Abril.
Había dejado de respirar para ese punto, y pude sentir cómo mis bragas estaban extremadamente húmedas. Estaba empezando a dudar de lo que era y no correcto con el padre de mi novio… Sin embargo, acabé dejándome llevar por la lujuria en el momento que respondí:
- S-Sí… quiero hacerlo.
Y entonces mis manos fueron instantáneamente hacia su polla, y me quedé sorprendida de mí misma cuando ya me encontraba rodeando su grueso falo con mis manos y lo estaba masturbando suavemente. Estaba caliente, era venoso y palpitaba como mi coño lo hacía por ese hombre maduro.
De pronto, y sin que me diese cuenta en ese momento nos empezamos a besar desesperadamente. El metió su lengua dentro de mi boca, mientras yo le movía la polla. Él quiso meterme la mano por debajo del pantalón pero le dije que no podía hacer nada porque tenía la regla. Que se relajara y disfrutara. Pero que otro día me debía una recompensa por la mamada que estaba a punto de hacerle, misma en la que tuvimos que dejar de besarnos para que pudiera colocarme de rodillas, ubicada entre sus gruesas piernas abiertas.
Le empecé a tocar muy suavemente, el prepucio con la punta de mi lengua se lo lamí de arriba abajo así durante un buen rato y noté que su polla iba creciendo un poco más… Cada vez que le lamía el prepucio iba abarcando un poco más de zona con mi lengua. Comencé a lamerle muy despacio el glande…Su polla ya estaba a reventar de dura. Estuve un buen rato repitiendo ese proceso, así conseguría la máxima excitación del Sr. Peterson y una cosa que me encantaba…Que su polla comenzara a escupir precum del orificio de la enorme cabeza, misma que yo estaba lamiendo con mi lengua y lo escurría por todo el falo.
En ese momento el Sr. Peterson me tomó de la cabeza y me empujó hacia su polla, pero yo no me la quería meter todavía. Así que le dí un manotazo a mi suegro con la mano, y después me quité la parte de arriba y también el sujetador para que pudiera disfrutar de una buena paja como yo sabía hacerla. Mi suegro se quedó embobado como un niño, mirando fijamente mis redondos y pálidos pechos, que no eran muy grandes pero tan poco tan pequeños. Eran del tamaño necesario para poder hacer una paja rusa.
Ahora había una parte que me gustaba mucho…, y era comenzar tocando con mis pezones el glande y restregarle muy suavemente con ellos… Mis pezones se impregnaron de su liquido preseminal y después sujeté mis pechos y con ellos mismos empecé a hacerle la dichosa paja rusa con mis tetas, ubicando su gorda polla dentro de mis senos, y comenzando a pajearlo de esa manera.
El Sr. Peterson gemía roncamente, y llevó la cabeza hacia atrás con las pupilas dilatadas y esa mirada de morbo que tanto me encantaba. Parecía que estaba disfrutando de mi paja, y por eso comencé a frotar su polla entre mis tetas con un ritmo más frenético y rápido, provocando que la fricción que hacía le arrancase gruesos gemidos que me hacían mojar más el coño.
Después volví con mi boca a su polla…Ahora empece a lamérsela, sin tocarla, desde su comienzo hasta el glande, arrastrando la lengua y haciendo una leve presión, siempre de abajo hacia arriba. Me gustaba echarle mucha saliva en el glande y quitársela cuando subía con mi lengua.
Hasta que por fin llegó el momento de empezar a metérmela en la boca. Puse mis labios al comienzo de su polla y fui bajando muy despacio introduciéndome, solamente, su glande en mi boca. Y de esa manera subí suavemente muchas veces. Cuando tenía su glande en mi boca, de vez en cuando, se lo lamía con mi lengua igual como si fuera una paleta.
- A-¡Abril!, oh si, joder cariño, sigue así, s-sigue- el escucharlo gemir me motivaba más, y si obtenía palabras dulces a cambio de lo que hacía, entonces debía de lograr algo mejor que "cariño”, así que me separe de su pene entonces, tome aire, e intente tomar todo lo que pude en mi boca, relajando mi garganta y dejando pasar un buen trozo en mi cavidad bucal.
El Sr. Peterson me tomó por la nuca mientras acariciaba mi cabello y movía las caderas, saqué su m*****o de mi boca con un "plop" viniendo de este y bajé a sus bolas, lamiendo y masajeándolas, deleitándome con los gemidos que ese hombre maduro hacia. Comencé a subir de nuevo por su falo, recorriéndolo totalmente con mi lengua y usando gentilmente mis dientes.
Al cabo del rato haciendo esa operación y observando como el Sr. Peterson se retorcía de placer decidí que había llegado el momento de sacarle todo el semen que llevaba dentro. Yo no quería que mi suegro me dijera cuándo se iba a correr. En una buena mamada la chica lo tiene que adivinar por el jadeo, el movimiento del chico y por cómo se le hinchaba la vena de la polla.
Y el papá de mi novio estaba a punto de venirse.
Empecé a meterme un poco más agresivamente su polla en mi boca con movimientos continuos y más acelerados de arriba abajo y de abajo arriba.
De repente, noté como el cuerpo musculoso de mi suegro se volvía rígido, su respiración se aceleró violentamente y su rostro era de un orgasmo profundo que estaba viniendo. En ese momento para mejorar la intensidad de las sensaciones…Es decir del orgasmo de mi suegro. Bajé el ritmo que hacía con mi boca, muy lentamente, eso produjo una eyaculación fortísima y un jadeo excepcional de su parte. El semen inundó mi boca en chorros, y yo cerré los ojos mientras que me deleitaba de los gruesos gemidos de mi suegro. Manteniendo su pene dentro, porque siempre recibía el semen en la boca… Para así no desperdiciar ni una sola gota.
Cuando el Sr. Peterson terminó de correrse y me dí cuenta de que su rostro se había vuelto completamente relajado, y los músculos de su cuerpo dejaron de marcarsele terriblemente. Saqué su pene de mi boca, succionando fuerte hasta dejar el falo seco, escuchándose un “plop” cuando lo hice. Él jadeó, y yo me quedé ahí de rodillas, mirándolo a los ojos como una zorra.
Y entonces cuando nuestras miradas se encontraron, yo sonreí con la misma malicia que él lo hizo conmigo, y para demostrarle que era una buena chica me tragué el semen sin asco alguno frente suyo.
El Sr. Peterson sonrió, y me acercó a su rostro tomándome del mentón y besándome fuertemente en los labios.
Un beso que no duro demasiado puesto que enseguida escuchamos cómo la puerta de la entrada se abría en ese momento. Él se apartó de mí rápidamente acomodándose la ropa, y corrió a la entrada para recibir a su esposa y a mi novio, en un intento de distraerlos para que no me encontrasen así.
Por eso tuve tiempo de correr al baño del pasillo y encerrarme ahí para acomodarme la ropa y actuar con naturalidad.
Y entonces cuando terminé y salí de nuevo me encontré con mi novio, quien terminó abrazándome y besándome en la boca. Mientras que su padre estaba detrás suyo, recostado de la pared, sonriéndome con picardía.
Y sin darme cuenta, en ese momento... Me volví la puta de su padre.
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¡Hola gente linda de Internet! Espero que les esté gustando como van estos relatos eróticos, y que sí es así me lo hagan saber en los comentarios. Me gusta ver a los lectores involucrados con mis historias, y no quiero que esta antología sea al excepción uwu.
¡Saludos a tod@s!