inclinaciones individuales y sus deberes colectivos. Puesto que no es posible volver al estado de naturaleza, hay que buscar las condiciones que, en el estado actual, garanticen la libertad o la igualdad antes mencionadas en una nueva forma; En resumen, se trata de encontrar la base de un gobierno legítimo. El soberano de este gobierno es el "cuerpo del pueblo" y está formado por los individuos que lo componen, aunque constituye "un ser colectivo" cuya fuerza vinculante es la voluntad general. Este último concepto es sin duda el principal en la teoría política del contrato de Rousseau: "cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la dirección suprema de la voluntad general; Y recibimos a cada m*****o en cuerpo como una parte indivisible del todo. En el mismo instante, en vez de la persona particular de cada contratista, este acto de asociación produce un cuerpo moral y colectivo compuesto por tantos miembros como la asamblea tenga votos, que recibe de este mismo acto su unidad, su yo común, su voluntad y su voluntad.
La expresión “cuerpo moral” penetra En la idea de comunidad política. Eficaz En efecto, El Paso del estado natural al estado civil produce un cambio muy importante en el hombre; Deja de ser un animal estúpido y limitado para convertirse en un ser libre e inteligente y, de esta manera, escapa de la esclavitud de los apetitos para disfrutar del orden, la justicia y la ley. Es el momento en que el ser deja de ser hombre y gracias a esta moralización se convierte en ciudadano. De lo individual a lo colectivo, gracias a esa voluntad general
Pero ¿Qué es lo que hace que esa voluntad sea general? Rousseau advierte contra el error de confundir “voluntad general” con “voluntad de todos “: la primera se refiere sólo al interés común, y la segunda al interés privado y no es más que una suma de voluntades particulares. La voluntad general necesita estar en la mayoría, pero no es la cantidad lo que le da su carácter general, sino la calificación interna del bien que busca. La voluntad es en general, cuando quiere el bien común.
Y así vemos cómo la idea inicial de Rousseau se rompe desde su punto de partida. Su defensa del estado natural contra el estado civil se invierte. La “desnaturalización” aparece como una transformación positiva.
Como elevación de la vida humana a niveles muy por encima del “estado de naturaleza” : “lo que el hombre pierde por el contrato social es su libertad natural y un derecho limitado a todo lo que le atormenta y está a su alcance; Lo que gana es la libertad civil y la propiedad de todo lo que posee “.
Rousseau siempre distingue entre el estado civil perfecto, que sería un gran avance sobre el estado natural, y la realidad de que la sociedad civil es un proceso degenerativo y degenerativo del ser humano. El alma humana, dice, alcanzaría su máxima perfección en el estado civil “si los abusos de esta nueva condición no la degradan a menudo por debajo de aquella de donde procede”. »
Desde esta posición vemos que el pacto se construye sobre la voluntad general». Esto da lugar a un cuerpo político que es el depositario de la soberanía. No puede ser alienada, es indivisible, infalible y absoluta porque viene de donde viene. Esta voluntad general se expresa por y a través de la ley.
No es difícil concluir que, en Rousseau, estado y pueblo se identifican. Es el pueblo con su soberanía popular el que constituye el estado y puede controlarlo y cambiarlo. El pueblo no debe nada a los magistrados, ni a los legisladores o gobernantes, que son meros mensajeros de la voluntad popular. Los funcionarios públicos son servidores del pueblo. Es él quien hace que las instituciones políticas cambien o permanezcan.
Es el discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres el trabajo fundamental a comenzar en el pensamiento de Rousseau. En ella estudia el estado original de la naturaleza, la vida de la naturaleza, impetuoso, Solitario y libre, que sin embargo tiende a buscar la perfección, y esto se logra cultivando la tierra, asociándose con sus congéneres. En este momento se hace necesario compartir, engendrando la propiedad privada, que engendró la ambición, la avaricia, el odio y la hostilidad mutuas. J.-j. Rousseau lo ha escrito en uno de sus mejores pasajes: “el primero que, después de cercar un pedazo de tierra, pensó en decir ‘esto es mío’ y encontró gente lo suficientemente simple como para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¿Cuántos crímenes, guerras, muertes, miserias y horrores habría salvado la humanidad si, al destruir estanques o al arrasar el foso, hubiera gritado a sus semejantes: “cuidado con no escuchar a este impostor;? Estáis perdidos si olvidáis que los frutos son para todos y que la tierra no pertenece a nadie. “»
De ahí la necesidad de establecer magistraturas, que pasaron de ser electivas a la vida, en favor de un poder arbitrario. La desigualdad fue entronizada y, con ella, corregida. No es necesario volver al estado natural para volver a alcanzar la igualdad: basta con crear una nueva forma política que emana de un contrato con el que el ser humano, fusionando sus derechos con los de la colectividad. Los conservan intangibles.
La base del sistema democrático que hace el contrato se encuentra en la participación de todos los ciudadanos en la legislación. El ideal rousseauniano es el de una democracia directa, en la que la soberanía reside en el pueblo. Sólo el pueblo debe ejercerla y no puede delegarla en sus representantes. El gobierno y la soberanía están separados. Soberano es el pueblo; El gobierno es un administrador.
Es necesario un legislador cuya tarea principal no sea elaborar buenas leyes en sí mismas, sino examinar primero si las personas a las que están destinadas están en condiciones de soportarlas. La realidad hace que el sistema sea muy difícil de aplicar.
III Supuestos y características del estado liberal, sus principales modelos
La crisis del absolutismo y la génesis del liberalismo presentarán singularidades relevantes en cada país, haciendo muy difícil hablar de características comunes a todos ellos. Tal vez la única nota en común es la existencia de la burguesía como esa clase social en ascenso, que ya dominaba en los sectores económicos, comerciales y financieros, y que ahora va a ocupar el aparato estatal.
Cuando se trata de analizar los supuestos del liberalismo, debemos referirnos inevitablemente al proceso de consolidación del capitalismo. Así, mientras en el siglo xvi podemos hablar de la existencia del capitalismo premonopolista, que tiene un carácter financiero y no industrial, la primera revolución industrial, que apareció por primera vez en los países bajos y en inglaterra, iba a conducir a la transición real de una sociedad de clases a una sociedad de clases.
Anteriormente, y debido al auge económico del siglo xvi, habían surgido ciertos movimientos económicos, como el mercantilismo, que puede considerarse el primer movimiento de intervencionismo estatal. En efecto, el mercantilismo supone que el estado asume el control de la economía, creando espacios económicos, llevando a cabo determinadas políticas públicas en diversos sectores (costumbres de la población…) y configurando una economía organizada. El individuo pronto comienza a sentir el peso del estado. A esto no es extraño el nuevo concepto de trabajo surgido después de la reforma, así como las propuestas de la ética calvinista, estudiadas por el propio Max weber.
La aparición de la primera revolución industrial tiene sus causas en la expansión del comercio exterior, la existencia de una clase mercantil y la modernización de la organización industrial, lo que implica una transición del taller a la fábrica.
Esto conllevará una nueva distribución de la riqueza y, en consecuencia, de la influencia política, que llevará a una alteración de la estructura social, ya que las nuevas ideas chocarán frontalmente con las estructuras del estado, y una profunda modificación del sistema de valores, ya que, a partir de este momento, cuestiones como la seguridad personal, la garantía de la propiedad, la libertad de empresa, etc., se convertirán en valores decisivos.
Este nuevo sistema de valores era incompatible con el mercantilismo. Por eso aparecerán nuevos movimientos, incluidos los fisiócratas, que conducirán a la proclamación del liberalismo económico. Para garantizar el derecho de propiedad y la seguridad jurídica, algunos conceptos serán desarrollados por autores como Smith, malthus, ricardo (escuela de Manchester), según los cuales, como si surgiera un nuevo optimismo platónico, se afirmará que el individuo, al perseguir su propio interés, sirve a menudo más eficazmente al interés de la sociedad que si realmente tuviera interés en servirle. En resumen, la ley de la oferta y la demanda prevalece en el mundo económico Económica y política.
Ante esta situación, bastaba con adoptar ciertos postulados ideológicos que la justificaran. La ideología liberal, palabra de origen español, tiene en el protestantismo su antecedente. Como ha señalado b. Russell, la aparición del capitalismo primitivo implica la ruptura del sistema católico medieval, que conduce a posiciones relativistas e individualistas, ya que la determinación de la verdad tendrá un contenido individual y no social. Como ya hemos señalado, la libre interpretación de las sagradas escrituras es una clara manifestación de este enfoque.
Al mismo tiempo, el naturalismo revolucionario, expresado en nombres como grocio. Watel, pufendorf, establecerá gradualmente que la base del orden natural del mundo es el hombre, lo que conducirá a posiciones individualistas, como se refleja en los planes de constant o von Humboldt.
Es decir, la supremacía de los postulados individualistas sobre los colectivos, la salvaguardia de la libertad individual y la limitación del poder político pronto se convirtieron en valores sagrados. El paralelismo entre el orden económico y el orden político es cada vez más evidente, en la medida en que, como se ha dicho en referencia a los precedentes del ágora ateniense, la competitividad de los candidatos en las elecciones ha desangrado la de los vendedores en el mercado. Las discusiones parlamentarias se parecen a las discusiones de negocios
Los orígenes del liberalismo están vinculados a tres procesos revolucionarios, el inglés del siglo xvi, el americano y el francés del siglo xvi. Aunque los enfoques teóricos de estos procesos son similares, lo cierto es que cada uno de ellos tiene sus propias características y cada uno de ellos contribuirá también a configurar elementos para la formación del estado liberal.
Como ya hemos dicho, el primer liberalismo es el inglés y el holandés. Este liberalismo, basado en la tolerancia, trata de reflejar los intereses de las clases comerciales. Ahora la revolución inglesa, la revolución “gloriosa”, presentará sus características peculiares, que la diferenciarán marcadamente de las otras dos. En primer lugar, está notablemente avanzado en más de un siglo. En segundo lugar, es un proceso revolucionario al estilo inglés, que implica una adaptación continua de las instituciones al nuevo sistema de valores imperante.
El proceso revolucionario norteamericano, que se apoya en las mismas fuentes ideológicas que los otros dos, presenta también sus propias singularidades. En las colonias norteamericanas hubo un conflicto socioeconómico importante. En un orincipio, las colonias eran simples empresas mercantiles, creadas por individuos o compañías, cuyo control fue reemplazado más tarde por la corona. Ahora bien, la subordinación de las colonias, económicamente hablando, se contrastaba con un importante desarrollo capitalista, similar en muchos casos al de la metrópolis misma. Al mismo tiempo, oleadas sucesivas de inmigrantes les habían traído el espíritu de tolerancia y libertad por el que habían sido expulsados de europa (disidentes anglicanos, hugonotes …). En otras palabras, el espíritu del capitalismo protestante europeo se radicalizó, encontrando un importante caldo de cultivo en las colonias americanas, donde la defensa de los derechos naturales, anteriores al estado, el principio de representación en el parlamento y la relación directa de cada colonia con la metrópolis, se convirtieron en postulados inenunciables. Al mismo tiempo, había situaciones favorables que no existían en europa, como la ausencia de una aristocracia feudal, la introducción de la tolerancia religiosa en las comunidades de los primeros pobladores, etc.
Finalmente, el proceso francés, la revolución liberal por excelencia y la que ha tenido mayor proyección mundial, está en deuda con los dos anteriores, cuyos postulados teóricos asumirá y dará a conocer racionalizándolos. Ahora bien, en el proceso revolucionario francés se iban a producir, en el mismo momento histórico, dos propuestas liberales de diferente importancia que, al final, iban a caracterizar la evolución posterior del liberalismo. Montesquieu y sieles, por una parte, y Rousseau, por otra.
Pero lo importante es subrayar que la revolución francesa implicará un nuevo fundamento ideológico del estado. Planteará todos los grandes problemas (doctrina de la resistencia y de los derechos humanos, limitación del poder político, la nación Representación política) que caracterizará la evolución del estado liberal, como abstracción teórica de una serie de formas políticas que se generan durante el proceso secular desarrollado desde el mercantilismo a la libre competencia,
En virtud de todo lo anterior, y teniendo en cuenta la singularidad de cada proceso revolucionario y de cada país, especialmente en lo que respecta a españa.
Podemos intentar establecer una serie de características comunes al estado liberal
1) Es un estado individualista, que implica una configuración del estado como organización al servicio del individuo, caracterizado por un fuerte relativismo que no tolera la existencia de ninguna organización intermedia entre el estado y el individuo.
En contraste con el sistema medieval de poliarquía, el estado liberal se caracteriza por la antinomia entre el estado y la sociedad, a la que habían contribuido la doctrina del orden natural y las teorías del pacto social. Así como el absolutismo implica una transformación de las relaciones corporativas en relaciones de dominación, el estado liberal abogará por una aguda separación entre la sociedad civil y el estado, considerado el mal menor.
2) Es un estado abstencionista, haciendo realidad el principio del laissez-faire Faire, laissez passer; Le monde va DE lui-meme, DE la escuela DE Manchester. Este Un enfoque, contrario a las teorías mercantilistas, ya había sido defendido por el movimiento fisiocrático, según el cual el estado no está legítimado para alterar el orden natural de las cosas, y la sociedad y la economía tienen su propia dinámica, siendo las leyes del mercado un mecanismo corrector suficiente para producir los reajustes necesarios.
El pensamiento fisiocrático, origen del concepto de opinión pública, configurará el estado como algo neutro, como un mal necesario, como un elemento insolable a la estructura social. Para evitar el mal de estado, continúan, sus estructuras deben producir la menor interferencia social y limitar lo menos posible al individuo. Posteriormente, este enfoque neutral del estado será criticado.Desde posiciones marxistas, destacando que en el estado liberal se reproducen las relaciones de dominación típicas del absolutismo.
3)
es un estado nacional, en el que, a diferencia de las tesis absolutistas que atribuían al rey la personificación del estado, ahora será éste el que personifique la nación, categoría conceptual que pasa a ocupar el lugar del soberano.
Ahora bien, la nación no es la totalidad de los ciudadanos, sino una entidad abstracta que, al final, se identificará con una determinada clase social, la burguesía. En este sentido, las propuestas de siey parecen categóricas. El concepto de nación surge como un concepto burgués. Y lo que puede parecer más contradictorio, como el mismo ayala ha mostrado entre nosotros, es que la burguesía, después de desbancar ala clase que había estado dominando el aparato estatal. Lejos de fortalecer su aparato político e incorporarlo a sus intereses, lo que hace es, con un enfoque absolutamente idílico y platónico, debilitarlo e incluso tenderlo a destruir. Cuando se produzca la primera crisis del estado liberal, principalmente como resultado de los postulados marxistas, la burguesía abandonará su idealismo platónico y se fortalecerá bajo la presión de las nuevas clases.El aparato político del estado, apropiándose de él, rechazando la tesis abstencionista y configurando un estado fuertemente intervencionista.
4) Es un estado de derecho. El estado liberal, además de ser un estado abstencionista, debe ser un estado débil, en el que el principio de limitación de los poderes públicos se convierta en una regla esencial. El concepto de constitución aparecerá así como un límite a la acción del poder político del estado.
Esta idea de limitación se refleja en el famoso artículo 16 de la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano: «en cualquier país donde los derechos y libertades no estén garantizados y no se reconozca la separación de poderes, no existe constitución». Esta concepción liberal y burguesa de la constitución está también impregnada de gran idealismo. Los liberales europeos creían que la limitación de la acción de los poderes públicos estaba garantizada por el reconocimiento de una serie de derechos naturales, anteriores al propio estado, y por la técnica de la división de poderes. Contra ellos, los liberales estadounidenses más pragmáticos acuñarán la idea de la constitución como la norma jurídica suprema, un concepto que, en principio, los liberales europeos no considerarán necesario. Sólo cuando se produzcan los primeros ataques al sistema liberal se incorporarán las tesis americanas de la constitución como norma jurídica suprema. Pero será a mediados del siglo xx, cuando el estado liberal clásico estaba a punto de desaparecer.
5) Finalmente, el estado liberal es un estado representativo. Frente a la tesis del mandato imperativo de la edad media, los liberales se vieron obligados a dar forma a la tesis del mandato representativo, que, como el propio kelsen señaló, contenía una buena dosis de tautología.
De hecho, el propio concepto de representación sigue siendo una verdadera ficción, porque los representantes no representaban a nadie más que a sí mismos. Este concepto de representación será cuestionado por los dos liberalismos que coexisten en el proceso revolucionario francés. Frente a la tesis del mandato representativo, surgen los defensores de las instituciones de democracia directa, suscitando una polémica doctrinal (condorcet) que perdurará durante todo el siglo xix, hasta la consagración definitiva del sufragio universal. A partir de ese momento, los partidos fascistas y conservadores serán los principales defensores de las instituciones de democracia directa.