5. Entre susurros y promesas.

733 Words
Esa noche, me sorprende con un mensaje. Es corto, directo, y hace que mi corazón se acelere: “Ven a mi oficina. Ya.” Intento calmarme mientras camino hacia allí. La oficina está en penumbra, iluminada solo por la tenue luz de una lámpara en el escritorio. Él está de pie junto a la ventana, observando la ciudad desde el piso alto, y me quedo inmóvil, atrapada por la imagen de su silueta. —¿Necesitaba algo, señor McNamara? —pregunto, aunque mi tono irónico traiciona el intento de formalidad. Él se da la vuelta y sonríe, con ese aire de suficiencia que a veces me vuelve loca. —Magnus —corrige, en un tono grave y bajo—. Aquí, sólo soy Magnus. Avanza hacia mí, sus pasos resonando en la quietud de la noche. Mi respiración se acelera, y cuando llega hasta mí, siento como si el mundo se detuviera. —Sabes… he estado pensando en ti todo el día —confiesa, y su voz tiene un tinte vulnerable que no esperaba. —¿En serio? —pregunto, y una sonrisa irónica cruza mi rostro. Él rara vez se permite mostrar otra cosa que no sea confianza, y que lo haga ahora me hace sentir que tengo algún tipo de poder. —No te rías. No sabes lo que es esto para mí, Daniela. No soy el tipo de persona que se permite… distracciones —admite, y sé que cada palabra le cuesta, que cada palabra es una batalla que libra consigo mismo. —Quizás es eso lo que necesito ser —digo, sintiendo una mezcla de coraje y locura—. Una distracción en tu vida perfecta. Él sacude la cabeza y me agarra por la cintura, atrayéndome hacia él. —No eres sólo una distracción. Y no tienes idea de lo que me haces sentir. Este… este lío en el que me has metido, Daniela, es demasiado —susurra, y antes de darme cuenta, sus labios se encuentran con los míos en un beso profundo, intenso, que me consume. Nos dejamos llevar por el momento, y toda la formalidad que mantenemos en la oficina se desvanece. Sus manos recorren mi espalda, y yo enredo mis dedos en su cabello, perdida en el deseo que él despierta en mí. Después de esa noche en su oficina, nuestra relación se vuelve una danza constante entre lo profesional y lo personal. Nos encontramos en los pasillos, intercambiamos miradas, rozamos nuestras manos cuando nadie nos ve, pero mantenemos las apariencias frente a los demás. Para el mundo, sigo siendo su torpe asistente, pero en esos momentos robados, Magnus y yo somos mucho más que eso. Sin embargo, no puedo evitar sentir que esto es un juego que eventualmente nos explotará en la cara. La gente en la oficina empieza a hablar, y aunque intentamos ser discretos, a veces nuestras miradas se traicionan. Una tarde, mientras reviso unos documentos, uno de mis compañeros de trabajo, que parece disfrutar de los chismes, se me acerca. —He notado que Magnus te llama a su oficina bastante seguido últimamente, Dani —dice con un tono burlón—. ¿Todo bien? Intento reírme y darle la vuelta al comentario, pero la sospecha en sus ojos es evidente. Me doy cuenta de que, si seguimos así, tarde o temprano todo el mundo lo sabrá. Esa noche, hablo con Magnus. Le explico mis temores, pero él simplemente sonríe y me acaricia el rostro. —Déjalos hablar. A mí no me importa. Lo único que me importa… eres tú. Sus palabras me desarman. Magnus siempre ha sido un hombre seguro, acostumbrado a enfrentar cualquier problema sin titubear, y aquí está, diciéndome que no le importan los rumores, que estoy a salvo con él. Sin embargo, en el fondo, sé que este no es un final feliz. Magnus no es el tipo de hombre que se conforma con una relación normal, y yo no soy alguien que pueda encajar en su mundo perfecto y calculado. A pesar de eso, me permito disfrutar el momento, dejando de lado el miedo y entregándome completamente a este amor imposible que se ha vuelto lo más importante de mi vida. Pero, como suele suceder, el destino tiene otros planes, y muy pronto, algo sucederá que pondrá a prueba esta relación, haciéndonos cuestionar hasta qué punto estamos dispuestos a luchar el uno por el otro.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD