Capitulo 20

1997 Words

George Aquel día que salí del departamento mientras María Fernanda decidía irse, no voy a mentir, sentí muchas ganas de detenerla, asegurarle que jamás haría lo que mi madre me había pedido. Pero no podía hacerlo; no podía detenerla porque ella merece ser feliz, y esa felicidad no se la puedo dar yo. Cuando regresé al departamento, entré a su habitación; no había absolutamente nada de ella, incluso parecía que jamás había estado en esa casa. Salí de su habitación y me senté en el sillón de la sala, pensando: ¿ahora qué haré? Si le llamo a mi madre, me va a decir que soy un completo idiota, pues jamás debí decirle su plan. Estoy tan metido en mis pensamientos que ni siquiera me había dado cuenta de que mi teléfono estaba sonando. Cuando miro la pantalla, es mi suegro, o el que era mi sueg

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD