Capítulo 8: De regreso a San Antonio.

1015 Words
POV Iván Iván: Voy de regreso a la ciudad, tenemos un problema abuelo. Abuelo: ¿Tenemos o tienes? Iván: No estoy bromeando, hablaremos cuando llegue, no es seguro. Las palabras mágicas fueron dichas, ya no era necesario decir más sobre el tema. Para que hablar cuando el enemigo se encontraba cerca, y con cara desconocida, veamos de donde viene todo esto; veamos quien quiere nuestras cabezas como para meter gente a mi empresa. No pienso perdonar a nadie, así sea el mismo San Pedro, me asegurare de que pague por todo el daño que está haciendo. Antes de meterse conmigo o con mi familia, debieron pensar muy bien las consecuencias, ahora solo me preocupa aterrizar con bien en San Antonio para mover todas las fichas que necesito y dar con el responsable. — ¿No vas a decir nada, Iván? te noto muy pensativo desde que subimos a este avión. — ¿Cuánto personal de confianza tenemos en la empresa? — ¡Qué! me pondrás a trabajar despues del tremendo susto que acabo de pasar, ¿te volviste loco? —No estoy bromeando, esto es muy serio. Esos tipos no se tentaran el corazón para acabar con nosotros, debemos de actuar deprisa y tener claro lo que se nos viene. Me gustaría seguir explicándole a detalle lo que podría pasar, pero el tiempo era justo para dar con alguna información. Creo que entendió el mensaje al verme serio como siempre y enfrascado entre papeles de la empresa, estaba revisando de nuevo todo lo que me hicieron llegar para la selección de la mina, así como los documentos que Paul nos entregó. Era importante conocer dónde está el error, ¿Cómo fue posible que no me diera cuenta del engaño? —Esta es la lista de las personas que estuvieron en la reunión ese día, Iván. Al parecer todos son Gerentes de áreas y responsables de proyectos importantes de la empresa, correré la información en el programa de la computadora, para cuando lleguemos a la Ciudad estoy seguro que tendremos lo que necesitas. —De acuerdo, contacta a Marlon, que refuerce la seguridad de todos en la casa y la nuestra. Seguramente ya están enterados de lo que sucedió e irán por nosotros en cuando aterricemos, no dejes a nadie sin protección, Camilo. —Dalo por hecho, también me ocupare de mi familia y de Paul. —Trata de que sean muy discretos con su vigilancia, ya sabes que mi madre odia que la estén vigilando, al igual que mi hermana. —Te aseguro que tenemos a los mejores, por cierto, Iván. ¿Qué hacemos con Isabella? — ¿Hacer de qué? —Se te olvida que mañana empieza en la empresa y se convierte en tu asistente, no podemos dejarla sin protección o el abuelo nos fulmina a los dos si algo le llega a pasar. — ¡Demonios! no la recordaba, asegúrate de que entre al programa de protección y de inmiscuirla lo menos posible en nuestros negocios, hasta que tengamos todo resuelto. No quiero que me cause problemas en su primer día o que por su culpa tengamos un problema mayor. Es necesario que mi abuelo se entere de todo, sobre todo porque Isabella será una carga muy grande si no tengo cuidado con ella. Tal vez con esto, logre quitármela de encima y pueda estar tranquila en la empresa, mientras que ella se dedica a sus compras o a salir con sus amigas como siempre. La verdad que lo que haga no es de mi incumbencia, lo único que sé, es que la quiero lejos de mí, pero muy lejos. Tengo algunas lagunas sobre lo que pase ese día, no entiendo cómo fue que termine aceptando la propuesta que hizo, pero sobre todo, me pregunto ¿cómo fue que nos convenció a ambos? Esto es algo que debo de preguntarle también a ella, algo dentro de mí me dice que se ha hecho está pregunta las mismas veces que yo «Vaya que enredo» El resto del viaje cada uno la pasó sumergido en sus pendientes, la tarea que teníamos por delante era maratónica, para solo dos hombres, después de un encuentro desafortunado con los rusos. Paul: Enviare una información que es importante que revisen, estaré con ustedes el martes por la mañana. Camilo: Como siempre, huyendo de los problemas después de ocasionarlos. Paul: Hablare con mi hermana para que se haga cargo de la protección de Isabella, del resto se encargan ustedes. Creo que me acabo de perder, como que la hermana de Paul se hará cargo de la seguridad de su amiga. Hasta donde tengo entendido, esa chica no sabe ni manejar un arma, no entiendo cómo podrá cuidar a alguien más. —Paul se volvió loco, ¿leíste el último mensaje que envió? —Sí, continua con las indicaciones que te he dado, no voy a complicarme la vida de a gratis con esa cucaracha. Debo de tomar un breve descanso o terminare en el manicomio a mi corta edad, y todavía me falta desquitarme de una cuantas personas. —Tengo una pequeña pregunta que hacer, Iván. —Habla. — ¿Por qué siempre terminamos metidos en problemas? —También quisiera saber la respuesta a esa pregunta, Camilo. Sin embargo, es lo que toco vivir y tenemos que darle la cara para salir adelante. —Al paso que vamos, voy a comprarme un seguro de vida, donde quede mi madre como única heredera. Tú sabes lo que sufrirá cuando le digan que su pobre hijo, ha trascendido. —Paz. — ¿Qué dices? —Lo que tú madre sentirá, será paz. Eso es lo que ella siempre dice cuando estamos en tu casa, pero si no me crees, podemos preguntárselo a ella en cuanto la veamos. —Mal amigo, no entiendo como dice quererme si siempre terminas fastidiando mi vida, como se te da gusto y gana. A pesar de ser un chico rudo, Camilo tenía un corazón enorme y se preocupaba por su familia. Tanto Paul y yo conocíamos su punto débil, y lo usábamos cada vez que podíamos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD