Capítulo 3- La decisión final

902 Words
Siria. El ruido en la sala era ensordecedor. Las risas, las voces cruzándose, la música de fondo... todo se sentía tan lejano, como si me estuviera ahogando en una multitud que no comprendía nada de lo que estaba pasando dentro de mí. Lo que acababa de ocurrir con Matt seguía martillando en mi mente. Nos habíamos peleado de nuevo, una pelea más de las tantas que ya habíamos tenido, pero esta vez sentí que algo se rompía de verdad. Él siempre tenía esa forma de hacerme sentir como si yo fuera la culpable, como si mis emociones fueran un inconveniente. No podía seguir ignorando lo que veía. Ya no había espacio para seguir negando lo que mi corazón gritaba a cada momento. -"¿Qué te pasa ahora?"- Su voz sonó como un susurro afilado. "No puedo más con esto, Matt. No somos buenos juntos. No sé cuánto tiempo más pueda seguir así", le dije, tratando de que mis palabras no se quebraran. Su risa no fue divertida, ni cálida. Fue vacía, y eso me dolió más que cualquier otra cosa. -"¿Otra vez con esto? ¿Ahora te quieres hacer la interesante con mi amigo, Sira?"- La acusación me hizo encogerme, pero no vacilé. No podía. -"No tiene nada que ver con Gael, ni con nadie más. Esto es sobre mí."- Sus ojos se entrecerraron, pero se mantenía firme en su postura, como si estuviera esperando que todo volviera a la normalidad de alguna manera. -"Siempre decimos lo mismo, Sira. Sabes que esto no dura, lo sabes."- -"No va a durar más, Matt. Esta vez es definitivo. Estoy cansada de volver siempre al mismo punto. No te quiero, no quiero esto."- Mi voz se quebró un poco, pero no me detuve. No podía. -"¿Qué, entonces? ¿Ya no te interesa nada de lo que teníamos?"- -"Lo que teníamos... nunca fue realmente nuestro, solo un montón de promesas vacías y momentos que me hicieron sentir insegura y rota. No puedo seguir aquí, Matt."- Matt, por primera vez, pareció un poco perdido, casi confundido. Me miró como si fuera imposible que yo tomara esa decisión, pero no estaba dispuesta a seguir en una relación que me estaba desgastando. -"No quiero que sigas haciéndome sentir que todo esto no ha sido nada, que no te importa, Sira."- Pero yo ya no podía quedarme callada. -"No quiero volver a hacerlo, no quiero volver a intentar. Ya no."- Con esas palabras, me di la vuelta, dejando a Matt atrás. Sabía que él intentaría detenerme, que me llamaría, pero esta vez estaba lista. No iba a regresar. El aire fuera de la sala me recibió de manera fría y refrescante. Necesitaba algo que me liberara del peso de esa conversación. Caminé unos pasos más y me apoyé contra la pared, respirando profundamente para intentar calmarme. Todo me pesaba, pero al menos ya no sentía que estaba ahogándome. —"¿Todo bien?"— una voz familiar me sacó de mis pensamientos. Gael estaba allí, mirando hacia el suelo y luego alzando los ojos hacia mí con su expresión habitual, fría, distante, pero algo en su mirada me hizo detenerme. —"Todo genial," le respondí, aunque la mentira se sintió amarga en mi boca. —"No parece," dijo Gael, sin mover una ceja. Había una franqueza en sus palabras que no me sorprendió, pero sí me incomodó. "Si todo estuviera tan genial, no estarías aquí, ¿cierto?" La tensión en mi pecho se acumuló, pero su actitud directa me hizo sonreír, aunque fuera un poco. —"¿Siempre tan sutil?"— le respondí, con una risita nerviosa. —"Solo digo la verdad."— Su tono no cambió, y me hizo darme cuenta de lo directo que podía ser, sin tratar de suavizar nada. La verdad era que me sentía vacía, pero también libre. La ruptura con Matt había sido algo que sabía que debía hacer, pero no esperaba que se sintiera tan liberador. Y al mismo tiempo, la idea de tener a Gael allí, tan observador y tan implacable, me hacía sentir una especie de calma extraña. —"No soy bueno dando consejos," dijo Gael después de un momento de silencio. "Pero, si te hace sentir así de mal, tal vez sea el momento de cortar de raíz." Mi mirada se encontró con la suya, y aunque su tono seguía siendo tan directo como siempre, había algo en sus palabras que me hizo pensar que, en el fondo, entendía más de lo que dejaba ver. —"Lo gracioso es que eso ya lo hice." —"No es gracioso," replicó, pero su voz no sonó cortante, sino como si en realidad estuviera considerando lo que acababa de decir. "Parece la decisión correcta." Por un instante, me quedé en silencio, mirando el vacío frente a mí, dejándome envolver por el viento fresco. Estaba cansada, pero también aliviada. —"¿Vas a quedarte ahí todo el día?"— me preguntó Gael, como si la pregunta fuera más bien una invitación a moverme, aunque no tuviera mucha confianza en que yo lo haría. Suspiré, dejándome llevar por el momento. —"No lo sé. ¿Te importa?" —"No."— La respuesta fue tan fría como siempre, pero la forma en que la dijo, sin ningún rastro de desdén, me hizo sentir que tal vez, de alguna manera, Gael sí estaba observando más de lo que quería admitir.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD