CAPÍTULO XVI Las sorpresas con Solomon parecían no terminar; esta vez sorprendió a Selene con el lugar que eligió para cenar. Debido a la personalidad y actitud del joven Volkov, podría esperarse que sus gustos fueran extravagantes; pero todo alrededor de Solomon no parecía ser lo que la gente percibía a simple vista. Eligió un sencillo y pintoresco restaurante de comida italiana cerca del muelle; el ambiente en aquel lugar era acogedor. La arquitectura y decoración obedecían al estilo barroco; las velas colocadas brindaban una iluminación tenue e íntima, dándole el toque especial al sitio. —Es hermoso —exclamó Selene admirando el lugar. —Me alegra que sea de tu agrado. — Jamás me hubiera imaginado un lugar así en la ciudad. —Es uno de esos tesoros que somos afortunados de encontrar

