Capitulo 4

1020 Words
Mi novio era muy buena opción aunque no directamente porque el tuviera dinero. Su familia estaba en una posición económica favorable gracias a el trabajo de su papá y el dinero heredado de su mamá. Lo pensé porque gracias a eso el me cumplía cualquier capricho que le pidiera, me había acostado con el como premio aunque sin dinero o no el agrado por hacerlo con él existía. En esos momentos la idea era ir más allá de eso, no estaba hablando que él me comprara algo o me llevara a algún lado, la idea sugería que me diera dinero directamente para ya gastarlo en lo que fuera y eso sí lo veía un poco más difícil. No me lo imaginaba yendo con sus padres a pedirles dinero para dármelo a mi de manera semanal, quincenal o mensual, seguro eso solo sucedería si me casara con él, una idea que ambos íbamos a rechazar. Yo no quería casarme al menos no por ahora y estaba segura que él tampoco lo deseaba y ¿Obligarnos por un embarazo?, ¡Ni hablar! Yo no iba pasar por eso. Mis opciones se estaban reduciendo, ¿Qué tal el vender algo de contenido a gente depravada en r************* ? Esa idea me la había dado una amiga que lo hacía, según ella le iba bastante bien, vendía fotos y vídeos a desconocidos ocultando su rostro. ¿Qué podría salir mal en eso? Según ella solo había que complacer algunos gustos raros que te llegaban a pedir. Ideando estás cosas que en ese momento no se veían tan mal me acosté en mi cama, ahí dejé volar aún mas mi imaginación al visualizar que varios chicos guapos veían mi perfil (que aún no creaba) y que se enamoraban de mi. Me gustaban los chicos, me gustaba el erótismo y ¿Qué mejor sería a ganar dinero con estás dos cosas? Además podría recibir una propuesta aún mayor, un chico guapo y con dinero que me llevara con él. ¿No estaba llegando muy lejos? No para nada todo era posible si me mentalizaba. Yo era una chica bonita y con ayuda de mi maestra podría explotar aún más eso. Mi cuerpo era delgado, mi rostro agradable de ver, una combinación que robaba muchas miradas en la calle creo que si podría ganar dinero y hasta conocer a alguien interesante. Para lo único que no me consideraba buena era para tener o hacer poses sexis, pero no creía que fuera muy difícil todas las mujeres llevamos esa coquetería por dentro solo es cuestión de dejarla fluir. También podía recurrir a mis amigas y maestra que me enseñaran como hacerlo, como coquetear y tomar buenas fotos que generarán atracción. Toda esa situación me generó una excitación rara, tal vez el no tener nada más que hacer le indicó a mi cuerpo que era momento de tener placer. Mi v****a comenzaba a tener esa sensación y ese deseo de ser tocada, sentí un calor ahí abajo que me obligó a llevar mi mano hasta ahí. Comencé a tocarme imaginado la gran cantidad de chicos guapos que se acercarían a mi de este modo y en las múltiples formas en que podría utilizarlos. La primera y la que más me importaba en ese momento era la s****l, tantos hombres con los que deleitarme para darme placer, al pensarlo la velocidad de mi dedo aumentaba provocando que se empezara a humedecer más. Con ese ritmo mis pensamientos se iban alejando más en la obscuridad de la lujuria. Luego pensaba en el dinero que podía ganar y así hacer lo que quisiera. Trataba de evitar pensar que no todos serían guapos y ricos, habría algunos que no serían agradables mientras que otros solo buscarían saber de mí. Algunos mayores pero guapos, esos aún pasaban siempre y cuando tuvieran dinero, conocía algunos que podrían pasar la prueba, amigos de mi padrastro, algunos conocidos de mis amigas, personas que había observado en las r************* , todos ellos era ejemplos claros de lo que me podía esperar. A mí mente llegó una imagen de mi misma vestida de gata negra, se me quedó eso presente porque mi amiga me dijo que se lo había comprado para complacer a su pareja. Me vi con esas mayas rasgadas, con esa blusa pegadita color n***o y con el antifaz que ocultaba mi presencia. Me vi haciendo algunas poses sensuales para tres hombres guapos que estaban esperando en la cama por mí. Me acercaba a ellos y uno me despojó de las mallas mordiendome las piernas mientras las acariciaba. Después los otros dos se avalanzaban a mi para besarme en los labios y en mis mejillas. Me estaba excitando demasiado y todo mi cuerpo lo sentía por completo. Presionaba fuerte y velozmente para intentar llegar y así liberarme. Conforme la intensidad aumentaba también lo hacían mis pensamientos eróticos al sentir como los tres me hacían suyas, me penetraban tan deliciosamente en un ritmo casi perfecto pero ni así podía llegar. Los tres me hacían suya mientras yo los besaba y dejaba que sus brazos me apretaran muy duro. Pero el mejor momento estaba por llegar. Mi padrastro apreció de la parte de atrás y los tres de quitaron, era tanto como respetar la posición del maestro para que les diera una lección. Yo me imaginé esperándolo en la cama recargando mis piernas en la colchón y mis manos delante. El se acercó y con sus manos agarró mis glúteos para ponerme firme. Imaginar que sentía sus manos en esa posición fue muy gratificante. Después el de bajaba el pantalón librando el camino para que su m*****o saliera y se encontrara con mi cuerpo. Con sus manos lo llevó hasta mi parte y comenzó a penetrarme lento pero duro. Era increíble como mis manos y la imaginación podían darme tanto placer. El me siguió penetrando mientras aumentaba más la velocidad a cada instante lo mismo que yo con mi dedo que no dejaba de moverse, estaba lista para llegar solo faltaba ese plus y tuvo que llegar moviendo mi mano diferente haciendo los movimientos que imaginaba con mi padrastro.
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